EL REGRESO DE UN POETA

Juan Gelman: "En el exilio, la patria es la lengua"

El poeta argentino vuelve hoy a Argentina después de 13 años de destierro

Juan Gelman, pocas horas antes de partir, esboza unas reflexiones sobre este exilio que ya. acaba en su pequeño despacho atiborrado de diccionarios de traductor. "El exilio, después de dos o tres años de choque, tiene luego sus ventajas e inconvenientes. Tienes que adaptarte a otra vida, a escuchar otra lengua. Pero aprovechas los movimientos de otras culturas y consigues que tu lengua quede mejor preservada precisamente por la distancia respecto a la lengua extraña".Habla despacio y con calma. No parece que el retorno le produzca un especial desasosiego ni inquietud, a pesar de que no cuenta con la total seguridad de un sobreseimiento. La Cámara Federal revocó la orden del tribunal ordenando su busca y captura, el pago de una fianza de 20.000 dólares (unos 2,2 millones de pesetas) y la prohibición de salir del país. Ahora va a presentarse por su propio pie, y a continuación regresará a Europa, donde tiene por el momento su trabajo. Su retorno a Argentina le permitirá ver a su hija e indagar sobre el paradero de su nieto desconocido, nacido en un chupadero militar de una mujer condenada. a la muerte. Pero será también ocasión .para ver cómo están las cosas y ver las posibilidades de regresar definitivamente".

Termina el exilio. Termina también un ciclo temático de su poesía. "En los primeros años no escribí, no podía todavía". Sus libros del exilio han sido publicados en su mayoría en España: Hechos y relaciones (1980) y Citas y comentarios (198 l). "En este último me ocupa un tema clásico del exilio, la ausencia presente o la pre sencia ausente. Está muy referido todo él a los místicos españoles, a santa Teresa y a san Juan de la Cruz". De 1986 es Composiciones, donde ha realizado "una recreación de la poesía judeoespañola en la que la sensación del exilio y del desarraigo es muy profunda".

"En el exilio, la única patria es la lengua", asegura el poeta. Pero Gelman, al contrario de lo que sucediera con parte del exilio republicano español o del alemán bajo el nazismo, no ha generado un sentimiento de rechazo o incluso de odio hacia su propio país. "Un país no es una totalidad. Hay clases, sectores, grupos... Los militares y sus víctimas. Los que explotan y los que son explotados. Ninguna sociedad es un todo homogéneo. De manera que no se puede confundir a los que han hecho daño al país con el país entero. Hay complicidades, a veces por omisión. Pero también ha habido gente muy sinceramente arrepentida de su apoyo inicial a la Junta Militar, como fue el caso de Jorge Luis Borges. Borges no cambió de posición por oportunismo, como fue el caso de otros". En la posición de algunos intelectuales Gelman contempla un fenómeno más general. "En todo el mundo hay fenómenos relacionados con el descompromiso de los intelectuales, que lleva en muchos de ellos al liberafismo más crudo y a posiciones antidemocráticas".

El poeta hasta ayer exiliado desgrana también algunas reflexiones sobre la visión europea de la reciente y amarga historia argentina. "Yo observé en Francia, por lo que decía la Prensa con motivo del proceso contra Klaus Barbie, que parece que existan víctimas de primera clase y víctimas de segunda. Los mismos periódicos que han apoyado la no prescripción de los crímenes de Barbie han apoyado también la ley de obediencia debida y la ley del punto final, que dejaron en libertad y sin cargos a centenares de violadores de los derechos humanos, autores de crímenes contra la humanidad. Parece claro que no merecen la misma consideración las víctimas occidentales o las del Tercer Mundo, como es el caso de Argentina".

Humor corrosivo

Pero Gelman no es hombre de afirmaciones contundentes. Desgrana sus consideraciones como quien comenta el tiempo y usa un humor ligero y corrosivo, principalmente cuando habla de su trabajo poético. "La poesía es una dama que atiende a muchos señores y por tanto se presenta cuando quiere. Soy muy perezoso para la prosa; por eso me dedico a la poesía. Admiro muchísimo a los novelistas. Qué manera tan impresionante de trabajar".Sabe que su inculpación se produjo a partir de la campaña internacional contra lajunta argentina en la que él participó activamente, consiguiendo las firmas de toda la socialdemocracia europea contra los mifitares. Después de estos hechos fueron secuestrados su hijo y su nuera. De nada valió más tarde su ruptura con el Movimiento Peronista Montonero ni su condena de lavía armada, ni la propia condena a muerte emitida por sus antiguos compañeros de causa. Tras la recuperación de la democracia, tras el blanqueo de los militares, el poeta estaba proscrito y en el exilio. Hasta hoy. Así, el caso Gelman termina esta semana, o puede terminar, cuando todavía se escucha ruido de sables.

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Sobre la firma

Lluís Bassets

Escribe en EL PAÍS columnas y análisis sobre política, especialmente internacional. Ha escrito, entre otros, ‘El año de la Revolución' (Taurus), sobre las revueltas árabes, ‘La gran vergüenza. Ascenso y caída del mito de Jordi Pujol’ (Península) y un dietario pandémico y confinado con el título de ‘Les ciutats interiors’ (Galaxia Gutemberg).

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