El Gobierno chileno Ievanta el estado de emergencia que estaba en vigor desde hace 10 años

El Gobierno del general Augusto Pinochet levantó esta madrugada el estado de emergencia en Chile que estaba en vigor desde hace 10 años, según se supo ayer oficialmente en Santiago.La supresión del estado de emergencia, que restringía las libertades públicas y autorizaba al Gobierno a tomar las medidas para establecer el estado de sitio, era una de las reivindicaciones que la opositora Alianza Democrática había presentado al Gobierno durante el encuentro que celebraron el jueves.

Ayer, un documento de ocho puntos de aplicación inmediata, "para poder continuar el diálogo", fue entregado por los máximos representantes de Alianza Democrática chilena al ministro del Interior y virtual primer ministro, Sergio Onofre Jarpa, en el primer encuentro directo sostenido por los máximos representantes del Gobierno y la oposición en el último decenio, informa Alejandro del Río.

Por otra parte, los militantes democristianos integrados en el Proden (Proyecto de Desarrollo Nacional) decidieron ayer retirarse del grupo opositor, acusándole de haber iniciado conversaciones con el ministro del Interior y de convocar un mitin para el próximo 4 de septiembre sin haber dado cuenta a los directivos del partido. En el Proden están integrados políticos y sindicalistas de todos los grupos, excepto los comunistas.

El documento de Alianza Democrática, que no incluye la renuncia del general Pinochet a su cargo, le fue entregado a Jarpa en una reunión de hora y media celebrada en la residencia del arzobispo de Santiago, Francisco Fresno.

Los ocho puntos exigidos al Gobierno en la reunión fueron: 1. Fin inmediato del estado de emergencia, que ya se prolonga 10 años ininterrumpidamente. 2. Fin de la aplicación del artículo 24 transitorio de la Constitución de 1980, que da poderes discrecionales al jefe del Estado. 3. Promulgación inmediata de una ley electoral, de la que se carece desde 1973. 4. Reconocimiento de los partidos políticos, hoy oficialmente prohibidos. 5. Retorno de los exiliados. 6. Libertad plena de información, libre acceso a los medios de comunicación y posibilidad de editar nuevos periódicos. 7. Libertad de reunión; y 8. Adopción de medidas para el pleno esclarecimiento de los hechos ocurridos con ocasión de la última protesta y reintegro a sus puestos de trabajo de los trabajadores del cobre expulsados y de sus dirigentes.

Al término de la reunión, el dirigente socialdemócrata Luis Bossay dijo que es muy posible que alguna de las peticiones pueda ser aceptada, y llevada a la práctica. Según trascendió en fuentes del Gobierno, es posible que el estado de emergencia y el toque de queda nocturno sean levantados en los próximos días.

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El ministro Sergio Onofre Jarpa se mostró poco comunicativo al ser abordado por los periodistas al término del encuentro, pero dijo que "fue una reunión útil e interesante".

Hugo Zepeda, integrante de la Alianza, dijo por su parte que Jarpa les había expresado que "en general consideraba atendibles muchas de nuestras peticiones y que creía probable que se llegara a una aceptación por su parte".

Gabriel Valdés explicó que se sentía "optimista, porque creo que los planteamientos que hemos hecho sonjustos, patrióticos, y que deben producir una democratización rápida del país".

Simultáneamente, Alianza Democrática ha convocado la próxima protesta pacífica nacional para el 8 de septiembre, fecha en que por quinta vez los chilenos tocarán sus cacerolas, no enviarán sus niños al colegio y apagarán las luces a una hora prefijada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de agosto de 1983.

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