PREMIOS PRÍNCIPE DE ASTURIAS 2003

Habermas: "No creo que esté justificada la secesión del País Vasco"

El filósofo, sociólogo, economista y miembro egregio de la segunda oleada de la Escuela de Francfort, Jürgen Habermas (Düsseldorf, 1929), habla despacio y claro. El mundo sigue siendo un lugar sombrío, tenso y confuso, dice, y lo es más todavía tras el conflicto de Irak. Y las aventuras nacionalistas no invitan gran cosa a relajar esa situación. Ayer, el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales dijo en Oviedo que, según sus datos, no parece que la independencia del País Vasco tenga justificación. "Por lo que sé, Euskadi tiene un grado de autonomía cultural bastante amplio. Y según la ONU y las últimas teorías de la filosofía política, si las minorías pueden ejercer sus derechos culturales fundamentales, no está justificada la secesión. Y no quiero ni puedo decir más porque no tengo los detalles".

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Con alguna prevención ("suelo ser discreto con los problemas de otros países, pero el País Vasco es Europa y los europeos debemos hablar de nuestros problemas"), Habermas explicó que hace ya un tiempo habló contra el nacionalismo en general, aunque ahora podía repetirlo. Y lo hizo: "La secesión territorial de una minoría que vive en un espacio tiene sentido si esa minoría no puede ejercer sus derechos culturales legítimos. Y, que yo sepa, los tres territorios autónomos vascos la tienen".

Habermas no eludió tampoco las críticas a la invasión de Irak. Y aunque su comparecencia ante la prensa fue bastante breve, tuvo tiempo para recordar que el Gobierno de Aznar prestó su apoyo a esa ocupación bélica contra la gran mayoría de la población de su país: "Como se vio en las manifestaciones del 15 de febrero, no hubo tanta gente en contra en ningún sitio. Pero tengo la impresión de que Aznar y Berlusconi no estaban tan convencidos como Blair de la postura americana. Creo que simplemente no resistieron la presión estadounidense. Por eso soy optimista respecto al futuro de Europa: espero que la escisión sea transitoria".

En un tono más distendido, el discípulo de Adorno contó que había venido a España en los años cincuenta, cuando "Torremolinos era sólo un poblacho de pescadores", y que encontró un país pobre y sus calles en poder de los hombres, pero de gran riqueza cultural, "sobre todo Andalucía". "Luego volví en el 78, una época muy política, pero en visitas posteriores lo encontré muy distinto, lleno de mujeres trabajadoras. Quizá sea la visión de un turista, pero por las impresiones que recogí en la calle y en la universidad, creo que pocas veces he visto evolucionar a un país tan rápido y tan bien como España en las últimas décadas".

Jürgen Habermas, ayer en Oviedo.
Jürgen Habermas, ayer en Oviedo.PACO GARCÍA PAREDES

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