Oleada de detenciones en Chile ante la nueva jornada de protesta

La tensión social y política ha crecido en Chile en las últimas horas, a raíz de la detención, el sábado, del líder de la Democracia Cristiana, Gabriel Valdés, de otros dos dirigentes de este partido, cuyo procesamiento judicial fue anunciado ayer, y de cuatro mujeres. Los detenidos fueron interrogados durante seis horas por el ministro de la Corte de Apelación, Arnoldo Dreysse, quien decretó su ingreso en la cárcel pública de Santiago de Chile.

Los hechos ponen de relieve la firme voluntad del Gobierno de Augusto Pinochet de mantener el orden a toda costa, según informaron ayer en Santiago de Chile fuentes oficiales.A Valdés, quien fuera ministro de Asuntos Exteriores de Chile durante el mandato presidencial de Eduardo Frei, y a los otros dos líderes democristianos, el ex senador José Lavandero y el abogado José de Gregorio, se les acusa de haber violado la denominada ley de Seguridad Interior. El Gobierno militar chileno les acusa de estar implicados en la impresión y distribución de panfletos subversivos.

Los panfletos, según las autoridades, convocaban a manifestaciones para la tercera jornada nacional de protesta que se realizará mañana en Chile. Un estudiante y un sociólogo fueron detenidos igualmente bajo los cargos de estar en posesión de 700.000 impresos de esta clase, en los que se exige "el retorno a la democracia y el fin de la aguda crisis social y económica".

Los abogados de los cinco detenidos indicaron que sus defendidos han sido acusados de haber llamado a participar en el movimiento de protesta de mañana martes y de intentar desestabilizar y derrocar al Gobierno.

La ley de Seguridad Interior, al igual que el Reglamento de Excepción, que otorga plenos poderes al general Augusto Pinochet, habían sido aplicados el pasado mes de junio contra una veintena de líderes sindicales detenidos durante las últimas jornadas nacionales de protesta.

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La "punta del iceberg"

La víspera de su detención, Gabriel Valdés afirmó que durante la tercera jornada de protesta él y su familia pedirían la vuelta de la democracia a Chile, así como el fin de la política económica ultraliberal aplicada hasta ahora por las autoridades chilenas. "Este movimiento de protesta no es más que la punta visible de un enorme iceberg de descontento en el seno de la población", agregó Valdés.

El Gobierno militar que encabeza el general Pinochet afirma, por su parte, que la oposición "intenta aprovechar los efectos de la crisis económica para crear un clima de caos y de desorden".

En Italia, las detenciones de Valdés y sus compañeros han provocado una lluvia de protestas entre los estamentos políticos. Emilio Colombo, ministro de Exteriores, dio instrucciones al encargado de Negocios de Italia en Santiago de Chile para que eleve "una enérgica protesta ante las autoridades chilenas por las detenciones del Gabriel Valdés y otros exponentes democráticos". Colombo señaló que Italia pedirá a los países miembros de la CEE que suscriban una protesta análoga a la italiana por estas detenciones.

La sección flamenca del Partido Socialcristiano belga, a través de su presidente, Frank Swaelen, presentó ayer una nota de protesta ante la embajada chilena en Bruselas. Swaelen calificó al ex ministro chileno detenido como "el pivote de la resistencia democrática contra el régimen del general Pinochet", y añadió que la detención era "¡legal" a todas luces.

Por otra parte, Margarita Morel, viuda del ex ministro de Asuntos Exteriores del presidente Salvador Allende, Orlando Letelier, llegó ayer a Santiago de Chile junto con el ex senador socialista Rafael Tarud.

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