Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:LA RUTA DEL VINO

La familia Escudero ultima su segunda bodega en La Rioja para elaborar el Valsacro

Los Escudero afrontan en Pradejón la construcción de su segunda bodega para elaborar el Valsacro

¿Bodegas Valsacro?, ¿Bodegas Escudero? Dos empeños diferentes desde el mismo esfuerzo; dos apuestas compatibles desde las más de cien hectáreas de viñedo que abastecen estas iniciativas bien distintas y tan cercanas en terreno riojano. La tradición, en Grávalos; el futuro, en Pradejón. Y siempre a la espera de lo que pueda surgir de las personalidades inquietas de los hermanos Escudero que ya andan investigando en las cercanas tierras navarras.

Esta familia natural de Grávalos, un poco más allá de Arnedo, en plena Rioja Baja, lleva en el mundo de la elaboración del vino desde 1856, por lo menos. Amador Escudero no quiere remontarse más allá de su bisabuelo, quizás por esa humildad que caracteriza a quien ha vivido siempre de su trabajo, de su propia hacienda.

MÁS INFORMACIÓN

Según su relato, el primer Escudero que se dedicó a la elaboración de vino tenía como mercado los pueblos de la sierra de Cameros, que en la segunda mitad del siglo XIX vivían una realidad más generosa que la de los últimos decenios. El abuelo amplió la bodega, pero fue su padre Benito Escudero el que imprimió el carácter pionero que caracteriza a la familia.

Benito estudió Enología en Haro y en Penedés. Desde allí se vino con el secreto de la elaboración del cava, que puso en marcha allá por los años 50. Era el activo innovador de la Bodega Escudero, con sede en Grávalos, cuya principal dedicación era la producción de vino de año y de crianza y que ahora tiene como estandarte el popular Solar de Bécquer.

La misma inquietud por los estudios y el conocimiento la heredaron sus cinco hijos, de los que cuatro se dedican hoy a la gestión de la empresa. Amador, Jesús, Ángeles y José María se especializaron en distintas disciplinas en una suerte de combinación ideal para la gestión de una empresa. El responsable de la elaboración de los vinos es Amador, enólogo; Jesús se encarga de las viñas; Ángeles lleva la gerencia de las bodegas; y José María es el encargado de las relaciones internacionales y también el creador del peculiar emblema de Valsacro, el proyecto en el que andan enfrascados los Escudero.

Cuando se habla de Valsacro, hay que remitirse inmediatamente a las viñas. El abuelo ya le había hablado a Amador de una colina de Pradejón, muy cerca de Calahorra, pero alejada del Ebro, que en sus tiempos se dedicaba a la vid pero había sido abandonada. Amador Escudero, después de analizar la tierra, corroboró el recuerdo de su abuelo.

Esta finca de La Plana, de unas 73 hectáreas, posee el terreno ideal para el viñedo, con una combinación de tierras arcillo-calcáreas, un lecho petro-calcácico y un fondo de canto rodado y arenas muy pobres. Así que comenzó a comprar lo que se creía que era un terreno yermo.

Al mismo tiempo iniciaba la construcción de una bodega que bebe de la arquitectura mozárabe desde el ladrillo hasta el sistema de refrigeración de la nave de barricas, mediante una cubierta de jardín. Todavía en obras, la bodega cuenta con el interior que necesita el mejor vino. Ahora sólo queda catarlo.

Dirección: Carretera N-232, km. 364. Pradejón (La Rioja). Visitas: previa llamada al teléfono 941 39 80 08. Viñedo: 73 hectáreas de tempranillo de baja producción. Vende vino en bodega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de mayo de 2003