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La OIT considera que la jubilación flexible 'puede funcionar' si crece el empleo

El 30% del gasto sanitario mundial se dedica a los mayores de 75 años, según la OMS

'La jubilación flexible puede funcionar si cada vez hay más empleo', afirmó ayer el director general de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía, en la II Asamblea Mundial del Envejecimiento. También en esa cita, la responsable de la Organización Mundial de la Salud, Gro Harlen Brundtland, señaló que el 30% del gasto sanitario total se dedica a los mayores de 75 años (5% de la población mundial). En las negociaciones de la cumbre hay dos grandes obstáculos: la contribución financiera de los países ricos para paliar las consecuencias del envejecimiento en los países pobres y el conflicto palestino-israelí, que gravita sobre la declaración política que debería aprobarse el viernes.

El responsable de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) defendió ante el plenario de la asamblea organizada por la ONU que 'el pleno empleo en condiciones decentes de trabajo es una solución viable y productiva al desafío del envejecimiento'. 'No se trata de distribuir el empleo disponible, sino de crear más y mejores puestos de trabajo', añadió.

Según Somavía, 'la prolongación de la vida laboral es una alternativa promisoria para la sociedad y una opción merecida para las personas mayores que la deseen'. Opuesto a las prejubilaciones y a la discriminación laboral por motivos de edad, el responsable de la OIT resaltó que 'una prolongación forzada tampoco es aplicable a todos'. 'Es posible buscar arreglos graduales que combinen jubilación parcial con trabajo parcial', apuntó. 'La jubilación flexible puede funcionar si cada vez hay más empleo', matizó luego Somavía en una rueda de prensa.

80% sin seguridad social

El retiro flexible es una de las propuestas que incluye el plan de acción internacional que deberá aprobarse en el encuentro.Sin embargo, según el responsable de la OIT, 'el 80% de la población del mundo no tiene una seguridad social básica'. 'El trabajo es la protección social en el mundo en desarrollo', añadió. Somavía añadió que la OIT desea un cambio para lograr 'una visión mucho más humana de la economía'.

Además del trabajo, la salud centró la atención de la segunda jornada de la cumbre, que concluirá el viernes. La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gro Harlen Brundtland, indicó ante el plenario que sólo en los países ricos el número de personas de más de 65 años que necesitarán asistencia médica aumentará hasta 2025 entre un 50% y un 120%.

Antes de intervenir en el plenario, Brundtland participó en una mesa redonda sobre envejecimiento activo -a la que no asistió la ministra de Sanidad, Celia Villalobos, anunciada como moderadora-. Allí afirmó que la longevidad debe verse en el mundo desarrollado 'más como una oportunidad que como una carga'. Explicó que 'si la gente hace una vida más sana será mayor el crecimiento económico' en el mundo, lo que permitiría reducir el gasto actual .

Brundtland indicó que en el mundo desarrollado el envejecimiento 'es más bien un regalo, aunque los sistemas de salud no están diseñados para enfermedades crónicas ni para las discapacidades cada vez más precoces'. 'Los países en vías de desarrollo aumentan la población a una gran velocidad, y necesitan acceso a recursos que no tienen', añadió.

'No es la vejez lo que causa más gasto sanitario, sino la discapacidad asociada a ella', dijo en rueda de prensa con Brundtland el coordinador del programa de Envejecimiento de la OMS, el brasileño Alexander Kalache, quien definió la muy diferente vivencia de la vejez según el grado de desarrollo: 'El Norte se enriqueció y luego envejeció; el Sur, sin acceder a la riqueza, se enfrenta ya a un envejecimiento sin precedentes, por la menor natalidad y la mayor esperanza de vida'

Peter Scherer, de la OCDE, también apoyó, hablando del envejecimiento activo, una concepción preventiva de la sanidad. 'El gasto global sanitario va a crecer', señaló, 'pero no el invididual: antes el coste de cuidados a las personas de edad se alargaba durante años, pero hoy el gasto sólo se dispara con la proximidad de la muerte. Y en los países escandinavos las discapacidades han disminuido en los últimos 25 años'.

Dinero y conflicto

La negociación de los dos documentos que prevé aprobar la cumbre (un plan de acción internacional y una declaración política) choca con dos tipos de escollos: políticos y económicos. El ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio, reconoció ayer en la inauguración de la Feria del Mayor que el conflicto palestino-israelí está dificultando 'algunos acuerdos', informa Efe.

Por su parte, el portavoz de Naciones Unidas en la cumbre, Paul Hoeffel, afirmó que algunos países desean incluir 'una referencia específica' sobre la situación en Oriente Próximo y la retirada de Israel en la declaración política. Otros se oponen. 'Es una declaración política y la gente intenta incluir frases', dijo. La delegación israelí en la cumbre acusó a los palestinos de 'politizar' la asamblea del envejecimiento.

Hoeffel señaló dos puntos 'cruciales' en la negociación: la financiación y la supervisión del plan de acción. Los países menos desarrollados quieren que los más ricos contribuyan económicamente a paliar las consecuencias del envejecimiento en las zonas pobres. La mayoría de los países más boyantes se muestran 'reticentes' a dedicar el 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) a la ayuda oficial al desarrollo. El Grupo de los 77 más China, que agrupa a las naciones en vías de desarrollo, presiona para lograr objetivos concretos y mecanismos específicos para aplicar y supervisar el plan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de abril de 2002