Patrimonio

El Museo de Lleida entrega al de Barbastro-Monzón 23 de los 111 bienes en litigio el último día fijado por el juez

Son piezas de orfebrería, copones y cálices, campanillas y candelabros, de menor valor económico y patrimonial, que el centro reconoce que tenía en calidad de depósito

Momento en el que la furgoneta llega a Barbastro desde el Museo de Lleida con las primeras 23 piezas entregadas de las parroquias.
Momento en el que la furgoneta llega a Barbastro desde el Museo de Lleida con las primeras 23 piezas entregadas de las parroquias.Govern d'Aragó / EP

El Museo de Lleida entregó este lunes, día en el que acababa el plazo fijado por el juez, parte de las 111 obras de arte y objetos provenientes de las 43 parroquias de Huesca que en 1995 pasaron de la diócesis de Lleida a la recién creada de Barbastro-Monzón. Se trata de 23 de las 28 piezas que el museo y el obispado de Lleida reconocen no tener documentos que acreditan que les pertenecen y que están en calidad de depósito. Son piezas en su mayoría de orfebrería, como cálices y copones, guarda hostias, campanitas, candelabros, etcétera, de menor valor económico y patrimonial, que permanecen en las salas de reserva del museo. Si el conjunto se ha valorado en unos 7,7 millones de euros, estas obras rondan los 50.000. Además, por el tipo de obras no necesitan de un gran despliegue logístico para su traslado.

Desde el museo solo informaron que al mediodía de este lunes salieron las piezas rumbo a la localidad oscense de Barbastro; pero no aclararon por qué cinco de ellas no lo hicieron. Tampoco quisieron facilitar el momento exacto en el que el vehículo, una furgoneta que transportaba dos cajas de madera con las piezas, salía del edificio para no dejar constancia de la salida. La de ayer era la segunda salida de bienes patrimoniales desde Lleida a Huesca por orden judicial, tras la salida de 44 bienes del monasterio de Sijena, en diciembre de 2017 que viajaron hasta el monasterio de Sijena con ayuda de la Guardia Civil.

En mayo de 2019, durante el juicio por la propiedad de las 111 obras de parroquias como Buira, Roda de Isábena, Ardanué, Benavente de Ribagorza, Egea, Fraga, Monzón y Tamarite de Litera, entre otras, que sentó en el banquillo a tres obispos, los peritos presentados por la parte de Lleida aportaron documentos en los que, según ellos, se probaban que los sacerdotes de estas parroquias vendieron las obras. Entre los ellos 352 cartas cruzadas entre cuatro obispos y los párrocos. También los títulos de propiedad de 83 de las 111 obras reclamadas; pero también reconocían que no tenían documentos sobre 28 de estas piezas.

La entrega es una prueba de buena voluntad por parte del patronato del consorcio del Museo de Lleida, formado por el Obispado y el Ayuntamiento de Lleida, la Generalitat y Consell Comarcal del Segrià, y presidido por la consejera de Cultura, Àngels Ponsa, ahora en funciones, para dejar ver que colaboraran con la justicia y evitar así las posibles consecuencias penales y económicas, tal y como estableció el juez en diciembre pasado.

A la misma hora que las piezas abandonaban el museo, el consorcio emitió un comunicado en el que aseguraba que, en los próximos días, presentará un plan de entrega del resto de obras teniendo en cuenta cuál es el resultado del concurso de manipulación, embalaje y traslado que ha convocado hace unos días. La entrega de ayer se ha llevado a cabo tras una reunión de urgencia celebrada este pasado domingo del consorcio y a la espera de “una aclaración y las respuestas a las alegaciones formuladas”, tras la decisión del juzgado de Barbastro de ejecutar la sentencia y obligar a entregar las 111 obras.

El consorcio hace valer en el comunicado que dio a conocer ayer su “indefensión” ante las notas informativas del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA). Se refiere a que el viernes por la mañana aseguro que admitía a la Generalitat como parte y le daba cinco días hábiles para presentar alegaciones, afirmando que esta decisión “abría un nuevo calendario de entrega”, una vez la jueza se hubiese pronunciado, pero, 10 horas después, rectificó con una nota aclaratoria en la que indicó que se mantenía el plazo fijado para ayer 15 de febrero.

Las alegaciones, que ahora puede presentar la Generalitat, se sumarán a las que ya hizo el consorcio del museo contra el auto del 17 de diciembre y a las que no se ha dado todavía respuesta. “No entendemos como la juez no ha respondido a estas alegaciones, acepta que la Generalitat haga las suyas, pero sigue con el plazo fijado desde diciembre”, aseguran fuentes próximas al museo que recuerdan que estaban a la espera de las respuestas para acabar de tomar una decisión sobre la entrega de las obras a Barbastro.

Cambiar fotos por obras de arte

Mientras, en el Museo de Barbastro-Monzón esperan la llegada de las obras. Responsables del Gobierno de Aragón y de la diócesis participaron este lunes en un acto presidido por el consejero de cultura, Felipe Faci, y el titular de la diócesis, Ángel Pérez, quien ha expresado su satisfacción ante el “retorno soñado” de los bienes patrimoniales de las parroquias, a la vez que reivindicaron la infraestructura que lleva “diez años esperando las obras”. Desde su inauguración en 2010 en el antiguo palacio episcopal pueden verse una veintena de fotografías en el lugar que ocuparán las obras tras su regreso. En esas cartelas puede leerse: “Pieza depositada en el Museo de Lleida”. Entre las piezas de mayor patrimonial que acabarán expuestas están los frontales de San Hilari de Buira y de San Vicente de Tresserra y piezas litúrgicas de la Catedral de Roda de Isábena.

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