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Manuel Contreras, ex jefe de la DINA, enfrentado a Pinochet

Una sorda lucha entre el presidente de Chile, Augusto Pinochet, y el ex jefe de la DINA general Manuel Contreras está produciendo una de las más graves crisis internas en el seno del Ejército de dicho país, según fuentes extraoficiales chilenas. A tal punto ha llegado el enfrentamiento que cada día cobra mayor fuerza la tesis de que ha sido el propio Contreras el autor indirecto de los descubrimientos de cadáveres de desaparecidos, producidos recientemente en Chile y que han conmocionado a la opinión internacional.

Según las mismas fuentes, existe un interés personal por parte de Augusto Pinochet por borrar cualquier indicio de relación anterior con Contreras, el dictador-chileno no ha dejado pasar ninguna ocasión sin señalar que dicha relación con el ex jefe de la DINA fue siempre «estrictamente profesional», de «superior a subordinado». Todo el mundo sabe en Chile, sin embargo, que tanto en la preparación como en la ejecución del golpe de septiembre de 1973, así como en los tres años siguientes, el general Contreras fue un íntimo colaborador de Pinochet. Durante muchos meses, ambos militares desayunaron juntos diariamenteEl origen del agrio enfrentamiento está en las acusaciones norteamericanas hacia Contreras como autor intelectual del asesinato en Washington de Orlando Letelier, ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Salvador Allende. A raíz de las denuncias estadounidenses y de la petición formal de extradición del ex jefe de la DINA, éste y dos de sus más inmediatos colaboradores fueron detenidos. En la actualidad permanecen sometidos a estricta vigilancia en un hospital militar de Santiago de Chile.

Numerosas peticiones de libertad provisional formuladas por Contreras han sido rechazadas. Para muchos generales chilenos, amigos del detenido. Pinochet ha abandonado conscientemente a su antiguo e íntimo colaborador, tratando de evitar su involucración en la brutal represión desatada por la DINA.

Según personas que han podido tener acceso a colaboradores de Contreras, éste ha manifestado últimamente serios temores de que pueda ser objeto de un atentado, y por esta razón dispone de una nutrida guardia personal. Las mismas fuentes señalan que el ex jefe de la DINA está dispuesto a no caer solo si prosperan las peticiones de extradición

En este sentido, Contreras habría ordenado a alguno de sus antiguos agentes que revelara lugares donde se depositaron los cuerpos de asesinados por la DINA, en un evidente intento de desprestigiar a Pinochet. Los descubrimientos de estos cadáveres han obligado al Ministerio del Interior de Chile a reconocer que en los meses siguientes al golpe que derrocó a Salvador Allende «se cometieron excesos» debido al «estado de guerra contra la subversión» que la Junta militar debió afrentar. Igualmente, el Gobierno se ha visto forzado a admitir que los cadáveres descubiertos «pueden corresponder» a personas consideradas hasta ahora como desaparecidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de diciembre de 1978

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