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El juez fija el 11 de diciembre para devolver los bienes de Sijena a Aragón

Ordena a las fuerzas de seguridad entrar en el Museo de Lleida a por las obras "si no hubieran sido entregadas con anterioridad"

Una visitante observa dos de las obras reclamadas por Aragón en el Museo de Lleida. En vídeo, declaraciones del ministro de Cultura, Méndez de Vigo, el pasado martes. VÍDEO: ATLAS

El próximo lunes 11 de diciembre las 44 obras del Real Monasterio de Villanueva de Sijena (Huesca) que se conservan en el Museo de Lleida tienen que viajar rumbo a Aragón “si no hubieran sido entregadas con anterioridad” para ser entregadas a las monjas de la comunidad sanjuanista del monasterio. Es la fecha que fijó el magistrado sustituto del Juzgado de Instrucción número 1 de Huesca, Antonio Martín González, en la Providencia que se dio a conocer este lunes pese a que fue dictada el pasado viernes 1 de diciembre. Si no se cumple, el juez pide a las fuerzas de seguridad que entren en el museo para hacerla efectiva y se lleven a Aragón. Entre las obras están las siete que están en la colección permanente del museo: tres cajas mortuorias de madera policromada de monjas y prioras del siglo XV y los cuatro altorrelieves de alabastro de un retablo datado entre 1529 y 1530 creado por el francés Gabriel Joly. El resto son piezas (ente ellas 21 telas al óleo de escenas religiosas y fragmentos de alabastro afectados por el fuego que destruyó el monasterio al comienzo de la Guerra Civil) conservadas en las salas de reserva del museo leridano durante las últimas décadas.

En su providencia (que puede ser recurrida en cinco días), el juez, que siempre utiliza el término de "ejecución provisional", autoriza la entrada en el museo de los técnicos del gobierno aragonés, del personal contratado para el traslado y de la policía judicial de la Guardia Civil para garantizar la seguridad de los operarios durante el proceso de manipulación, embalaje y salida de las piezas ante un eventual acción que tratara de impedirlas.

El magistrado, que acuerda mantener en secreto la fecha de estas acciones y el traslado de los bienes del cenobio a fin de “no comprometer la seguridad y el buen fin de dispositivo”, advierte de que cualquier acto contrario a la ejecución de la orden podría ser constitutivo de delitos de desobediencia o contra la administración de justicia. También faculta a la Guardia Civil a “exigir” la colaboración de otras fuerzas de seguridad como la Policía Nacional, la Guardia Urbana de Lleida y los Mossos d'Esquadra, “si fuese necesaria” para llevar a cabo el desarrollo del operativo.

La decisión adoptada se hace teniendo en cuenta la petición del gobierno de Aragón de que la entrega de los 44 objetos se produzca el día 11, tal y como recoge su texto. También de que se ha entregado una "detallada" descripción de qué piezas son y dónde están, aportada por la consejería de Cultura aragonesa, del plan previsto para una correcta ejecución del embalaje y traslado de las piezas, del cronograma presentado por la Guardia Civil para coordinar todo el operativo, además de recoger la consideración de que en la aplicación del artículo 155 es el ministerio de Cultura, Educación y Deporte el que ha de ejercer las funciones del consejero de Cultura de la Generalitat y de que el ministro Íñigo Méndez de Vigo respondió a favor de hacer cumplir la sentencia el pasado 28 de noviembre que acatará esa sentencia. Unas declaraciones que desataron una tormenta política.

La providencia del juez tiene en cuenta la sentencia emitida (después de casi tres años de retaso) el 30 de noviembre por la Audiencia Provincial que desestima el recurso de apelación interpuesto por la Generalitat y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) contra la sentencia de 2015.

El juez también acuerda en su providencia informar de la orden al Museo de Lleida Diocesano y Comarcal a través de la Policía Judicial a fin de que preste "la necesaria colaboración para llevar a buen fin lo acordado".

El juez Martín, suplente del juzgado de Huesca que ha juzgado el litigio por los 97 bienes que estaban en Cataluña desde que en 1970 las cuatro monjas de la orden de San Juan de Jerusalén que quedaban vivas se trasladaron a un convento de Barcelona. Después de haber depositado gran parte de los bienes que llevaron consigo en el Museo de Lleida y el Museo Nacional de Arte de Cataluña los vendieron a la Generalitat y al MNAC en 1983, 1992 y 1994 por casi 50 millones de pesetas (unos 300.000 euros de esos años que habría que actualizar).

Con esta ejecución provisional de la sentencia de 2015 que ha ordenado el juez, las 97 obras en discordia pasarán de ser bienes públicos (depositados en museos) a pasar a ser bienes privados, propiedad de las monjas sanjuanistas, pese a que la acción judicial ha sido dirigida por el Ayuntamiento de Sijena y el gobierno de Aragón y que estas dos administraciones denunciaron y sentaron a las religiosas en el banquillo de los acusados. A estas monjas no, ya que todas las de Sijena han fallecido (las que ahora viven allí son realquiladas de la orden de Belén) y por eso fueron declaradas en rebeldía por el tribunal. Aunque sí que existe una heredera, Virginia Calatayud, desde enero de 2016 comisaria pontificia de la orden, aunque profesa en un monasterio de Álava.

Martín González tenía prisa por cerrar el litigio por los 97 objetos después de ocupar el cargo de forma provisional en septiembre y antes de que esta misma semana fuera reemplazado tras el nombramiento de la nueva juez titular María Teresa Puchol Soriano (hasta ahora en el Juzgado de la Almunia de Doña Godina).

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