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20 detenidos por la red de engorde de ganado con sustancias ilegales

La Unidad Central de Policía Judicial, a instancias del juez Baltasar Garzón, detuvo ayer a otras ocho personas y clausuró otros dos laboratorios presuntamente relacionados con una red internacional que vendía hormonas ilegales para el engorde rápido del ganado. Estas hormonas tienen efectos nocivos para los animales y para los humanos que consumen su carne. El total de detenciones desde el lunes, día en que comenzó la operación, llega a 20 (cinco de ellos son empresarios ganaderos) y los laboratorios clausurados son ya tres.La operación sigue abierta y, según fuentes judiciales, hoy podrían producirse nuevas detenciones. Entre los ganaderos detenidos por comprar sustancias ilegales hay uno de Toledo, dos de Sagunto (Valencia) y dos más de Huesca. El resto de los detenidos son tres personas consideradas cabecillas de la banda que fabrica las hormonas ilegales (principalmente clembuterol y hormonas de crecimiento) y 12 distribuidores. Éstos fueron localizados en Murcia, Castellón, Granollers, Talavera, Lleida, Burgos, Madrid, Salamanca y Zamora.

Los laboratorios clandestinos descubiertos ayer están en Valladolid y Vilaseca (Tarragona), que se suman al clausurado el lunes en Reus (Tarragona). En todos ellos se intervinieron importantes dosis de sustancias prohibidas para el engorde.

Si la mayoría de las detenciones practicadas hasta ahora han sido de cabecillas y distribuidores es porque, según la policía, son éstos los que tienen más fácil huir. Los ganaderos que han utilizado los productos tienen más difícil darse a la fuga. Los 20 detenidos pasarán mañana a disposición judicial, al cumplirse el plazo máximo de 72 horas desde el momento de la detención. Los detenidos deberán declarar ante el juez Baltasar Garzón.

Casos sobreseídos

Éste no es el primer sumario por engorde ilegal de ganado que llega a la Audiencia Nacional. Los dos anteriores, uno procedente de Lleida y otro de La Rioja, quedaron sobreseídos al no poderse acreditar que los implicados habían cometido los delitos de estafa y contra la salud pública de los que estaban acusados.Fuentes cercanas a la investigación aseguraron ayer a Efe que el empresario José Luiz Díez Amez, uno de los cabecillas de la banda detenidos el lunes en Reus, fue condenado el pasado mes de marzo a dos años y cuatro meses de cárcel por fabricar y distribuir sustancias químicas para el engorde artificial de las reses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de julio de 1999