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CRISIS EN ARGENTINA

De la Rúa no consigue el respaldo de la oposición al plan de ajuste económico

El presidente esperaba de los mandatarios provinciales una declaración de respaldo a las medidas económicas anunciadas el miércoles

El presidente esperaba de los mandatarios provinciales una declaración de respaldo a las medidas económicas anunciadas el miércoles, en medio de una crisis que ha producido fuertes turbulencias en los mercados y ásperas discusiones en la clase política.

Antes de entrar a la reunión, los gobernadores peronistas -que constituyen el mayor polo de poder en la fuerza opositora- han manifestado su rechazo a las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno y reclamaron un "verdadero pacto económico y social" para "acabar con la recesión".

El peronismo ha elaborado un documento en el que sostiene que el Gobierno "no cumplió con los respectivos anuncios de reactivación que permitan devolver el trabajo a los desocupados y alejen la pesadilla de perderlo a quienes hoy tienen trabajo".

Los gobernadores peronistas han aclarado que asistieron al encuentro con De la Rúa "por respeto a la investidura presidencial".

"Señor Presidente: estamos aquí por respeto a su investidura y por la grave crisis que enfrenta Argentina. Los hombres, mujeres y niños esperan soluciones concretas", aseguraron los mandatarios en el informe que entregaron al jefe del Estado.

En la reunión con De la Rúa participaron, entre otros, los gobernadores José Manuel de la Sota (Córdoba), Carlos Reutemann (Santa Fe) y Carlos Ruckauf (Buenos Aires), quienes aspiran a representar al Justicialismo en las próximas elecciones presidenciales del 2003.

Minutos antes de mantener la reunión con los gobernadores del Partido Justicialista para explicarles cómo se aplicará el recorte de gastos en las provincias, el presidente declaraba que "lo importante de esta situación excepcional es que haya un fuerte respaldo político a las medidas adoptadas y mucha comprensión por parte de la sociedad".

"La gente quiere firmeza y coraje para tomar las medidas que esta situación excepcional necesita, para llevar el gasto fiscal a déficit cero con un ahorro de 1.500 millones de dólares hasta final de año", añadió.

Apoyos recibidos

Sin embargo, De la Rúa ha recibido los apoyos, negados en un principio, del líder del radicalismo, Raúl Alfonsin, que, consciente de la crítica situación por la que atraviesa el país transadino, ha respaldado, tras una reunión con el mandatario argentino, el plan de austeridad presupuestaria anunciado el pasado miércoles por el ministro de Economía, Domingo Cavallo. Esta noticia, unida al apoyo del FMI al plan de ajuste, ha conseguido calmar a la Bolsa de Buenos Aires, que cerró la jornada con un alza del 5,59%.

A su vez, Estados Unidos respalda las medidas económicas anunciadas por el Gobierno argentino para alcanzar el "déficit cero" y recuperar el crédito.

El presidente argentino, Fernando de la Rúa, ha recibido el apoyo de su homólogo estadounidense, George W. Bush, en una carta que recibió de manos del embajador norteamericano en Buenos Aires, James Walsh.

El diplomático se reunió con De la Rúa en la Residencia Oficial de Olivos, a las afueras de Buenos Aires, a quien entregó una breve misiva en la que Bush da su respaldo a las medias económicas anunciadas este miércoles y desea al gobernante argentino "éxito frente a los desafíos que tiene por delante".

Al finalizar el encuentro, el canciller argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, explicó que la carta de Bush hace hincapié en que el presidente norteamericano sigue "muy de cerca" la situación de este país suramericano.

"Quería hacerle saber que estoy siguiendo de cerca la situación de la economía de la República Argentina. Leí con atención la propuesta anunciada por ustedes, comprometiéndose a bajar el déficit fiscal. Les deseo éxito ante los desafíos económicos y financieros que tiene por delante", afirma Bush en la carta.

Un plan de ajuste impopular

De la Rúa anunció el miércoles que el Estado no gastará un peso más de lo que ingrese por recaudación de impuestos, en su afán por alcanzar una meta de "déficit cero" en el segundo semestre del año.

Este programa está diseñado sobre la base de quitas salariales para los agentes públicos y jubilados, e incluye un llamamiento a las provincias para que pongan en marcha idéntico plan.

Muchas de las provincias argentinas -14 de ellas gobernadas por el peronismo- tienen problemas financieros que, incluso, forzaron a sus autoridades a atrasar el pago de sus obligaciones.