Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El hijo de Gerardo Rueda intenta implicar en el ‘caso IVAM’ al ministro de Cultura

El heredero del escultor está acusado de vender obras falsas al museo valenciano

Exposición de esculturas de Gerardo Rueda en el IVAM en el años 2006.
Exposición de esculturas de Gerardo Rueda en el IVAM en el años 2006.

José Luis Rueda, hijo adoptivo del escultor Gerardo Rueda (1926-1996), acusado en el caso IVAM de haber fabricado por su cuenta decenas de obras haciéndolas pasar por creaciones de su padre y haberlas vendido al instituto valenciano de arte moderno por tres millones de euros, ha tratado este viernes de implicar en el escándalo al nuevo ministro de Cultura, José Guirao.

El heredero del escultor ha alegado ante la juez que ha vendido obras de su padre a diversos museos, entre ellos el Reina Sofia en la época en que Guirao era director. José Luis Rueda ha intentado con ello trazar un paralelismo entre aquella decisión y la tomada, presuntamente de forma fraudulenta, por la exdirectora del IVAM Consuelo y su equipo, que adquirieron 98 obras de Rueda entre 2004 y 2006, la mayor parte de ellas bajo la fórmula de donación asociada a la venta.

Fuentes de la investigación judicial, que instruye la magistrada de Valencia Nuria Soler y en la que participa la Fiscalía Anticorrupción, han restado trascendencia a la mención a Guirao, han descartado que pueda resultar imputado en la causa y han apuntado que, a efectos de la misma, el ministro es solo un experto en Rueda.

Una de las obras con las que, según la juez Soler, el heredero del escultor estafó al IVAM con la connivencia de sus responsables fue Gran Relieve. El museo valenciano pagó por ella 360.000 euros en 2004. La juez mantuvo en un auto dictado en mayo que José Luis Rueda hizo pasar la obra como original de su padre. En concreto, como una de las que el escultor expuso en una gran antológica organizada en el IVAM en 1996, poco antes de fallecer. Fuentes próximas a José Luis Rueda han destacado este jueves que el Reina Sofía compró en 2002 otra obra titulada Gran Relieve, del total de cinco que el escultor habría dejado hechas en vida “pendientes de oxidación”, y que pagó por ella un precio similar.

En el auto dictado hace un mes, en cambio, la magistrada llegaba a la conclusión, sobre la base de los documentos entregados por el Reina Sofía, el informe pericial encargado por ella misma y correos electrónicos intervenidos durante la investigación del caso por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, que la obra que adquirió el museo madrileño fue “la que se expuso en el IVAM” en 1996 y, por tanto, la original. Mientras que la pieza titulada Gran Relieve que compró el IVAM no reunía las características ni para ser considerada “prueba de autor”. Y carecía de sentido haber pagado por ella lo mismo que el Reina Sofía desembolsó por la auténtica.

El Ministerio de Cultura ha señalado que las compras realizadas por el Museo Reina Sofía en la etapa de Guirao no fueron “en ningún caso decisiones unilaterales”, sino que pasaron por tres filtros. El de un conservador experto en la materia, el del patronato del museo y el de la Junta de Calificación del Ministerio de Cultura, integrada por expertos de distintos ámbitos artísticos.

Escrito del ministro

El entorno de José Luis Rueda ha recordado un texto escrito por el ministro de Cultura para un catálogo en el que aplaudía la compra de obras del escultor por parte del museo valenciano: “El IVAM ha dado un acertado paso a la hora de valorar la escultura dentro de su producción, adquiriendo algunas de sus piezas más importantes en los últimos tiempos que se han venido a añadir a otras dos esculturas que formaban parte de su colección desde hace varios años”.

La magistrada considera que la mayoría de las 98 obras adquiridas por el IVAM no pueden considerarse de Gerardo Rueda. “Gran parte de ellas partían de un modelo de madera de reducidas dimensiones (realizado por el artista) y se convirtieron en piezas monumentales de hierro, cambiando por lo tanto el material y las dimensiones, sin existir la autorización al respecto del autor”.

Más información