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Reportaje:

'No es lo ideal, pero hay que tragarlo'

Una encuesta refleja que el 72% de los argentinos cree que la meta del equilibrio fiscal es una buena idea necesaria

A Juan Llorente, administrativo de 29 años, el recorte aprobado en la madrugada de ayer por el Congreso argentino lo perjudica más bien poco (no le devolverán parte de lo que pagó en junio por el IRPF, según había prometido el Gobierno), y su postura frente a la nueva ley es más o menos la que el presidente argentino,Fernando de la Rúa, y sus ministros han conseguido imponer en buena parte de la opinión pública: 'No me gusta que bajen los ingresos de los jubilados', dice Llorente, 'pero todo esto era necesario'. 'La situación es de emergencia total y había que detener el aluvión de alguna manera. No es lo ideal, pero hay que tragarlo', añade.

De la misma manera, una encuesta de alcance nacional publicada ayer por el diario Página 12 reflejaba un optimismo hasta ahora inédito, con un 60% de los encuestados declarándose confiados en que el plan de austeridad elaborado por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, consiga el apoyo de los mercados internacionales. Una porción similar, sin embargo, se mostraba en descauerdo o muy en desacuerdo con que se bajaran los salarios de los empleados públicos.

En su lucha desesperada por ganarse el favor de la sociedad, el Gobierno argentino se ha anotado en las últimas semanas una victoria decisiva. Ha conseguido un consenso casi total sobre la necesidad de conseguir el déficit cero y la 'independencia económica', y lo ha hecho con la lógica de la economía familiar: no puedo gastar más de lo que ingreso, sobre todo cuando ya no consigo nadie que me preste más dinero. Según la encuesta publicada por Página 12, el 72% de los argentinos considera que la meta del equilibrio fiscal ha sido una buena idea.

Otra victoria del Gobierno es haber logrado el convencimiento de que es necesario cumplir con los pagos de la deuda externa, justo en momentos en que algunos sectores políticos del país están proponiendo llegar a una 'cesación de pagos acordada' con los acreedores. El 77% de los encuestados considera que el pago de la deuda externa es algo importante o muy importante.

Joaquín Rodríguez, dueño de un quiosco de diarios y revistas del centro de Buenos Aires, sostiene que la nueva ley de ajuste del gasto pública era necesaria, 'pero por culpa del Gobierno, que es el que nos hizo llegar a la situación en que estamos'. 'Otra vez se ponen de rodillas frente a los banqueros, y castigan a los más débiles, como los jubilados y los funcionarios. '¿Por qué no les piden plata a las empresas privatizadas, que ganan fortunas, en vez de agarrársela con ellos?', pregunta.

El recurso a las grandes empresas privatizadas (entre las que se encuentran las españolas Telefónica, Repsol y la eléctrica Edesur, controlada por Endesa) fue una de las reformas de la ley que propuso el Frepaso (Frente País Solidario), partido de centroizquierda originalmente dentro de la coalición de Gobierno pero que ha criticado con virulencia el nuevo recorte.

Las propuestas del Frepaso han tenido poco eco, y sólo han conseguido que se aumentaran en cuatro puntos los aportes patronales de estas compañías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 2001