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Salas de cine frente a plataformas: ¿guerra o convivencia?

El éxito de ‘La sociedad de la nieve’ tanto en grandes pantallas como en ‘streaming’ es una excepción en una pugna en la que exhibidores como Yelmo y Cinesa rechazan algunos estrenos

Cartelera de un cine de Sevilla el pasado viernes entre la que se encuentra 'La sociedad de la nieve'.Foto: Paco Puentes
Gregorio Belinchón

El viernes, en su cuenta de X, Juan Antonio Bayona celebraba que La sociedad de la nieve había superado los 500.000 espectadores en salas. Un dato espectacular para una película que está disponible desde el pasado 4 de enero en Netflix (la plataforma que la ha producido) y que Yelmo y Cinesa, las dos cadenas de salas cinematográficas más grandes de España, se han negado a estrenar.

En su carrera a los premios Oscar, en los que está nominado en dos categorías, Bayona ha agradecido e incentivado, tanto al público de las salas de cine como al de la plataforma. Este sábado convocó un evento mundial a las nueve de la noche (hora peninsular española) para ver su película en una watch party en Netflix: quien se apuntara a ese visionado tendría acceso a comentarios del equipo y de los supervivientes en cuya historia real se basa la película, que también estarían conectados en directo, y a material inédito. Y cuantos más, mejor... para el servicio de streaming. La sociedad de la nieve ocupa, según el ranking de Netflix de películas más populares de habla no inglesa —actualizado el 18 de febrero—, la segunda posición tras Trol. Contabiliza 89,2 millones de visionados y 217 millones de horas de consumo (aquí gana a Trol, pero porque la noruega es de más corta), un listado que tiene en cuenta solo los primeros 91 días en que la película ha estado disponible.

En realidad, La sociedad de la nieve es la excepción que confirma la regla: a las grandes cadenas no les gusta estrenar películas que acabarán pronto en plataformas digitales. Luis Gil, director general de la Federación de Cines de España (FECE), que representa a más del 80% de los empresarios del sector, explica: “Asumimos y entendemos que las plataformas han llegado para quedarse y esperamos que sean complementarias a las salas de cine”. Y va más allá de lo crematístico: “Una película que se estrena en salas tiene una primera explotación que no solo aporta un retorno económico, sino que también tiene un impacto mediático social y cultural. Y eso no tiene por qué chocar o competir con que luego la propia película continúe su proceso de explotación en otras ventanas. No hay por qué entrar en una guerra, sino que debemos ser complementarios. Todos somos parte de una cadena de desarrollo del filme”.

Pero la guerra es real. Tanto Yelmo como Cinesa han rechazado responder a las preguntas de EL PAÍS para este reportaje. “La pandemia aceleró ciertas políticas perniciosas, y las salas devinieron en laboratorio de estrategias para una pelea que incluso se da entre las propias plataformas”, apunta Gil. “No entendemos las estrategias de no estrenar en salas. Nos genera incomodidad que la candidata española al Oscar instrumentalice los cines para intereses particulares, y que algunas plataformas solo lancen productos en la gran pantalla para optar a premios”. Va más allá: “Las películas se hacen, y así lo dicen sus creadores, para ser vistas en la gran pantalla”.

Como la ley del cine se ha quedado a mitad de su tramitación parlamentaria, FECE espera que de alguna manera se protejan las ventanas de exhibición: en España las salas piden 112 días de exclusividad antes de pasar a DVD, plataformas o televisiones de pago. “Hemos pedido al nuevo ministro que se regulen esto”. En 2022 solo el 21% de los estrenos respetó esas 16 semanas. “No es justo un lanzamiento en cuyo cartel ya se anuncie que en tres semanas lo verás digitalmente. Pedimos unos 90 días, entendiendo que cada estreno es distinto. Somos el último eslabón y el más débil de esta cadena cinematográfica, las plataformas son ahora muy poderosas y hacen uso de su fuerza”, explica Gil.

El último ejemplo llegó este pasado viernes con el documental No estás sola: la lucha contra La Manada, que ha llegado a un puñado de salas con un cartel en el que se anuncia que el próximo viernes 1 de marzo estará disponible en Netflix. En esta plataforma lo tienen claro y por escrito responden a un cuestionario: “Cada año llevamos películas a los cines, unas 30. Respetamos el modelo de negocio de las salas, simplemente el nuestro es diferente, somos una compañía de suscripción y ofrecemos a nuestros miembros películas exclusivas en Netflix”. Y sobre esa combinación salas/plataformas, insisten: “Nuestros planes de estreno se adaptan a cada película. Las salas son importantes para algunos cineastas y/o son un requisito para algunos festivales y premios”. Apple TV, que esta temporada ha estrenado en salas uno de sus títulos más comentados, Los asesinos de la luna, de Martin Scorsese, también ha rechazado responder a EL PAÍS.


En España, según datos de diciembre de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, un 35,8% de los hogares accede a una plataforma de pago de contenidos online; un 25,9 % utiliza dos; un 18,6%, tres, y un 19,7 %, cuatro o más. En resumen, dos de cada tres hogares acceden al menos a una plataforma web, y es Netflix es la preferida en cuatro de cada diez casas, seguida de Amazon Prime Video (22%) y Movistar+ (13%).

Salas de la cadena Cinesa en Madrid el pasado mes de mayo.
Salas de la cadena Cinesa en Madrid el pasado mes de mayo.Claudio Álvarez

Adolfo Blanco, director ejecutivo de la productora y distribuidora A Contracorriente Films y de las salas Verdi, distribuyó en 2018 Roma, de Alfonso Cuarón, el primer gran lanzamiento de Netflix en salas. “Nosotros estudiamos cada película, y si creemos que va a atraer a nuestro público, la programamos. Desde Roma a aquí, el tiempo ha confirmado nuestros pasos. En esta industria, quien tiene la sartén por el mango es el exhibidor, y si una película no funciona, te la quitan inmisericordemente”. ¿Y cómo ha ido La sociedad de la nieve? “En nuestras salas en Barcelona hasta había colas. Es una pena que no hayan apostado por ella más cadenas”. Y subraya: “Netflix entró como elefante en cacharrería, apostando por el cine en casa, y entiendo que esos inicios dolieran a algún exhibidor. Hoy es una empresa completamente distinta”. Acaba: “El final de pandemia ha alterado más la política de otras plataformas, como Disney+, que ha vuelto corriendo a las salas, que la de Netflix, que ha tenido una evolución más fluida”.

El analista cinematográfico Pau Brunet explica desde Los Ángeles: “Esta batalla entre salas y plataformas también se da en EE UU. Netflix ya ha recalcado que no va a cambiar su modus operandi, no van a renegociar con los cines”. Brunet ahonda en que cada plataforma es distinta: “El negocio principal de Amazon o Apple no es el cine, ni siquiera la fidelización de usuarios, como sí le ocurre a Netflix. Detrás de Netflix no hay una musculatura financiera que soporte fracasos; detrás de Apple TV y Prime Video hay dos monstruos económicos”. ¿Cuánto más habría recaudado La sociedad de la nieve si hubiera tenido un lanzamiento medio? “Seguramente más. Pero cuidado, que vaya a más pantallas no significa que la taquilla crezca exponencialmente. Netflix invirtió mucho en el lanzamiento, por ejemplo. Y Bayona se ha volcado en su promoción”.

Sin esas plataformas, ni Scorsese ni Bayona habrían levantado la financiación de sus filmes (según estimaciones oficiosas, La sociedad de la nieve ha costado unos 60 millones de euros, y en la base de datos del Ministerio de Cultura se muestra que el 90% lo puso Netflix EE UU). O Paula Ortiz, con Prime Video, su aproximación al personaje histórico de Hildegart Rodríguez; o Icíar Bollaín, Alejandro Amenábar, Alberto Rodríguez, Rodrigo Sorogoyen y Oliver Laxe, que rodarán este año con la producción mayoritaria de Movistar+, no tendrían base económica para sus nuevos proyectos.

Lily Gladstone y Martin Scorsese, en el rodaje de 'Los asesinos de la luna'.
Lily Gladstone y Martin Scorsese, en el rodaje de 'Los asesinos de la luna'.MELINDA SUE GORDON / APPLE TV+.

Este sábado, Bayona explicaba: “Tras una década intentando levantar la financiación mediante las ventanas de exhibición tradicionales, llegamos a un acuerdo de producción con Netflix. En ese acuerdo pusimos como indispensable su lanzamiento en salas de cine. Y la plataforma accedió, y en su estreno en la gran pantalla aumentó sensiblemente tanto las semanas de exclusividad en locales como el número de pantallas en las que se proyectaría. Fueron tres semanas y 110 salas, justo en Navidades, cuando el consumo de cine fue enorme”. El cineasta, cuatro veces ganador del Goya a mejor dirección, reflexiona: “Yo la he promocionado en todos los formatos. Ha sido un éxito impresionante en la plataforma, calculan que ha logrado unos 200 millones de espectadores. Y a la vez he acompañado a la película en salas presentando el filme solo o con actores en donde he podido: Zaragoza, Valencia, Madrid, Barcelona... Cada semana he estado en una ciudad. Y el resultado me parece estupendo pensando que es un estreno limitado, y se ha mantenido entre las diez más vistas tras 11 semanas en salas”.

Lenta recuperación

Según las cifras del ministerio, que van por detrás de la información de Bayona, La sociedad de la nieve lleva acumulados 3,1 millones de euros y 465.429 espectadores. Como Netflix rehúsa aportar más datos, la carrera económica del filme nunca se ha visto reflejada en el listado semanal del top 20 de la taquilla española que recopila la auditora ComScore. Aunque con esas cantidades probablemente seguiría apareciendo en ese ranking. Ese listado semanal también sirve como primera aproximación a un hecho doloroso: la taquilla de las salas españolas de cine no acaba de recuperarse del desastre de la pandemia. En 2023 las salas españolas recaudaron 487,5 millones de euros con 74,9 millones de entradas vendidas. Es un 26% más que en 2022 (360 millones), pero lejos del último año prepandémico, 2019, cuando alcanzó los 624 millones.

El actor Enzo Vogrincic y Juan Antonio Bayona, en el rodaje de 'La sociedad de la nieve'.
El actor Enzo Vogrincic y Juan Antonio Bayona, en el rodaje de 'La sociedad de la nieve'.QUIM VIVES (Netflix)

Pau Brunet explica sobre el éxito de La sociedad de la nieve: “La película encontró una gran resonancia solo tras el lanzamiento en la plataforma el 4 de enero. El estreno en salas 20 días antes logró un eco menor, muy cinéfilo”. El filme nunca ha estado en más de 120 pantallas, de las 3.591 que hay activas en 751 complejos cinematográficos (la mitad se agrupaban en Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid), según los últimos datos de 2023. Un estreno medio, de los que están entre los diez más taquilleros, se lanza como poco en 200 salas. En diciembre, el Gobierno destinó 12,8 millones de euros a ayudas a las salas con el objetivo de “fomentar su actividad, determinante para el sector del cine; y, por otro lado, facilitar el acceso a una cultura cinematográfica lo más diversa posible”.

En el resto de Europa hay territorios donde se ha recuperado una asistencia a locales como la de 2020, y otros que pasan, como España, su particular travesía del desierto. Según el Observatorio Audiovisual Europeo, la taquilla sumada de los países del Consejo de Europa (excepto Azerbaiyán) en 2023 sumó 859 millones de entradas, un 18,1% más con respecto al año pasado, pero lejos aún de los 1.110 millones de entradas de 2019. A la pandemia se le sumaron los retrasos de estrenos obligados por las huelgas de intérpretes y guionistas de Hollywood. Si la horquilla se concreta en la Europa de los 27, la recuperación es mayor, un 22,8% con respecto a 2022 y llega a los 661 millones de entradas. Países como Francia (que es, además, la nación europea en la que más entradas se venden, 180,8 millones el año pasado), Rumania, Bosnia y Herzegovina o Georgia ya han alcanzado las cifras de 2019 o están a punto de hacerlo.

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Sobre la firma

Gregorio Belinchón
Es redactor de la sección de Cultura, especializado en cine. En el diario trabajó antes en Babelia, El Espectador y Tentaciones. Empezó en radios locales de Madrid, y ha colaborado en diversas publicaciones cinematográficas como Cinemanía o Academia. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.
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