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Presupuestos Generales del Estado para 1990

El Gobierno acuerda un objeto de déficit público para este año del 1,6% del PIB

El proyecto de ley de, Presupuestos Generales del Estado para 1990, aprobado ayer por el Consejo de Ministros, es, a juicio del responsable de Economía y Hacienda, "no expansivo y moderadamente restrictivo", en línea con la política monetaria emprendida hasta el momento. Carlos Solchaga pretende que las cuentas del Reino contribuyan a reducir la demanda interna y las tensiones en los precios para, al final, fortalecer la competitividad de la economía española en la perspectiva del reto que supone el mercado interior europeo.

El Consejo de Ministros aprobó ayer los Presupuestos Generales del Estado para 1990 junto al real decreto de cotizaciones a la Seguridad Social. Según lo acordado ayer por el Gobierno, el objetivo de déficit público para este año es que la diferencia entre los ingresos y gastos del Estado se sitúe en el 1,6% del producto interior bruto (PIB), lo que supone 791.000 millones de pesetas. Los gastos del Estado crecen un 8,9% y los consolidados -Estado, Seguridad Social y, organismos autónomos-, un 10,3%. Los ingresos estatales, por su parte, se incrementarán un 10,7%.El ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, afirmó ayer que "éstos son unos presupuestos no expansivos y moderadamente restrictivos, en la misma línea de la política monetaria". Ello permitirá, según el ministro, contribuir a "reducir la demanda interna y las tensiones en los precios". El objetivo último es "la competitividad de la economía española en la perspectiva del mercado interior europeo", aspecto que calificó de "asunto de supervivencia".

Solchaga procuró eurarse en salud ante "las presiones que desde diferentes sectores llegarán cuando se empiecen a notar los efectos del enfriamiento económico, al tiempo que siguen las tensiones en los precios y en el sector exterior". Aprovechando, que entramos en Cuaresma, "me pongo el sayo y digo que seguiremos en la misma línea de política económica". Es pronto, según el ministro, para anunciar mayores restricciones: "Vamos a tomárnoslo con calma".El esfuerzo en lo que al sector público se refiere es situar el objetivo de déficit público en un 1,6% del producto interior bruto, estimado por Econornía en 49,5 billones de pesetas. Ello arroja una cifra para la diferencia entre los ingresos y gastos del Estado de 791.000 millones de pesetas, frente a los 775.00 millones del pasado ejercicio (1,7%, del PIB).

En el primer borrador de los Presupuestos, Hacienda proponía un déficit público del 1,3% del PIB, lo que ascendía a unos 650.000 millones de pesetas. Esta diferencia cercana a 150.000 millones obedece a los pactos suscritos con las fuerzas sociales, al alcanzado con las comunidades autónomas para la refórma del Fondo de Compensación Interterritorial y a la demanda por parte de los diferentes ministerios de mayores recursos.

Solchaga, sin embargo, no precisó el coste de las medidas sociales acordadas en las mesas de concertación social. El único dato aportado por el ministro fue el ya conocido sobre un gasto adicional de 35.000 millones de pesetas que los funcionarios percibirán en concepto de "paga extra" para compensar la desviación de la inflación del pasado año.Compromisos

Según los Presupuestos aproba dos ayer, que serán remitidos a las Cortes el próximo 1 de marzo para su aprobación definitiva, el gasto público total -Estado, organismos autónomos y Seguridad Social- crece este año un 10,3%, sobre la cifra final de obligaciones contraídas el pasado ejercicio. Considerado sólo el Presupuesto del Estado, el crecimiento previsto es del 8,9%.

Con ello se cumple, según Solchaga, el compromiso del Gobierno de que el gasto público crezca este año por debajo de lo que lo hará el conjunto de la economía española (10,5% en términos monetarios). Sin embargo, el crecimiento del gasto se calcula sobre las obligaciones reconocidas el año anterior (medio billón más de lo presupuestado), a diferencia de ejercicios anteriores en que se incrementaba sobre la cifra de gasto inicialmente prevista. Como contrapartida, este año el Gobierno se ha comprometido a no incrementar el gasto por encima de lo previsto, salvo los créditos extraordinarios y los derivados de operaciones de años anteriores.

Según el presupuesto aprobado ayer, los gastos no financieros del Estado ascienden a 11,35 billones de pesetas; (8,9% de incremento respecto al año anterior) y los financieros a 1,2 billones. Dentro de éstos, la distribución es la siguiente: 313.551 millones de pesetas para los activos financieros y 962.50,4 millones para los pasivos.Los gastos corrientes o de funcionamiento de la administración pública (personal, compra de bienes corrientes y servicios, gastos financieros y transferencias corrientes) se sitúan en 9,3 billones de pesetas y crecen el 7,9%. Los gastos de capital (inversiones reales y transferencias de capital) crecen un 13,6% y se sitúan en dos billones de pesetas. Solchaga destacó ayer que el capítulo de inversiones civiles es el que más crece dentro del conjunto de gastos del Estado.

En cuanto a los ingresos, el crecimiento previsto es del 10,7% con una cifra total de 10,5 billones de pesetas. Dentro de ellos, los ingresos por impuestos directos e indirectos (renta, sociedades, sucesiones, patrimonio, IVA, transmisiones patrimoniales, impuestos especiales, sobre el tráfico exterior y monopolios fiscales) crecen un 10,2% con una cifra total de 9,2 billones de pesetas.Presión fiscal

El pasado año, el incremento de los ingresos del Estado fue mayor (11,3%), pero hay que tener en cuenta que las devoluciones del IRPF (323.000 millones de pesetas) se han producido en 1990, por tanto, con cargo al presupuesto de este año. Ello explicaría una reducción, únicamente matemática, en el crecimiento de la recaudación fiscal.

Según el marco presupuestario aprobado ayer, la participación de los gastos del Estado en el PIB pasa del 23,3% en 1989 al 22,9% este año. En cuanto a los ingresos, la presión fiscal medida en porcentaje del PIB disminuye una décima al pasar del 21,4% en 1989 al 21,3% este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de febrero de 1990

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  • Los gastos consolidados de la Administración crecen un 10,3%, y los ingresos, un 10,7%