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Blair negoció con Frei en secreto el regreso de Pinochet a Chile

Conversaciones telefónicas secretas mantenidas entre abril y mayo de 1999 por el primer ministro británico, Tony Blair, y el entonces presidente chileno, Eduardo Frei, seguidas por seis encuentros en Inglaterra, también reservados, entre asesores de ambos Gobiernos, permitieron que el ex dictador Augusto Pinochet pudiera regresar a su país en marzo de este año, con el pretexto de su salud, terminando así su detención en Londres a petición de la justicia española.

Éste es uno de los hechos ocultos hasta ahora que revela el libro Augusto Pinochet: 503 días atrapado en Londres de los periodistas chilenos Mónica Pérez y Felipe Gerdtzen, quienes siguieron el caso en Europa como corresponsales de Televisión Nacional de Chile, y que presentaron ayer, justo cuando se cumplían dos años desde que un grupo de policías de Scotland Yard, sorprendiendo a casi todo el mundo, detuvo a Pinochet en la clínica donde estaba recuperándose de una operación de hernia discal. Pérez y Gerdtzen cuentan que cuando La Moneda (sede de la presidencia chilena) se convenció que por la vía judicial no era posible que Pinochet fuera liberado, decidieron usar la vía política. En contra de lo que públicamente han sostenido los Gobiernos implicados en este caso, fueron estos contactos privados los que posibilitaron que el ex dictador regresara a Chile, según los autores.

Frei le dijo por teléfono a Blair que asumía un alto riesgo si Pinochet moría en Londres, y que si era liberado por razones de salud, dado que tenía procesos abiertos en Chile, igualmente acabaría compareciendo ante la justicia chilena.

Los argumentos convencieron a Blair y, aunque le recordó a Frei que el caso era sólo judicial, decidieron por iniciativa suya abrir un canal paralelo de comunicación. "Nuestro código contempla disposiciones humanitarias. Habrá que verlas pero bajo estricta confidencialidad. Que no se interprete como que estoy dando garantía alguna, porque no puedo darlas", le dijo Blair a Frei, según relata el libro. Para recalcar la necesidad de absoluto secreto, le agregó que "si los diarios publican algo de esto me pondría en una situación muy complicada, que me costaría manejar".

El Gobierno chileno eligió para continuar los contactos a su jefe de Comunicaciones, Cristián Tolosa, quien viajó seis veces de Santiago a Londres entre junio y diciembre de 1999, bajo total reserva, para reunirse con el jefe de Gabinete de Blair, Jonathan Powell.

Escrito en forma amena y como un relato periodístico, el libro de 318 páginas (Editorial Los Andes) cuenta también en detalle la trama menos conocida del arresto de Pinochet y cómo se tejió éste en Madrid y Londres, los días de detención del ex dictador, el impacto en los tres países y su liberación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de octubre de 2000

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