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Francia y Alemania congelan cuentas de los talibán por valor de 1.000 millones

El G-7 acuerda acelerar el bloqueo de fondos de los 27 sospechosos dados a conocer por Bush

Francia congeló más de cuatro millones de dólares (unos 750 millones de pesetas) de fondos de los talibán en el Banco de Afganistán, 'poco antes' de los atentados del 11 de septiembre contra EE UU, y Alemania hizo lo propio con otras cuentas, por un monto de 230 millones de pesetas. Ambos países actuaron amparados en resoluciones adoptadas por la ONU en 1999. Estas decisiones se conocieron ayer, el día en que los ministros de Finanzas de los países del G-7 acordaron acelerar el bloqueo de fondos de la lista de 27 personas y organizaciones sospechosas de terrorismo difundida el día anterior por Bush.

El ministro de Economía francés, Laurent Fabius, explicó que su país aplica la medida de congelación de fondos sospechosos desde el pasado mes de marzo, cuando la Unión Europea decidió un criterio conjunto de actuación para dar cumplimiento a sendas resoluciones de Naciones Unidas. En una de ellas se pedía la congelación 'sin tardanza' de 'los fondos y otros activos financieros de Osama Bin Laden y los individuos y entidades con los que se ha asociado', comprendida la organización Al Qaeda, mientras la otra se refería genéricamente a los talibán.

Una vez que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha facilitado una lista de 27 personas y organizaciones sospechosas de terrorismo, los países del G-7 se han apresurado a ensanchar el arsenal de decisiones, de lo cual cabe esperar la congelación de sumas mucho más elevadas. Los ministros de Economía y Finanzas de los países del G-7 celebraron ayer una teleconferencia en la que se pactaron las instrucciones para que se aplique 'inmediatamente' el bloqueo de fondos de todos los señalados por Bush.

Francia promulgará hoy mismo un decreto para aplicarlo, precisando que afecta tanto a fondos y bienes privados, como a los que puedan pertenecer a organizaciones y otras entidades. Fabius no precisó el monto de las sumas en juego, pero recalcó que la orden se refiere a todas las instituciones financieras de Francia.

En paralelo con esta implicación en la campaña planetaria para asfixiar financieramente a Bin Laden, los servicios franceses de información y la policía han llevado a cabo una operación para desarticular una red de extremistas islamistas. Siete personas fueron detenidas el viernes pasado y la justicia les procesó ayer por asociación de malhechores, entre otros delitos. Otras cuatro personas, detenidas en las cercanías de París, quedaron en libertad pocas horas después. No hay información concreta que vincule a los detenidos con Bin Laden. Todo parece indicar que la red francesa descubierta por las fuerzas de seguridad está dirigida por un extremista franco-argelino, Djamel Beghal, actualmente encarcelado en Bahrein.

Fuentes policiales le atribuyen la organización de una red terrorista susceptible de cometer atentados en Europa, tras haber recibido entrenamiento y formación religiosa en uno de los campos de Afganistán. Informaciones de la televisión pública francesa, no confirmadas ni desmentidas por el Ministerio del Interior, atribuyeron a algunos de los detenidos en esta operación un proyecto para lanzar un helicóptero o avioneta suicida contra la Embajada de Estados Unidos en París, en pleno centro de la capital francesa. El diario Le Monde señala que un hermano de Bin Laden, que vive en Ginebra y posee una casa en Cannes financió con 40.000 francos (un millón de pesetas) los cursos de piloto seguidos este año en Florida por un oficial de policía francés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de septiembre de 2001