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Las dos Alemanias acuerdan el borrador de tratado sobre su fusión económica y monetaria

La República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática Alemana, (RDA) alcanzaron anoche un acuerdo sobre el borrador de tratado referido al sistema monetario, primer gran paso hacia la unificación de ambos Estados, informaron fuentes oficiales de Bonn. El poderoso marco de la RFA reemplazará a la débil moneda de la RDA a comienzos de julio próximo. La negociación entre las delegaciones de expertos de las dos Alemanias finalizó a medianoche.

Durante la negociación de ayer, y antes de que fuera alcanzado el acuerdo, la RDA se resistía aún a desmantelar todas sus barreras ante la inminente entrada del marco occidental y de la economía de mercado, informa José María Martí Font. Las comisiones de expertos de los Gobiernos de Bonn y Berlin Este trabajaron intensamente para llegar al acuerdo.El Gobierne de Bonn trató de valorar las obilligaciones comerciales y económicas de la RDA con Moscú que deberán ser asumidas por la Alemania unificada. Una cuestión complicada, y que muestra hasta qué punto los aspectos internes y los externos -o político-militares- de la unificación alemana están relacionados, es precisamente la de los contratos y acuerdos comerciales entre la RDA y la URSS.

En su ofensiva unificadora, el canciller Helmat Kohl ha ofrecido en numeresas ocasiones a Moscú todo tipo de ayuda económica para endulzar la retirada soviética de la parte del III Reich que ocupó al final de la guerra. Pero lo que Bonn ha prometido realmente es hacerse cargo de las obligaciones comerciales de la RDA con Moscú.

Se trata de acuerdos que cubren un amplísimo espectro -no en balde la RDA era el mayor suministrador de manufacturas a la URSS- y que abarcan incluso el precio a pagar por el mantenimiento de las más de 380.000 tropas soviéticas en la RDA y de sus familiares e incluso de los turistas que llegan de la URSS, factura que cubría el Gobierno de Berlín Oriental y que, ahora, paradójicamente, tendrá que financiar Bonn en marcos occidentales.

Derechos de propiedad

En el aspecto interalemán, Berlín Oriental pretendía aún proteger los derechos de propiedad ante la esperada avalancha de especuladores venidos de Occidente. Para Bonn, unas leyes como la que proponía impedir la compra de terrenos y propiedades durante 10 años no son más que barreras a la inversión. Está también la liberalización de los precios y la desaparición de los subsidios, que plantea un futuro bastante oscuro para pensionistas y trabajadores no especializados que no van a poder coger el tren del capitalismo.

Este temor ya se ha mostrado claramente en la RDA. El recuerdo todavía fresco de cómo las movilizaciones populares acabaron con el viejo régimen ha hecho el resto, y decenas de miles de alemanes orientales han empezado ya a usar las armas de los trabajadores en el mundo capitalista. Los maestros ya han organizado varias huelgas parciales acompañadas de manifestaciones para pedir seguridad en sus empleos.

Por su parte, en Francfort, alrededor de 5.000 personas se manifestaron en contra de la unificación alemana. La marcha finalizó en medio de incidentes cuando la policía intentó dispersar a un grupo de manifestantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 1990