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Lagos reprende a los jefes militares por una reunión sobre Pinochet

En su primer choque directo con los militares desde que asumió hace poco más de tres meses el poder, el presidente de Chile, Ricardo Lagos, se mostró molesto y reprendió ayer a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas por reunirse públicamente en la víspera, en una señal de unidad de las instituciones castrenses en su preocupación por el ex dictador Augusto Pinochet, y le pidió al ministro de Defensa, Mario Fernández, notificar su malestar a los jefes del Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Carabineros. "He dado instrucciones al ministro de Defensa para que represente a los comandantes en jefe la molestia del presidente de la República por esta situación", dijo Lagos. Utilizando el mismo gesto que lo catapultó al liderazgo nacional en 1988, todavía en la dictadura, apuntando su índice hacia las cámaras, pero esta vez no para acusar a Pinochet sino a todos los jefes castrenses, Lagos pidió no ser "ingenuos" pues "todos sabemos lo que se buscó" con la reunión. El gobernante puntualizó que los jefes militares pueden reunirse a almorzar cuando quieran, pues es su derecho, "pero cuando las cosas se hacen de esta manera tienen otra connotación".

Lagos emplazó a los militares diciendo que "no es necesaria demostrar la unidad de las Fuerzas Armadas a nadie, porque las Fuerzas Armadas están reunidas detrás del presidente de Chile. He dicho", finalizó. Los jefes militares se reunieron el lunes a comer en un exclusivo restaurante e hicieron trascender la cita a la prensa, dando así una "señal" de unidad. Aunque al término de la reunión el jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, negó que haya intranquilidad militar, previamente fuentes castrenses advirtieron de que los comandantes en jefe iban a abordar la situación de desafuero de Pinochet, de los juicios a otros militares y del futuro de la mesa de diálogo.

Lagos, que se reunirá hoy con los líderes de la derecha para intentar relajar el ambiente político, a una semana de que los magistrados se reúnan para resolver sobre el desafuero del senador vitalicio, criticó también las presiones de los opositores sobre los tribunales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de mayo de 2000