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GUERRA EN YUGOSLAVIA Los refugiados

Westendorp: "La solución en Kosovo es un protectorado internacional"

El diplomático español Carlos Westendorp, alto representante civil para la paz en Bosnia, tiene muy claro que la comunidad internacional no puede cometer en Kosovo los mismos errores que en Bosnia. El primero de ellos y el más grave sería "no crear un fuerte protectorado internacional, con todos los instrumentos de control en la mano y una presencia masiva de tropas internacionales"."En Bosnia se creó un modelo basado en el no intervencionismo. No se creó un protectorado con una administración internacional provisional que poco a poco fuera delegando poder en las autoridades locales y que se centrara mucho más en hacer que el país funcionase que en su democratización". En este sentido, explica Westendorp, Bosnia no es un buen ejemplo: "Se organizaron elecciones en una sociedad dividida, y los resultados repitieron el esquema de enfrentamiento de la guerra. El mensaje de los líderes políticos ha sido el de "yo te defenderé contra los otros", de forma que las autoridades locales se llevan fatal pero luego se ven obligadas a compartir las instituciones. Sólo ahora parece que los partidos ideológicos van ganando terreno".

Mando único

Otro fallo del modelo seguido en Bosnia, añade el mediador internacional, "es que existe un representante civil y otro militar, que es la Sfor (las fuerzas en misión de paz de la OTAN), que son independientes. No existe un único mando, que, lógicamente, debería ser civil. Al alto representante se le van dando poderes hasta parecer un protector, pero tiene más autoridad moral que real"."En Bosnia", agrega, "no controlamos ni a los jueces, ni a la policía, ni al Ejército. En Kosovo no podemos cometer este error; habría que tenerlo todo controlado, y la única manera es creando un protectorado internacional de verdad".

Esta opción es sin duda la única solución para Westendorp. "La independencia de Kosovo es la peor, ya que sería el principio del fin de la estabilidad en toda la zona, y la autonomía llega ya tarde". La fórmula del protectorado tiene además otras dos ventajas: "Evita la independencia de la provincia y su normalización exigirá menos tiempo, unos cinco años en lugar de una generación como en Bosnia".

En la visión del diplomático español, ese futuro protectorado sobre Kosovo debe contar con un alto representante o comisario con autoridad suprema sobre organizaciones civiles y militares que suspenda provisionalmente las elecciones y cree una Administración y un sistema judicial eficaces e independientes. En este modelo, Westendorp se inclina por la fórmula de un alto representante mejor que por dar protagonismo a la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). "La OSCE está especializada en elecciones, pero no es capaz de organizar un protectorado. Un alto representante sería nombrado por la ONU, que incluye más países que la OSCE y tiene más flexibilidad para reclutar personal especializado".

En cuanto al fin de la guerra en Kosovo, Westendorp advierte: "Una solución con Milosevic no será duradera. La crisis no se debe cerrar en falso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 1999