"Tardaremos 20 años en obtener medicamentos y terapias"

Jean Weissenbach, director científico del instituto de investigación francés Genethon, autor del primer mapa genético del genoma humano con 5.264 microsatélites, considera que se tardará todavía mucho tiempo en obtener resultados útiles de este proyecto para la curación de enfermedades de estas investigaciones. Se lamenta Weissenbach del "caos reinante" en las bases de datos.Pregunta. Usted acaba de presentar el primer mapa genético humano antes que cualquier otro grupo, incluso de EE UU, ¿cómo lo consiguió?

Respuesta. Quizá se deba simplemente al hecho de que nosotros comenzamos antes que ellos. Además, los equipos de EE UU no están organizados como nosotros. Tuvieron dificultades al tratar de montar un proyecto de estas dimensiones en un solo lugar y por eso intentaron organizar un proyecto gigante de cooperación con diferentes laboratorios. En estas condiciones, es más difícil ser efectivo. Pienso que nosotros, por estar todo concentrado, pudimos trabajar con mayor eficiencia y de forma más económica.

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P. Kay Davies, del departamento de bioquímica de Oxford (Reino Unido) y miembro del comité de organización científica de HUGO, ha afirmado en este congreso de Heidelberg que los equipos de Europa están trabajando muy bien y con costos más bajos que en EE UU. ¿Está usted de acuerdo?

R. Creo que en algunos laboratorios esto es cierto, pero no se puede generalizar. Con la excepción del Reino Unido, la mano de obra es más cara que en EE UU, y también el equipamiento. O sea que, para nosotros, es muy difícil tener gastos inferiores a los de EE UU.

P. Y respecto a la forma de trabajar ¿hay diferencias, como, por ejemplo, el grado de informatización?

R. En EE UU, sin lugar a duda, dedican una cantidad de dinero superior a la informatización que nosotros. En sus laboratorios, la infraestructura informática, por lo general, es excelente. No podemos competir con ellos a ese nivel.

P. En el estado en el que está actualmente el proyecto del genoma humano, ¿se puede obtener algún beneficio palpable para la gente?

R. No, absolutamente ninguno. Para que se puedan llegar a ver algunos resultados, tiene que pasar mucho tiempo. Este es un trabajo con beneficios a largo plazo. Calculo que tendrán que pasar al menos 20 años, hasta que comiencen a conocerse las aplicaciones, medicamentos y terapias como resultado del conocimiento adquirido de la investigación del genoma. Antes de esto, seguramente se desarrollarán métodos para diagnosticar enfermedades, pero su curación llevará más tiempo.

P. ¿Cuál es el próximo paso?

R. Ahora que el mapa genético está finalizado, la próxima meta es la secuenciación del genoma. Esto, aproximadamente, nos llevará unos diez años.

P. ¿Esto supone una reestructuración de Genethon?

R. Sí, va a suponer un gran cambio. Estamos financiados mayoritariamerite por la Asociación de Distrofia Muscular francesa, formada por familias con miembros afectados por la enfermedad, y el laboratorio le pertenece a la asociación. Creen que ya han hecho suficiente por la labor y no tienen intención de invertir más dinero en la investigación del genoma. Consideran que a partir de ahora el Estado debería ser el responsable de financiar la labor de secuenciación. Ahora mismo, el futuro de Genethon resulta difícil de predecir. Seguramente se centrará en investigar enfermedades.

P. Usted se quejaba del estado caótico de los bancos de datos.

R. No hay ningún tipo de coordinación. Cada grupo está trabajando por su cuenta, sin comunicarse con el resto de la comunidad científica. La información está dispersa en diferentes bancos de datos y se tarda mucho en encontrarla.

P. Hasta hace poco, Genethon no apoyaba las patentes de material genético. Todos los datos que ustedes obtienen los publican y distribuyen gratuitamente. ¿Mantienen ustedes esta línea?

R. Sí, desde luego. No creo que los genes debieran poder patentarse, sobre todo cuando se desconoce su función. Cuando se descubre una enfermedad asociada a alguno de ellos o sirven para preparar métodos de diagnóstico, sería discutible si se debe o no. El conflicto comenzó cuando Craig Venter trató de patentar secuencias de ADN de las que desconocía la función. Sin conocer su aplicación, esto no se debería hacer. Comprendo que las empresas inviertan esas sumas extraordinarias de dinero en las patentes para protegerse de la competencia. De alguna manera, tienen que sacar beneficios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 26 de marzo de 1996.