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La Ley de Déficit Cero impone drásticos recortes en el gasto público en Argentina

Funcionarios y jubilados sufrirán un recorte del 13% en sus nóminas y pensiones

Con 44 senadores presentes y 28 ausentes, la Cámara alta del Parlamento argentino respaldó por mayoría el proyecto gubernamental. Pese a votar en contra, el opositor Partido Justicialista (PJ, peronista), que controla el Senado, facilitó de manera importante el tratamiento de la ley: presentó en el recinto a la cantidad de senadores necesaria para que se pudiera celebrar la sesión, pero no los suficientes como para derrotar al Gobierno en la votación. En la discusión artículo por artículo, algunos senadores trataron de introducir modificaciones al texto aprobado por la Cámara de Diputados la semana pasada, sobre todo los referidos al recorte de ingresos de funcionarios y jubilados.

Algunos senadores de la Alianza gobernante, integrada por la Unión Cívica Radical (UCR) más el Frente País Solidario (Frepaso) han manifestado que votaron favorablemente por sentido de la responsabilidad y lealtad partidaria, pero que no están de acuerdo con algunas de las medidas propuestas por el Gobierno. El más visible de ellos era el senador Leopoldo Moreau, desde hace años enfrentado con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y uno de los hombres más fieles al ex presidente Raúl Alfonsín.

Desde el Gobierno se ha insistido en que no habrá marcha atrás en el afán de equilibrar las cuentas públicas, pese a las protestas que pueda ocasionar. 'Las leyes están para ser cumplidas. No va a haber retrocesos', dijo el jefe del Gabinete de ministros, Chrystian Colombo, quien agregó que la ley aprobada ayer constituye, más que un ajuste, 'una regla permanente de comportamiento para el sector público'. 'La ley en sí misma es una norma de comportamiento fiscal', agregó. Colombo adelantó que esta semana el Gobierno lanzará otras 'cuatro o cinco medidas' de ahorro que tienen que ver con las compras del Estado y la modificación de las estructuras de los ministerios del Interior y Educación.

Prudencia en los mercados

Además del recorte de los salarios de los funcionarios y de las pensiones, las medidas aprobadas ayer incluyen un nuevo sistema de recaudación del IVA, la extensión a todas las operaciones bancarias de la tasa impuesta a los cheques y una suspensión de la rebaja del impuesto sobre los carburantes. En los mercados internacionales, mientras tanto, el apoyo del Congreso a las medidas del Gobierno despertó a primeras horas de la mañana una euforia desconocida en los últimos días. La prima de riesgo, el índice que mide la solvencia de los títulos públicos de los países emergentes, descendió casi 150 puntos (alrededor del 10%) en pocos minutos, al mismo tiempo que la Bolsa de Buenos Aires mostraba una subida de casi el 4%. Con el correr de las horas, sin embargo, la prima de riesgo ascendió hasta los 1.500 puntos en los que había cerrado el viernes, y el principal indicador del mercado de valores bonaerense perdía un 0,52 cerca del cierre de la sesión.

Los acreedores del Estado argentino han recibido en general con palabras de aliento la sanción de la ley, pero, según lo visto ayer en los mercados, todavía no les resulta suficiente. El Gobierno negó los rumores de que el ministro de Economía tenga planes de viajar pronto a Europa en busca de nuevos préstamos y de un desembolso anticipado de las ayudas financieras a Argentina.

Por otra parte, los empleados del Estado iniciaron ayer al mediodía una huelga de 48 horas que coincidirá hoy con el corte simultáneo de carreteras en 50 ciudades y localidades del país, organizado por los denominados piqueteros, un movimiento integrado mayoritariamente por desocupados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 2001