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Unidad lingüística para 400 millones de hispanohablantes

La unidad lingüística de un idioma hablado por cerca de 400 millones de personas repartidas por cuatro continentes ha sido la legítima obsesión de los académicos en los últimos años. Pero, tal como señaló el pasado jueves el académico Gregorio Salvador, "la unidad lingüística se mantiene si hay acuerdo ortográfico". Así las cosas, las nuevas normas que fueron presentadas ayer en La Rioja han sido el fruto de un consenso alcanzado tras largas negociaciones entre las 22 academias. Todos coinciden ahora en que el acercamiento de posturas entre unos y otros, junto a una mayor tolerancia en las reglas sobre acentos -en especial en lo que se refiere al hiato como en el caso de guión-, despejan definitivamente cualquier temor sobre una fragmentación del español.Al mismo tiempo, la Ortografía de la lengua española, que ya se está convirtiendo en un éxito de ventas, ha estado animada de un espíritu divulgativo y clarificador, como se encargó de señalar Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española, en una larga entrevista concedida el jueves a La 2 de TVE. La citada obra pretende servir de texto de consulta para cualquier hispanohablante y para ello la actual edición ha multiplicado y modernizado los ejemplos de palabras y ha ampliado considerablemente los capítulos relativos al uso de las mayúsculas. La colaboración entre las 22 academias se prolongará durante los próximos años e incluirá la nueva edición del Diccionario, prevista para el año 2001 y que recogerá más de 30.000 modificaciones con respecto al de 1992.

Otros idiomas

García de la Concha y otros responsables de la Real Academia Española han destacado en los últimos días el avance que suponen las nuevas normas ortográficas y la consolidación de la unidad lingüística del castellano en comparación con otros idiomas.

El portugués, un idioma hablado por 170 millones de personas, está amenazado por un cierto secesionismo procedente sobre todo de Brasil. Por su parte, el alemán, con cerca de 100 millones de germanohablantes, ha sido protagonista de arduas polémicas entre escritores, profesores y filólogos por el intento de algunos sectores de simplificar la ortografía. Otro caso similar se refiere al francés, con unos 70 millones de francófonos, que ha tratado de reducir acentos.

La buena salud de uno de los idiomas más hablados del mundo lleva asimismo a las autoridades lingüísticas al optimismo al encarar la dura competencia con el inglés. En esa línea, el acuerdo que se negocia con el imperio informático de Bill Gates contribuirá a castellanizar un sector hegemonizado por el inglés. No obstante, García de la Concha ha subrayado que no hay que resistirse a los extranjerismos, ya que el español ha sido siempre un idioma permeable y mestizo que ha recibido en el pasado muchas influencias del árabe, del francés o del italiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de octubre de 1999