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Argentina hace frente a su deuda con el dinero de los fondos de pensiones

Dimite el viceministro de Economía por discrepancias con el Gobierno

El equipo del ministro argentino de Economía, Domingo Cavallo, se desmorona. El viceministro Daniel Marx presentó ayer la dimisión, el mismo día en que el país estuvo al borde de la suspensión de pagos. Daniel Marx mantenía serias discrepancias con Cavallo por la forma en que éste ha encarado la crisis que sufre Argentina. Entre otros puntos, el ex viceministro se opuso a las medidas de restricción bancaria aprobadas por el Gobierno de De la Rúa.

El Gobierno salvó in extremis la amenaza de la suspensión de pagos y aseguró el pago de 900 millones de pesos (1.080 millones de euros) en letras del Tesoro que vencían ayer y que se financiarán con una especie de crédito puente del Banco Nación y con el dinero de los fondos de pensiones. Pero queda, además, el pago de otros 180 millones de pesos a los organismos financieros multilaterales. El alivio momentáneo no mejora el negro panorama que enfrenta Argentina, que, sin crédito internacional, encara la segunda fase de la reestructuración de la deuda externa.

El Gobierno de De la Rúa se enfrenta además a protestas de la población que, en ciudades como Rosario y Mendoza, han acabado en asaltos a supermercados y graves enfrentamientos con la policía y a reveses judiciales. Ayer, el juez Martín Silva ordenó al Gobierno que no ponga impedimientos al derecho de los trabajadores a disponer de todo su salario, lo que cuestiona las restricciones aprobadas por el Ejecutivo.

Los ánimos están muy caldeados en los pasillos del Ministerio de Economía tras la tensa jornada del jueves, marcada por la séptima huelga general en dos años y numerosos incidentes violentos en todo el país. Un paro que tuvo el porcentaje de seguimiento más elevado de todos los convocados contra el Gobierno de Fernando de la Rúa (más del 80%, según los sindicatos; 59% según el Ministerio de Trabajo).

Daniel Marx, que estaba en el Gobierno desde el primer día, admitió discrepancias con Cavallo. El enfrentamiento viene de lejos, en lo que se refiere al canje de la deuda (Marx era partidario de una solución amigable con los bancos e inversores institucionales, frente a posiciones más agresivas de otros asesores del ministro), como en lo que concierne a la distinta visión sobre el futuro del sistema monetario. Últimamente, el viceministro estuvo en desacuerdo con las medidas bancarias que limitan el uso de dinero en efectivo. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Economía aseguran que Marx seguirá al frente de la renegociación de la deuda.

Sustituto

El sustituto será Miguel Kiguel, titular del Banco Hipotecario, que integró el equipo de Roque Fernández, ministro de Economía en el último Gobierno del peronista Carlos Menem. Kiguel procede del grupo IRSA, que preside Eduardo Elsztain, socio del financiero internacional George Soros. Con buenos contactos en el exterior, el nuevo número dos de Cavallo es un defensor de la dolarización y contrario a la devaluación del peso, lo que le sitúa en la misma línea de pensamiento que el ex presidente Carlos Menem. Todo un síntoma un día después de que el antiguo mandatario fuera recibido en la Casa Rosada por el presidente De la Rúa.

Los días pasan y el Gobierno no logra la aprobación del presupuesto del año próximo, requisito indispensable para mostrar al mundo una mínima capacidad de poner en orden las cuentas públicas y lograr el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos financieros multilaterales. El proyecto en el que trabaja Cavallo prevé un gasto en torno a los 42.000 millones de dólares y un recorte de 9.000 millones, de los que 5.200 corresponderían al ahorro en el pago de intereses de la deuda externa, después del canje. El ministro reiteró que para lograr el equilibrio fiscal el año próximo será necesario un recorte adicional en los gastos de la nación de 1.500 millones de dólares y de 2.000 millones en las provincias. La disminución del gasto tendrá que producirse, enfatizó, en la provincia de Buenos Aires, y aprovechó para lanzar una velada crítica a la administración provincial que preside el peronista Carlos Ruckauf, enfrentado con Cavallo.

La propuesta del ministro, que tropieza con la mayor resistencia del opositor Partido Justicialista, mayoritario en el Congreso, es la que contempla la eliminación del pago del aguinaldo navideño para 2002 y el aumento del recorte salarial de empleados públicos y jubilados del 13% actual al 21%.

Las medidas bancarias de hace dos semanas acaparan la atención de los argentinos. Desde la entrada en vigor, el pasado 3 de diciembre, de las medidas bancarias, el aumento de compras con tarjetas de débito se ha disparado hasta los 2,5 millones de pesos, lo que representa un 750% más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2001