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Cuba logra que la ONU condene el endurecimiento del embargo de EE UU contra la isla

El Gobierno de Cuba obtuvo ayer su primera victoria diplomática en muchos años al conseguir que la Asamblea General de las Naciones Unidas votara ampliamente a favor de una resolución que condena el aumento del embargo de Estados Unidos contra la isla y prevé medidas para evitar la aplicación del total bloqueo económico al único régimen comunista del continente.Esta votación supone, al mismo tiempo, un serio revés para la Administración norteamericana y le concede una bocanada de oxígeno al régimen de Fidel Castro, que se encuentra en bancarrota económica.

Aunque, a diferencia de las del Consejo de Seguridad, las resoluciones de la Asamblea General no son de carácter vinculante, se ha pedido al secretario general de las Naciones Unidas, Butros Ghali, que prepare un informe que permita poner en práctica los principios de esta resolución.La medida fue aprobada por 59 votos a favor, 71 abstenciones y únicamente tres votos en contra, los de Estados Unidos, Israel y Rumania. Incluso los mejores aliados norteamericanos en Europa y América Latina se abstuvieron o respaldaron la decisión.. Por la Comunidad Europea, España y Francia votaron a favor, mientras que los demás se abstuvieron. Tres países del continente latinoamericano, México, Venezuela y Brasil, defendieron públicamente la resolución, que fue presentada por el embajador cubano en la ONU, Alcibíades Hidalgo.

Es la primera vez que el, Gobierno cubano consigue el apoyo del máximo órgano de las Naciones Unidas en contra de la política de bloqueo que Estados Unidos ha utilizado contra la isla durante 30 años.

La resolución llama a los miembros de las Naciones Unidas a "abstenerse de la promulgación de leyes" que afecten a la soberanía de otros países miembros y exige a las naciones que ya tienen reglamentos de esa naturaleza que los revoquen lo antes posible.

Esta iniciativa intenta frenar el Acta para la Democracia en Cuba, un proyecto que fue convertido en ley por el presidente George Bush el pasado mes de octubre, en plena campaña electoral norteamericana, en un esfuerzo destinado a ganar los votos de la población de origen cubano del Estado de Florida. Ese Acta, inspirada en lo que se conoce como la ley Torricelli, pretende extender el embargo a Cuba con sanciones a terceros países que comercien con el Gobierno de Fidel Castro.

Protestas de la CE

La ley incluye, por ejemplo, la prohibición de la entrada a puertos norteamericanos de los barcos que hayan sido utilizados para el transporte de mercancías a la isla. También incluye sanciones en el mercado estadounidense para empresas europeas y latinoamericanas que vendan sus productos a clientes cubanos.La Comunidad Europea había protestado en los meses pasados contra la aplicación de esa ley, que perjudica a algunos de sus miembros, como Francia y España, que cuentan con negocios en Cuba. Otros países, como Canadá, México y Venezuela, también se verían afectados por esas medidas contra La Habana.

Hablando en nombre de la CE, el embajador británico en la ONU, Thomas Richardson, afirmó que la ley norteamericana sobre el embargo a Cuba "pretende una aplicación extraterritorial de la jurisdicción estadounidense" . "Esto constituye una violación de las leyes internacionales y de la independencia y la soberanía de las naciones", afirmó.

El canciller cubano, Ricardo Alarcón, reaccionó ayer con euforia y optimismo a la aprobación por la Asamblea General de la ONU de la resolución. "Es nuestra victoria diplomática más grande de los últimos' tiempos", afirmó Alarcón tras conocer la votación, informa Mauricio Vicent.

"Es un día histórico para la ONU, es una bofetada sin manos a las campanas anticubanas", dijo el canciller, quien afirmó que, aunque se esperaba un triunfo del proyecto presentado por la delegación de la isla, fue una gran sorpresa el enorme margen alcanzado.

El vicepresidente cubano, José Ramón Fernández, declaró a este diario que la resolución aprobada por la ONU era "un triunfo frente al hegemonismo y a la prepotencia de EE UU, que pretende imponer su voluntad en el mundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de noviembre de 1992

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