Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:PEDRO LUIS BARCIA | Presidente de la Academia Argentina de Letras | III CONGRESO INTERNACIONAL DE LA LENGUA ESPAÑOLA

"No creo que en ningún país se pueda hablar un español puro"

En vísperas de la tercera edición del III Congreso Internacional de la Lengua Española, el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, de 64 años, vaticina que el evento será un éxito. En su despacho de Buenos Aires, el académico explica los desafíos de un congreso cuya organización despertó abundantes dudas, y describe los retos de la identidad lingüística en un mundo globalizado.

Pregunta. ¿Cuáles son las líneas maestras del Congreso de la Lengua?

Respuesta. El lema del Congreso de la Lengua es Identidad lingüística y globalización. Esto se va a ver reflejado en varios aspectos: en lo que tiene que ver con los contactos de lenguas, la distinta diversidad de lenguas en España y los sustratos aborígenes, por un lado. Un segundo grupo de problemas está vinculado con la identidad lingüística y la globalización en la literatura a través de los contactos entre las distintas expresiones literarias, la forma en que se manifiesta la identidad y la globalización en la creación estética. Y un tercero que va a los medios de comunicación, a lo que es la televisión, la radio, las telenovelas, las traducciones. Por último, la enseñanza del español, que es un punto importante vinculado a lo que es el lema de Identidad lingüística y globalización. La voluntad del congreso, o de quienes lo han organizado, es lograr una integración para articular estos dos mundos de la búsqueda de perfiles propios, de peculiaridades, de rasgos regionales y, por otro lado, esta necesaria expansión de la lengua, con elementos generales, elementos internacionales para que pueda competir en un mercado, inclusive el lingüístico, con otras lenguas como el inglés.

"La idea es que cada invitado en el congreso desde su oficio opine, y no que sea un especialista en el tema"

"Tomamos de la lengua del pueblo su naturalidad, la ordenamos y la devolvemos al pueblo"

"En el 'on line' se busca una universalidad mayor del español, sin tantos rasgos regionales"

"España ha ayudado muchísimo, desde el Gobierno y para que empresas importantes aporten dinero"

P. ¿Qué desafíos tiene el español?

R. Aprendiendo nuestra lengua se puede pasear por 24 países sin problemas de comprensión. Se trata de ir buscando expresiones y modalidades de la lengua que sean aceptadas y comprendidas en la totalidad de la comunidad hispanohablante. Esto se está dando, muy acusadamente, en gran parte del periodismo. El periodismo escrito, hasta hace un tiempo, tenía una versión regional, o más bien local, con aspiración a la gente que habitualmente lo lee. Cuando aparecen los diarios on line, la aspiración es trascender las fronteras. Entonces, en la lengua del on line se busca una universalidad mayor del español, no con tantos rasgos regionales que atan el español a un ámbito. En segundo lugar, los informativos, los noticieros o noticiosos, según se diga en cada país, tienen también una lengua de esta naturaleza. Curiosamente también, las versiones de películas se van acercando a esta lengua porque el mundo de las industrias culturales es un negocio muy grande, y un mundo que está universalizado facilita el negocio.

P. ¿Qué participación ha tenido la Academia Argentina de Letras en el diseño del programa del congreso?

R. El trabajo mayor lo han hecho la Asociación de Academias y la Real Academia Española. Nosotros hemos aportado algunas ideas. El primer tema que trata el congreso lleva el título de un libro que publicó en Argentina Amado Alonso: Castellano, español, idioma nacional; es decir, la vieja disputa de cómo se llama esto que hablamos.

P. Al margen del congreso, ¿en qué temas trabaja la Academia Argentina de Letras?

R. Tenemos una serie de proyectos comunes con la Asociación de Academias, que en los últimos cinco o seis años ha dado un salto muy grande, impulsado por la Real Academia Española, que ha dejado de lado una actitud que alguna vez tuvo de hegemonía y ha adoptado una actitud de coordinación en los trabajos. Hemos presentado en España con los príncipes de Asturias el Diccionario panhispánico de dudas, que tiende a dar indicaciones normativas, indicaciones generales y también respeta la diferencia regional. Estamos trabajando en conjunto en lo que es una gramática panhispánica, donde también se diseñan los rasgos peculiares de sintaxis. La Academia Argentina ha publicado recientemente el Diccionario del habla de los argentinos, y seguimos trabajando en esto porque ya tenemos mil vocablos más de los que incorporó el libro. También estamos trabajando en la Académica Lengua del Pueblo, una colección de reciente aparición que se refiere a los usos de la lengua para referirse a cosas de todos los días. Está el léxico del pan, del vino, del fútbol, del mate, del telar, del dulce casero, con el objetivo de mostrar, nuevamente, que la Academia está atenta a la lengua del pueblo de donde siempre vino la modificación. Tomamos de la lengua del pueblo su naturalidad, la ordenamos y la devolvemos al pueblo, para que el pueblo tome conciencia del bagaje que tiene, de la riqueza que realmente tiene en su expresión, en su vocabulario, y que se sienta orgulloso de esto. Creo que esta colección va a resultar sumamente interesante.

P. ¿Qué importancia tiene Internet en el desarrollo de la lengua?

R. Nuestro próximo paso va a ser la digitalización creciente de todo el material que producimos, porque es importante que nosotros tengamos un crecimiento gradual en el campo de Internet. En esto estamos muy desparejos en español, porque la lengua inglesa tiene un setenta y tantos por ciento y nosotros estamos en el dos por ciento. Estamos creciendo desde nuestro ámbito, y creciendo bien. Por ejemplo, somos la Academia que mayor cantidad de material tiene ubicada en la biblioteca Miguel de Cervantes, y estamos orgullosos del reconocimiento que esto implica. Estamos contribuyendo a la presencia del español en el campo digital gracias a esto, pero también con producciones de textos digitalizados en sustitución de los textos que antes hemos publicado en papel. Ya no vamos a reeditar textos en papel; en este momento vamos a presentar al congreso los cuatro tomos del Habla de los argentinos, que son acuerdos de la Academia en un CD. Otra cosa importante que me parece que hemos hecho en el último tiempo es la vinculación con los medios. Nunca hasta ahora la Academia Argentina estuvo tan vinculada con los medios, con la radio, periodismo, televisión.

P. El Congreso de la Lengua ha invitado a una serie de especialistas, escritores, periodistas... ¿Qué criterio se ha seguido a la hora de invitarlos?

R. Empecemos por lo más duro. Nosotros tenemos un número limitado de personas a quien invitar, se hace una selección natural. Pudimos invitar a alrededor de 150 personas. Aquí entran, naturalmente, los presidentes de las academias y las autoridades de los grandes institutos que son representativos de la lengua. Y de aquí en más hay que elegir. La selección tiene que ver a veces con la popularidad que tiene cierto escritor en Argentina, la trascendencia que tiene en Hispanoamérica...

P. ¿Se ha buscado un perfil específico?

R. No, esto es muy difícil. La idea es que cada invitado desde su oficio opine, y no que sea un especialista en el tema.

P. ¿Quién ha financiado el congreso?

R. España ha ayudado muchísimo. No sólo en aportar dinero desde el Gobierno, sino en hacer gestiones para que empresas importantes aporten dinero. Tal fue el caso de Telefónica y Repsol. Aportaron todo lo que es infraestructura para el trabajo de los periodistas. Las compañías aéreas también han hecho su aportación; Aeropuertos 2000 ha proporcionado billetes. El problema económico que nos aquejaba un poco ya está cubierto.

P. ¿Cuánto va a costar el congreso?

R. Estamos en los tres millones de pesos (cerca de un millón de euros).

P. ¿Por qué se eligió Rosario en vez de otra ciudad argentina?

R. Debo responder oficialmente que se eligió Rosario porque en los congresos anteriores nunca se escogió una ciudad capital. Hubo mucha discusión al principio, los cordobeses querían hacerlo allí. Pero en Rosario también se dieron ciertas características circunstanciales, como que hay un Parque España, que es una fundación muy fuerte con un complejo muy lindo. Es posible que esto haya influido porque tenían una base para el lanzamiento por sus contactos con el Gobierno español.

P. ¿Dónde se habla mejor español?

R. Eso no se puede decir. Se hablan distintas formas de español en España y en América. En América tenemos el mayor caudal de hispanohablantes, pero hay regiones que han sido tradicionalmente muy cuidadosas de la lengua, como en Colombia, que fue durante mucho tiempo el modelo de lengua en América, con una de las academias más antiguas del mundo hispánico. Yo diría que en cada lugar se habla bien la lengua de acuerdo al subsistema que se maneja en este sitio. No creo que en ningún país se pueda hablar un español puro, las lenguas son dinámicas y van cambiando, se van adecuando y van creciendo.

P. ¿Cómo proteger el español frente al poderío del inglés?

R. Lo primero que tenemos que hacer es una expansión de la lengua española. Por ejemplo, en Brasil se acaba de determinar por decreto que la segunda lengua en institutos y universidades será el español. ¿Qué va a exigir esto? 200.000 profesores. ¿De dónde los sacamos? Tendremos que asociarnos distintas naciones para ofrecer 200.000 candidatos. Por otra parte, hay que adoptar una actitud firme ante los anglicismos ociosos. Por qué decir attach si tenemos anejo, agregado, anexo. Podemos traducir mouse por ratón sin ningún problema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2004