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Argentina retrasa el pago a millón y medio de jubilados por falta de fondos

Las primeras protestas callejeras marcan la víspera de la huelga general convocada para hoy

No hay fondos. Cerca de un millón y medio de jubilados y pensionistas argentinos tendrán que esperar al menos una semana para cobrar sus haberes debido a la crítica situación financiera del sector público. La Seguridad Social se ha visto obligada a reprogramar, a partir de ayer, los pagos previstos correspondientes al mes de noviembre. Este nuevo ejemplo de la bancarrota argentina coincidía con las primeras protestas callejeras contra las medidas de control monetario del Gobierno, prólogo de la huelga de 24 horas convocada para hoy por la Confederación General del Trabajo (CGT).

La mitad de los afectados cobra entre 201 y 450 pesos (entre 37.400 y 83.700 pesetas) mensuales y no los percibirá hasta dentro de una semana, según prometió el Ejecutivo. La otra mitad, los que reciben entre 450 y 2.000 pesos, no los tendrán hasta después de la Navidad. Los 24.000 restantes ganan más de 2.000 pesos al mes, que no se harán efectivos hasta enero de 2002. La Secretaría de Hacienda informó al nuevo director ejecutivo de la Seguridad Social, Gustavo Macchi, de que el Tesoro no estaba en condiciones de depositar los 80 millones de pesos que se necesitaban para pagar ayer los haberes de pensionistas y jubilados, ni podía garantizar las fechas de los futuros giros.

Sin las transferencias del Tesoro, los únicos fondos de la Seguridad Social provienen de la recaudación, que, según las últimas estimaciones, ha caído hasta un 60% con relación a noviembre, a causa del fuerte impacto de las nuevas medidas bancarias. Además de jubilados y pensionistas, también pueden verse perjudicados por el retraso de los pagos de la Seguridad Social los militares y policías retirados, ya que las aportaciones a las Cajas militar, policial y de Fuerzas de Seguridad han quedado aplazadas hasta enero. Asimismo, el medio aguinaldo que los jubilados solían cobrar en diciembre no se hará efectivo hasta enero.

1.000 millones demorados

En total, el retraso de los pagos ascenderá a unos 1.000 millones de pesos. De nuevo, los jubilados, cuyos salarios superiores a 700 pesos mensuales sufrieron un recorte del 13% en junio pasado, sufren las consecuencias de los esfuerzos desesperados del ministro de Economía, Domingo Cavallo, en busca de fondos para hacer frente a los vencimientos de la deuda. Ante la falta de liquidez, el Gobierno prepara nuevos recortes, como la eliminación de varios planes de competitividad y de fondos destinados a la educación, la supresión del pago a cuenta del IVA de los aportes patronales y la eliminación de la posibilidad de deducir del impuesto a las ganancias el 3,5% del impuesto a los cheques. Se mantendrá el recorte del 13% de los salarios de los funcionarios.

El sindicalismo disidente inició ayer una nueva ofensiva contra Cavallo, con una serie de movilizaciones convocadas por la CGT rebelde del líder de los camioneros Hugo Moyano y otras organizaciones. Las protestas contra las medidas bancarias que restringen drásticamente la circulación de dinero en efectivo fueron el prólogo de la huelga general de 24 horas convocada para hoy por la CGT oficial, y a la de 48 horas para el jueves y viernes de la semana próxima. Las movilizaciones de ayer incluyeron marchas hasta la plaza de Mayo, frente al palacio presidencial, y hasta la sede del Ministerio de Economía, concentraciones y bocinazos de comerciantes en distintos puntos de Buenos Aires, acciones de piquetes con las consabidos cortes de carreteras y un apagón de 10 minutos organizado por comerciantes y consumidores. En la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, empleados públicos intentaron tomar simbólicamente la sede del Banco de la Provincia.

En las oficinas bancarias la jornada fue más tranquila que en días precedentes, aunque continúan las colas de gente que se agolpa para abrir cuentas o intenta sacar dinero de los cajeros automáticos. Ante la avalancha de ciudadanos que abrieron los últimos días cuentas en distintos bancos para eludir las restricciones al uso de dinero en efectivo, el Ejecutivo ha respondido con una nueva norma que limita a dos el máximo de cuentas bancarias que puede tener todo ciudadano. Como consecuencia, medio millón de cuentas que se abrieron desde el decreto de bancarización de la semana pasada tendrán que cerrarse.

Temor a la confiscación

El Gobierno reitera una y otra vez que las medidas son para garantizar los depósitos en las entidades de crédito y para que vuelva el dinero que muchos ahorradores retiraron y guardaron en cajas de seguridad. "La gente estaba vaciando los bancos", recordaba ayer el portavoz del Gobierno, Juan Pablo Baylac, que aludió a la masiva retirada de fondos del viernes 9 de diciembre, que llegó a los 1.800 millones de dólares.

La aprobación antes de fin de año del presupuesto de 2002 es en estos momentos la mayor preocupación del Gobierno y una de las exigencias centrales del Fondo Monetario Internacional (FMI) para destrabar los préstamos pendientes. La continuidad del ministro de Economía depende en buena medida de ello. Pero un final feliz en el tema presupuestario requiere un acuerdo del Ejecutivo con la oposición del Partido Justicialista, mayoritaria en las dos Cámaras legislativas, y con los gobernadores provinciales, para lograr una ley de coparticipación federal viable. Junto a ello, el presupuesto de 2002 debe demostrar cómo hará Argentina para cumplir con el déficit cero, tanto desde el punto de vista nacional como provincial. Hasta la fecha no ha aprobado ninguna de las dos asignaturas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de diciembre de 2001