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Prosigue el desacuerdo entre los 'doce' para reducir la producción de leche y carne

Los ministros de Agricultura de los doce permanecían ayer, al cabo de dos días de reunión, en desacuerdo sobre la manera de reducir la producción de leche y carne en la Comunidad Europea (CE), a pesar de la presentación de un nuevo compromiso por la presidencia británica, desempeñada por el titular de Agricultura, Michael Jopling, y por el comisario europeo Frans Andriessen.

El empeño británico por lograr un compromiso sobre una cuestión que costará probablemente el año próximo a las arcas de la CE 4.000 millones de ECU (unidad de cuenta europea, 560.000 millones de pesetas) incitó a Jopling a prorrogar la reunión hasta entrada la noche de ayer, y acaso hasta hoy, miércoles, mientras algunos de sus homólogos se mostraban partidarios de convocar un consejo extraordinario en vísperas de Navidad.Tanto los países del norte de Europa, excedentarios en productos lácteos, como los del sur, deficitarios, se oponían al proyecto por razones diferentes. Por un lado, Ignaz Kiechie, ministro alemán occidental de Agricultura, exigía fuertes compensaciones financieras para los ganaderos que se viesen obligados a reducir su cuota de producción, por temor a que esta clientela tradicional de la democracia cristiana no votase a su partido en las elecciones del 25 de enero, si se considera perjudicada por un acuerdo en Bruselas.

El mismo miedo a la reacción de los campesinos incitaba a su homólogo francés, François Guillaume, a intentar vincular la disminución de la producción a compromisos similares por parte de otras potencias agrícolas como Estados Unidos y Nueva Zelanda y a una política de exportaciones más agresiva de la CE en un mercado saturado.

Por el otro lado, tres países mediterráneos -España, Italia y Grecia- constituían, según el ministro español, Carlos Romero, "una minoría de bloqueo que tiene visos de mantenerse unida" para evitar la aprobación de una nueva reducción de su cuota de leche en un 3%, que contribuiría a incrementar su déficit y acentuaría su dependencia con el norte del viejo continente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de diciembre de 1986