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Los expertos alertan del aumento del dopaje relacionado con el culto al cuerpo

El Colegio de Farmacéuticos de Valencia detecta recetas falsas de la hormona del crecimiento

La obsesión por tener un cuerpo musculado no acaba con duros régimenes alimenticios y una rígida disciplina de ejercicio físico. Los expertos han adveritido un aumento del consumo de productos dopantes, como pone de manifiesto el incremento de falsas recetas de hormonas de crecimiento detectadas por el Colegio de Farmacéuticos de Valencia. En la UE, un estudio eleva al 6% el consumo de fármacos para elevar el rendimiento entre los usuarios de gimnasios. A ello se suma el incremento de casos de vigorexia, un trastorno en el que los pacientes nunca se ven suficientemente corpulentos.

La Comisión Europea ya advirtió en mayo sobre los riesgos del dopaje en el deporte aficionado, y en especial en el culturismo de los gimnasios. En un estudio llevado a cabo en Bélgica, Alemania, Italia y Portugal, el 6% de los clientes de los gimnasios reconoció consumir regularmente fármacos para mejorar el rendimiento. El estudio señala que quienes reconcen doparse pertenecen a todos los estratos sociales. Un estudio de la British Medical Association realizado en abril elevaba el porcentaje de consumidores de fármacos hasta el 10% de los asiduos a los gimnasios.

A las advertencias de los expertos europeos se sumó ayer el Colegio de Farmacéuticos de Valencia. En España, extrapolando los datos de la Comisión Europea, podría haber 70.000 personas tomando esteroides anabolizantes. A estas sustancias sumó también el empleo cada vez más extendido de la hormona del crecimiento, un fármaco que los médicos endocrinos suelen prescribir a niños con niveles de desarrollo inferiores a los que corresponde a su edad que 'también se utiliza incorrectamente y de manera ilegal para incrementar el volumen de los músculos'.

Aumento en verano

El Colegio valenciano ha detectado un aumento de recetas y de visados de la Consejería de Sanidad falsificados para conseguir este producto 'lo que ya ha producido actuaciones administrativas y detenciones en agosto'. El presidente del organismo que agrupa a los farmacéuticos valencianos, Rafael Borrás, no quiso precisar cuántas son, más allá de apuntar que se trata de 'un buen puñado'. Borrás destacó que es habitual los casos aumenten durante los meses de verano, por lo que los profesionales suelen estar más atentos en esta époco del año, ante el peligro de que les cuelen este tipo de recetas.

La Comisión Europea calcula que 16 millones de personas están inscritas en los 23.000 gimnasios de la UE. Sólo en Alemania, el mercado de anabolizantes, hormonas de crecimiento, diuréticos y otros fármacos mueve unos 100 millones de euros al año. La comisaria europea de Deportes, Viviane Reading, aseguró que 'el dopaje es un problema social que no se limita a unos pocos profesionales'.

Además de estas sustancias, es frecuente el consumo de suplementos nutritivos. Carlos Pablos, profesor de Educacion Fisica y Deportiva de la Universida de Valencia, explica que éstos 'proporcionan la gran cantidad de calorías, vitaminas y proteínas que necesitan para el desarrollo de la masa muscular y están un paso anterior a los esteroides'. Pablos critica las combinaciones que se realizan 'sin ningún control médico y basadas únicamente en lo que dice el compañero del gimnasio'.

En abril, un estudio del Comité Olímpico Internacional (COI) señaló que un 14,2% de los 634 suplementos analizados estaban contaminados con sustancias no indicadas en la etiqueta y que podrían dar positivo en un control antidopaje, sobre todo esteroides. De los 29 suplementos analizados en España, cuatro (un 13,8%) resultaron estar contaminados. El COI pidió un mayor control en la elaboración de los suplementos.

La Comisión encontró En Alemania 15 páginas de Internet que vendían hasta 250 productos distintos. En España existen multitud de páginas donde conseguir fármacos. Muchos de ellos, según anuncian los vendedores, fabricados en países como Colombia, EE UU, Rusia o Tailandia.

Borrás se refirió también a que el empleo de estos productos dopantes de forma habitual puede producir trastornos, entre los que destacó las afecciones cardiovasculares, lesiones hepáticas, disfunción eréctil, disminución del tamaño de los testículos, mayor posibilidad de contraer cáncer de próstata, acné, hemorragias nasales. Además, su consumo está asociado a una mayor retención de líquidos, alteraciones del estado de ánimo o crecimiento del pecho. A las mujeres, junto a los anteriores efectos secundarios, les puede provocar irregularidades en el ciclo menstrual y el desarrollo de rasgos masculinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de septiembre de 2002