Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VIOLENCIA EN ORIENTE PRÓXIMO

Hamás ordena a sus milicias que desobedezcan a la Autoridad Palestina

Cisjordania y Gaza, al borde de una guerra civil mientras Israel reanuda sus ataques

Hamás, la primera fuerza de la oposición de los territorios autónomos ha dado orden a sus militantes y simpatizantes de iniciar una campaña de desobediencia civil contra el Gobierno palestino, como protesta por la oleada de detenciones practicadas entre sus filas en los últimos días. El llamamiento fue hecho desde la clandestinidad por el líder político de Hamás, Abdelaziz Rantisi. La situación de tensión amenaza con desbordarse y colocar a Cisjordania y Gaza al borde de una guerra civil. Pero de poco sirvieron las carreras de los policías tras los radicales; de madrugada, los F-16 israelíes volvieron a bombardear Gaza, dando por muerta la tregua; al menos 15 personas resultaron heridas. El Ejército practicó detenciones masivas en Khan Yunis, en la franja de Gaza.

Es la primera vez desde que se fundara Hamás -Movimiento de la Resistencia Islámica-, en 1988, que los fundamentalistas se enfrentar de manera abierta al presidente palestino. La orden de Rantisi, al que la policía busca desde hace tres días, fue difundida boca a boca pocas horas después de que las fuerzas de seguridad de Arafat intentaran colocar bajo arresto domiciliario al líder espiritual de la organización, el anciano jeque Ahmed Yasín, de 65 años, quien desde su silla de ruedas imparte aún consignas y doctrina. La orden de arresto quedó desbaratada por millares de seguidores fundamentalistas, que desde hace más de 24 horas han formado un cinturón de seguridad en torno a su domicilio.

El grupo extremista Yihad Islámica también amenazó ayer a Arafat con dirigir sus armas contra la Autoridad Palestina. "No dudaremos en usar nuestras armas contra el que intente bloquear o impedir nuestra lucha contra el enemigo sionista", dice Yihad en un comunicado, informa France Presse.

La consigna de Rantisi es también una respuesta contundente a la oleada de arrestos que en los últimos días ha practicado la policía entre los fundamentalistas, siguiendo así las presiones de EE UU e Israel, que han pedido a Arafat que actúe con dureza contra los responsables directos de los atentados del pasado fin de semana en Jerusalén y Haifa, que se saldaron con 30 muertos y más de 200 heridos.

Nuevos bombardeos

A estas presiones se suma un ultimátum de 12 horas prorrogables, en el que los israelíes exigen la detención de 36 líderes radicales. No se cumplió este requisito y los F-16 volvieron a bombardar Gaza esta madrugada. El cuartel general de la policía palestina y otro destacamento fueron atacados por los cazas; la zona, que está enfrente del hotel donde se aloja este corresponsal y la prensa extranjera. Al menos 15 personas resultaron heridas, aunque los datos eran anoche prematuros. Al mismo tiempo, tropas israelíes hacían una incursión masiva en la ciudad autónoma de Khan Yunis, en la franja de Gaza, y arrestaban a numerosas personas sacadas de sus casas.

"Daremos nuestra sangre y nuestra vida por el jeque Yasín", cantaban ayer enfervorizados centenares de jóvenes a las puertas de la casa del jeque, en el campo de refugiados de Sabra, en uno de los flancos de Gaza. Llevaban más de doce horas de combate en la calle, después de haber soportado una noche de lluvia incesante, en la que de manera intermitente se enfrentaron a tiros con la policía. Ni uno de los agentes pudo acercarse a la del jeque para notificarle la orden de arresto domiciliario.

Frente a esta masa de fanáticos se sentaban ayer por el suelo los miembros de las fuerzas de seguridad palestinas. Eran representantes de casi todas las fuerzas policiales: Seguridad Preventiva, Información Militar, Marina, y Fuerzas Antidisturbios. Estaban agotados por la dureza de unos enfrentamientos que se han saldado con un muerto. "Nadie pondrá encima la mano a nuestro jeque", aseguraba Mohamed, de 23 años, sastre y vecino del campo de refugiados de Jabalia, que había llegado a Sabra con decenas de amigos. También murió ayer un policía palestino en Gaza; el médico que practicó la autopsia acusó a los soldados israelíes de haberlo ejecutado tras herirlo en un intercambio de disparos, dados el tipo y la distribución de los impactos.

La situación se encontraba anoche bloqueada en torno a la casa de Yasín. Pero la Autoridad Palestina parece decidida a meter en cintura a las facciones radicales islamistas; las detenciones prosiguen, se asegura que el numero de arrestos supera ya los 200, el periódico Risalat, portavoz de Hamás, ha sido prohibido y los imanes más díscolos advertidos para que sean comedidos en las plegarias de sus mezquitas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de diciembre de 2001