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Los talibán aseguran que la destrucción de los budas no tiene marcha atrás

Los talibán aseguraron ayer por la tarde, tras entrevistarse con el enviado especial de la Unesco, Pierre Lafrance, que no ven ninguna posibilidad de dar marcha atrás y detener la destrucción de las estatuas preislámicas, y especialmente de los dos budas gigantes de Bamiyan. El ministro de Asuntos Exteriores, Wakil Ahmed Mutawakel, hizo estas declaraciones tras reunirse con Lafrance -que llegó ayer mismo a Afganistán- en Kandahar, al sur del país. El enviado de la Unesco había manifestado el sábado que aún quedaban esperanzas para evitar la destrucción de las estatuas.

Desde que el pasado lunes el mulá Mohamed Omar decretara la destrucción, las noticias sobre el alcance de las demoliciones han sido contradictorias. Los talibán anunciaron el sábado que en tres o cuatro días se darían por terminadas. Sin embargo, el embajador de los talibán en Islamabad, Abdul-Salam Zaeef, comunicó el sábado a Lafrance que los budas no habían sido aún atacados. El enviado de la Unesco, antiguo embajador francés en Pakistán, tiene previsto viajar también a los Emiratos Árabes y a Arabia Saudí. Precisamente éstos son los tres países de la comunidad internacional que reconocen a los talibán, quienes ayer afirmaron: 'Por qué los países occidentales hacen una demanda a los talibán si no reconocen a la milicia?'.

Mientras ayer se desvanecían las esperanzas depositadas en el negociador de la Unesco, se sucedían también nuevas condenas internacionales. Además, Grecia informó de que su Gobierno está considerando la posibilidad de hacer una oferta para comprar las estatuas, como ya hiciera el Metropolitan de Nueva York.

La Unión Europea volvió a condenar un acto de 'barbarismo cultural y de intolerancia religiosa que privará de forma irreparable e irreversible a Afganistán de una gran parte de su patrimonio histórico y cultural'. En un comunicado, la UE calificó la acción de los talibán de 'crimen contra el patrimonio cultural mundial'. Los representantes de los países del G8 reunidos en Trieste (Italia) hicieron también un llamamiento para que se anule el decreto del mulá Omar.

Turquía condenó asimismo el decreo talibán. En un comunicado del ministro de Exteriores turco se afirmaba que 'ningún argumento puede justificar tal decisión'.

El Dalai Lama declaró: 'Estoy profundamente preocupado por la posible destrucción de las estatuas de Buda de Bamiyan, precisamente en un momento en el que existe una gran comprensión y una mayor armonía entre las diferentes religiones del mundo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de marzo de 2001