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GUERRA EN YUGOSLAVIA Nuevo error de la Alianza

Annan exige una solución política para Kosovo "conmovido" por la equivocación aliada

La opinión pública de EEUU, preocupada por el deterioro de sus relaciones con China

Kofi Annan, "impresionado y conmovido" por el bombardeo de la Embajada china en Belgrado, pidió ayer "una solución política urgente" al conflicto de Kosovo. El secretario general de la ONU resumió así su creciente incomodidad ante los bombardeos de la OTAN, con su catarata de "errores". Ese sentimiento era compartido por un amplio sector del Congreso y la opinión pública de Estados Unidos, que ayer se inquietaba por los daños que la guerra de Kosovo está causando en uno de los más delicados frentes de su política exterior: las relaciones con China.

"Condenamos en los términos más firmes y expresamos nuestra indignación por el acto de barbarie cometido por la OTAN al bombardear nuestra embajada en Belgrado, que supone una grave violación de la Carta de Naciones Unidas y de las leyes y principios que gobiernan las relaciones internacionales", declaró en la madrugada de ayer Qin Huasun, embajador de China ante la ONU.Qin convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad, ante la que presentó una resolución condenando el ataque a la embajada y pidiendo el inmediato fin de los bombardeos, que China considera una "ilegal agresión a un país soberano sin la autorización de la ONU". Tras una discusión agitada de tres horas de duración, el Consejo de Seguridad emitió una declaración "lamentando" el ataque a la embajada y las tres muertes que produjo, y expresando su "preocupación". El representante norteamericano, Peter Burleigh, pidió "perdón" por el ataque e insistió en que la OTAN no tiene como objetivos de guerra ni civiles ni embajadas.

"Trágico error"

El nuevo error de la OTAN provocó gran inquietud en Washington, que tiene como uno de sus objetivos estratégicos para el siglo XXI el establecimiento de buenas relaciones con Pekín. Esas relaciones se han ido deteriorando en los últimos tiempos por una acumulación de nuevos contenciosos como el del robo chino de secretos nucleares norteamericanos y la oposición de Pekín a la campaña contra Yugoslavia que lidera Bill Clinton. Hace un mes, la visita a Washington del primer ministro chino, Zhu Rongji, fracasó cuando Clinton no dio luz verde para la entrada del gigante asiático en la Organización Mundial de Comercio.Clinton, de visita por las zonas de Oklahoma devastadas por los tornados, declaró ayer que el "trágico error" cometido por la OTAN debe servir para que "todos aquellos que quieren la paz redoblen sus esfuerzos" para que Milosevic cumpla "las condiciones mínimas" de la OTAN. El incidente, dijo, es "horrible, pero no un acto de barbarie. Lo que es bárbaro es la limpieza étnica de Milosevic". El presidente norteamericano envío "sus sinceras condolencia" al pueblo y el Gobierno de China y animó a Rusia a seguir "sus esfuerzos diplomáticos".

Pekín transmitió ayer al embajador norteamericano, James Sasser, su "más firme protesta" por la "grave violación de la soberanía china" que constituyó el bombardeo de su representación diplomática en Belgrado. Mientras las cadenas de televisión retransmitían imágenes de las protestas frente a la Embajada de Estados Unidos en Pekín, Madeleine Albright pasaba horas al teléfono intentando calmar a su homólogo chino, Tang Jiaxuan.

La Casa Blanca apostaba porque el incidente no tendrá consecuencias a largo plazo en sus relaciones con Pekín, pero aceptaba que las complica mucho en estos delicados momentos. Y los opositores a la guerra de Kosovo en el Congreso y la opinión pública estadounidense veían en el nuevo error de la OTAN un argumento de peso para ponerle fin.

Con el 71% de los norteamericanos pidiéndole a Clinton que se ocupe más de los problemas internos y menos de Kosovo, y el 55% oponiéndose a una escalada de la guerra que culmine con el envío de tropas terrestres, según la última encuesta de CNN, el presidente ha concentrado sus esfuerzos esta semana en buscar una salida diplomática. Clinton, un consumidor ávido de sondeos de opinión, ha sentido soplar el viento frío de la impopularidad de la guerra. El lunes confesó que ya no busca "una victoria total". Clinton se sentiría feliz si Rusia logra convencer a Slobodan Milosovic para que acepte el plan de paz consensuado en Alemania por la OTAN y Rusia. Prolongar la campaña aérea hasta el verano y plantearse entonces la opción terrestre sería una pesadilla para él. Pero la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Pentágono coincidían ayer en anunciar que EEUU mantendrá la presión militar sobre Yugoslavia hasta el último minuto.

"Los bombardeos continuarán", dijo Ken Bacon, portavoz del Pentágono. "Tenemos los mejores pilotos, los mejores aviones y las mejores armas del mundo", añadió Bacon, "pero no hay manera de evitar los daños colaterales. El bombardeo de la embajada fue un error, que lamentamos profundamente". "Daños colaterales" es el eufemismo de los militares para aludir a la muerte de civiles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 1999