Picasso, anciano fértil

., Aunque reconoce a los que le impresionaron, como el Walt Whitman de Canto a mí mismo, a Jorge Oteiza no le gustaría invitar poetas a su mesa. Y en el caso de que tuviera que hacerlo elegiría el Lorca de Poeta en Nueva York, "pero no el restante". "Me interesa Valente", añade, "no me interesa Gimferrer. Octavio Paz es un gran ensayista, me interesa muchísimo, pero como poeta no puedo con él. ¿Si estarían en la mesa Unamuno y Baroja? A Unamuno lo vi pa sear una vez con unos muchachos, con las manos en la espalda, y por respeto no me acerqué a oírle hablar. Y a don Pío le tengo una verdadera adoración. Es el personaje que coincide más con mi estilo de hombre, de vida y de todo, en contra de lo monumental, de lo aparente. ¿Rimbaud? No, no, Rimbaud no estaría en esa mesa. Ni Picasso. A Picasso no lo quiero. Se convirtió en un fabricante luchando para ser el anciano más fértil. A.este hombre se debe precisamente el fracaso político del arte contemporáneo".


























































