Dominique Lapierre narra la epopeya de la lucha científica contra el sida

El autor afirma que quienes combaten el virus son "héroes del siglo XX"

El escritor francés Dominique Lapierre presenta estos días en Madrid y Barcelona la edición española de su último libro, Más grandes que el amor, publicado por Planeta / Seix Barral, en el que el autor de La ciudad de la alegría y coautor, con Larry Collins, de obras como ¡Oh, Jerusalén! y ¿Arde París? cuenta, como si se tratara de una novela de suspense, los esfuerzos de médicos e investigadores de todo el mundo por hallar un remedio contra lo que él describe como "el enemigo más diabólico que haya amenazado al hombre": el virus del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

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La investigación y redacción de Más grandes que el amor ha estado, como todas sus demás obras, íntimamente imbricada en la vida privada y la experiencia personal de Dominique Lapierre, no sólo porque, como es habitual en él, ha vivido y sido testigo directo de muchas de las peripecias humanas que narra, sino porque al final de la redacción de su manuscrito le comunicaron que padecía cáncer de próstata, del que hoy está curado gracias a un diagnóstico precoz y una efectiva intervención quirúrgica. "Tras superar los primeros momentos de rabia y miedo", cuenta Lapierre, "supe que podría entender mejor las reacciones de los enfermos ante el sufrimiento y el miedo a la muerte".Más grandes que el amor es la epopeya de la lucha contra el sida que llevan a cabo docenas de investigadores, médicos y biólogos de todo el mundo, así como el relato de la batalla cotidiana contra la enfermedad a través de la peripecia de los enfermos y de los médicos y sanitarios que los atienden. Para componer su relato, que define como "estrictamente fiel a los hechos, pero contado como una novela de suspense", Lapierre emprendió una investigación de ámbito mundial que hace que Más grandes que el amor sea producto de cuatro años de trabajo, más de 200 entrevistas con médicos, investigadores y enfermos, 800 horas de entrevistas grabadas, una tonelada de documentación científica y 100.000 kilómetros recorridos por América, Europa y Asia.

El mayor desafío

"El libro", cuenta Lapierre, "es la reconstrucción de todos los esfuerzos científicos para encontrar un remedio al sida, que es el mayor desafío que la naturaleza ha planteado a la inteligencia del hombre desde que apareció el primer caso en octubre de 1980". El escritor añade: "Para mí ha sido la ocasión de encontrarme con algunos de los verdaderos héroes del siglo XX, unos héroes desconocidos cuya dedicación muestra el triunfo del espíritu humano sobre la enfermedad"."Todo comenzó en l986", explica Dominique Lapierre, "cuando estaba en Nueva York y me enteré de que la Madre Teresa de Calcuta -a la que había conocido cuando recogía datos para el libro que después sería La ciudad de la alegría- había llegado a la ciudad con un grupo de sus monjas indias y estaban estableciendo un dispensario para enfermos de sida en una de las partes mas deprimidas de Manhattan".

"Me pareció", recuerda el autor francés, "una muestra tan conmovedora de cómo el Tercer Mundo puede ayudar y socorrer al mundo desarrollado en sus miserias, que me enamoré inmediatamente de la historia. Fui allí y conocí a las monjas encargadas, así como a los médicos y también a los enfermos, casi, todos personajes desheredados de la sociedad norteamericana. Particularmente entre los médicos, encontré tal entusiasmo, tal impaciencia por descubrir el origen y hallar el remedio a esa terrible enfermedad, que decidí contar la historia de esa tarea, especialmente la impresionante batalla científica de la lucha contra un virus versátil y necesariamente fatal como el del sida".

Lapierre cuenta que "la investigación me ha permitido conocer a seres excepcionales, a los mayores sabios de nuestro tiempo y, tras hablarles, estoy convencido de que los grandes científicos que luchan contra el sida habrán encontrado la clave y el remedio a la enfermedad en un plazo que los optimistas cifran en cinco años y los pesimistas en diez, pero que, en todo caso, augura la victoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de mayo de 1990.