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El artista Santiago Sierra dice desde Holanda que “en España hay presos políticos”

El autor de la obra censurada en la última feria de Arco participa en un foro sobre cultura y democracia en Ámsterdam

La obra 'Presos políticos en la España contemporánea', el 1 de junio, en las paredes del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.
La obra 'Presos políticos en la España contemporánea', el 1 de junio, en las paredes del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. Europa Press

"En España hay presos políticos y es el único país que no ha ajustado cuentas con el pasado". El artista Santiago Sierra (Madrid 1966) describió así, la noche del jueves, en Ámsterdam, "la lamentable situación española en materia de derechos humanos". Un panorama, añadió, que "no debería consentirse en la Unión Europea". Invitado a la segunda edición del Foro sobre la Cultura Europea: Acto por la Democracia, organizado en el centro De Balie, Sierra participó en un encuentro sobre la democracia española. Titulado Presos políticos en la España contemporánea, recogía el de su obra retirada de la feria Arco, en Madrid, el pasado febrero.

Presentado como "el artista más famoso y controvertido de España", Sierra explicó con humor, entre aplausos, “el favor” que le hicieron “al censurar” su pieza. Compuesta por 24 retratos pixelados sobre textos explicativos que permiten la identificación de los personajes, "creo que nadie en Arco quería que el Rey pasara por delante y le hicieran una foto", apuntó. Oriol Junqueras, presidente de ERC; Jordi Sànchez, presidente de la Asamblea Nacional Catalana, y Jordi Cuixart, de la asociación Òmnium Cultural, todos en prisión preventiva a resultas de su participación en el procés, son algunos de los retratados. Sierra subrayó que  "un grupo de la sociedad buscaba este tipo de obra que reivindique sus sentimientos, y ahora todo el mundo habla de presos políticos". Preguntado por el precio de venta de la pieza, dijo que es de 96.000 euros.

Moderado por el periodista holandés Steven Adolf, que ha sido corresponsal en España de medios holandeses y belgas, no hubo en el coloquio voces que rebatieran las afirmaciones de Sierra. Tampoco las de otro invitado, el cantante César Strawberry, de la banda Def con dos. Condenado en febrero pasado a un año de cárcel por enaltecimiento del terrorismo, este afirmó que “la prisión preventiva aplicada a intérpretes, raperos, tuiteros, activistas o políticos, es tratarlos como terroristas”, para hacer luego un alegato a favor de la ironía y el sarcasmo. "Son un derecho reconocido en la Constitución, las leyes europeas y el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Y los uso para tensar los límites de la libertad de expresión, muy pequeños en España". Apoyó a su colega Valtonyc (Josep Miquel Arenas), el rapero mallorquín huido para evitar una condena de tres años y medio de prisión por enaltecimiento de terrorismo e injurias a la Corona. Una pena que Strawberry rechaza. "Si no hay incitación directa a la violencia o a cometer un acto terrorista, es libertad de expresión". Sí le pareció "una tontería, que Valtonyc animara en un concierto a 'matar a un puto guardia civil' y a 'ponerle una puta bomba al fiscal". Pero, "¿qué pasó?, se preguntó Strawberry. “Nada; nadie salió a matar a nadie”, contestó él mismo.

Pablo Mayoral, miembro de la Comuna de Presos del Franquismo, condenado en 1975 a treinta años de cárcel en el consejo de guerra de El Goloso (Madrid) y amnistiado en 1977, dejó tres frases. “Fuimos presos del franquismo y exigimos la libertad de los presos de la Monarquía”. "La obra monumental de Sierra ha demostrado que ahora hay 74 políticos encarcelados por sus ideas; entonces había 1.200". "Las condiciones en las que ellos se encuentran son casi más duras que las nuestras". Txell Bonet, pareja de Jordi Cuixart, ilustró esta última afirmación recordando que en 33 semanas ha "recorrido [desde Cataluña] 43.000 kilómetros con un niño de 13 meses para ver" a su pareja [en prisión preventiva en Soto del Real, Madrid]. "Es una perversión de la justicia. Se necesita una solución política. Los catalanes somos un pueblo pacífico", dijo. El sentir de los ponentes fue resumido por la abogada penalista Begoña Lalana, miembro de la plataforma No somos delito: "El pensamiento no delinque". Fuera ya del podio, pero en público, indicó que el término adecuado para calificar el referéndum del 1-0 en Cataluña era “legalmente nulo”.