Ir al contenido
_
_
_
_

Terremoto en Educación: un portavoz del PP anuncia su marcha y adelanta la de varios cargos de Ayuso

La presidenta lleva a cabo un proceso de remodelación de la consejería de Educación tras el fracaso de su diálogo con los rectores de las universidades públicas

Isabel Díaz Ayuso, durante el acto de reconocimiento a los centros públicos de Arte de la Comunidad de Madrid, en la Real Casa de Correos, a 16 de febrero de 2026, en Madrid (España). Carlos Luján (Europa Press)

La remodelación en la educación madrileña está siendo profunda y de calibre grueso. El portavoz del PP encargado de esa cartera en la Asamblea de Madrid, Pablo Posse, ha anunciado su dimisión este martes, según testigos han relatado a EL PAÍS, y ha anticipado la renuncia de varios de los directores generales que rodeaban al antiguo consejero, Emilio Viciana, que fue ayer fulminado por Isabel Díaz Ayuso tras perder su confianza.

Posse adelanta también que saldrán en las próximas horas la directora general de Secundaria y el director general de Universidades. Además, según fuentes consultadas, van a marcharse otras dos diputadas populares que formaban parte de un círculo al que en el Gobierno llamaban, con cierta sorna, ‘los pocholos’, por su estética pija y por formar parte de un grupo de teatro que dirigía un gurú que asesora a Ayuso, una primicia que publicó este periódico y generó un gran revuelo en el mundo universitario.

La presidenta de Madrid había mostrado su disgusto en privado con el trabajo del consejero, al que criticaba por no lograr llegar a acuerdos con los rectores de las universidades públicas. No ha habido manera de sacar adelante con ellos una ley con el nuevo modelo de financiación, un asunto que la presidenta consideraba prioritario. Los rectores no tenían ninguna sintonía con Viciana, el consejero, y esa desconfianza se extendía a parte de su equipo. Una vez fuera de la ecuación Viciana, Posse ha asegurado en corrillos en la Asamblea que se marcha por “coherencia”.

A esta hora, el equipo de Ayuso no tiene constancia de la decisión del diputado. “No sabemos que se haya producido. Habíamos escuchado rumores, pero no más que eso”, dicen en Sol. “Deberá comunicárselo al grupo y presentar su renuncia”, explican. En cualquier caso, la salida de Posse se produce de forma intempestiva.

Posse se ha despedido de manera muy sentida, de hecho se le ha cortado la voz en el momento de anunciarlo. “Nos ha dado las gracias por el trabajo, la actitud que hemos tenido, que ha aprendido mucho, que ha sido un tiempo muy enriquecedor”, cuenta un diputado opositor que ha escuchado las palabras de su colega.

En esa intervención, Posse ha leído una carta de despedida Nicolás Casas, el encargado de las universidades. Con él ocurre en Sol lo mismo que con el propio Posse: todavía no han recibido ninguna información respecto a su marcha. Fracasado este proyecto a ojos de Ayuso, los ceses y las dimisiones van a caer en cascada.

Al consejero lo reemplaza Mercedes Zarzalejo, del ala dura del PP y la persona que recibió el encargo de Ayuso de investigar a fondo a la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, por el supuesto trato de favor recibido en su relación laboral con la Universidad Complutense (UCM). Zarzalejo ahora tiene una nueva misión, la de dar un giro de timón y liderar un cambio profundo. En Sol creen que la consejera trabajará con un nuevo equipo, de lo que se deduce que muchos de los que rodeaban a Viviana no tienen cabida. Antes de que los echen, algunos ya se lanzan por la borda. Estos cambios se podrán conocer de manera oficial este miércoles, día de Consejo de Gobierno.

Se acaba así el tiempo de los ‘pocholos’, una generación joven que Ayuso cree que no ha estado a la altura de las circustancias. Rodeaban -rodean- a Antonio Castillo Algarra, un hombre polifacético, misterioso, que se presenta como dramaturgo, actor, traductor, profesor de oposiciones. Y, por si fuera poco, persona en la sombra con una gran capacidad de influencia sobre la presidenta en temas educativos. Sin estar en plantilla, contó EL PAÍS, ha llenado de sesgo ideológico la polémica ley de educación, además de poner y quitar cargos a su antojo. “Es el Rasputín de Ayuso. A la altura de Miguel Ángel Rodríguez”, coincidieron en su día cinco fuentes.

La oposición ve en esta crisis de Gobierno el intento de implementar un proyecto educativo fracasado. “No consigue doblegar a los rectores con su sectaria Ley de Universidades y ahora se suceden los ceses y dimisiones en su gobierno. El PP de Ayuso se desmorona”, ha escrito en redes sociales el ministro y también secretario general del PSOE en Madrid, Óscar López.

El principal escollo ahora mismo es la financiación. Los rectores de las seis universidades públicas madrileñas se quejan que los campus se encuentran en mal estado y hay problemas incluso para pagar las nóminas de los trabajadores. Especialmente difícil es la situación en la Complutense (UCM) y la Rey Juan Carlos (URJC). Ayuso, a finales del año pasado, incrementó en más de un 6% el presupuesto, pero a los rectores les parece insuficiente y creen que no sirve para solucionar los problemas de fondo. La solución, quizá, se encuentra en la ley. Viciana quería aprobarla a comienzos de este año, pero todo intento ha sido un fracaso. Al final, le ha costado la cabeza.

Los máximos responsables de los campus ya anunciaron que no respaldaban el último borraor de la ley de educación superior (Lesuc), fechado en noviembre. Ellos no tienen poder de voto, son minoría en el Consejo de Universidades de Madrid, pero su peso moral es demasiado grande como para que Ayuso apruebe la norma sin su respaldo. Y más después de que la comunidad universitaria mostrara su poder de movilización con una multitudinaria manifestación. Ahora, Ayuso cree que toca barajar de nuevo las cartas y empezar la partida de cero. Necesita otro perfil, gente con más peso político y experiencia, para negociar con gente tan dura como los rectores.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_