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El fraude del taquillazo revela pago de comisiones de productoras a los cines

Las salas fingieron aforos abarrotados, incluso diez meses después del estreno fallido de una película

Dos espectadores en la taquilla de un cine de Madrid
Dos espectadores en la taquilla de un cine de Madrid.

La investigación sobre el fraude del taquillazo desvela la explicación, al menos en una película, de por qué numerosas salas de cine se prestaban a sobredimensionar falsamente sus taquillas y cifra de espectadores a pesar de que las subvenciones públicas iban directamente al productor del filme y no a las salas de proyección. Los investigadores del Ministerio de Cultura han logrado acreditar el pago de comisiones por parte de productoras a cine para que estos fingieran al alza los espectadores en  El rey de la Montaña.

En esta película, por ejemplo, coproducida por Goodfellas (con un 32 % del presupuesto, de Miguel Bardem), por Decontrabando Producciones Audiovisuales (18 %) y Tele 5 Cinema (50 %), los investigadores han analizado las cuentas de las dos primeras firmas citadas y observado abonos de hasta 60.000 euros a tres salas de cine de Madrid que la proyectaron en 2009. Y, según las pesquisas, estas, a cambio, fingieron durante dos meses aforos abarrotados, que, además, se produjeron diez meses después de su estreno en salas entonces casi vacías; y en horarios matutinos de 12.30 y noctámbulos de 00.30. Y lo más llamativo, en proyecciones supuestamente simultáneas en hasta cuatro salas. Un día y otro. Esta película recibió de Cultura 208.531 euros de subvención.

En esas fechas se proyectaba la película Milennium 1: los hombres que no amaban a las mujeres. En los mismos cines. Mientras Milennium, en tres salas, sumaba 34 espectadores, El rey de la montaña, en dos, conseguía 255. Con sesiones que superaban incluso los 200 espectadores.

Los resultados de la investigación que desarrollan los juzgados de Madrid 40, 18, 29 y 41 despiertan indicios de fraude en 228 salas españolas. Se falseaban los requisitos legales para conseguir que un determinado filme obtuviese las subvenciones que otorga desde hace lustros el Gobierno al cine español, que son automáticas y de en torno a 400.000 euros si la película alcanza los 30.000 espectadores y es en lengua no castellana, y hasta 1,5 millones si llega a los 60.000 y resulta galardonada en certámenes sobre cine.

La investigación judicial sobre este fraude, que adelantó EL PAÍS el pasado 22 de noviembre, se inició por delitos de falsedad atribuibles a los exhibidores. La fiscalía sospechaba que había connivencias entre las salas y los productores. Las pesquisas muestran que en todo este entramado ha habido entregas de dinero de productores a dueños de los cines. Los investigadores revelan dos pagos de 21.095,32 y 23.904 euros procedentes de las productoras Godefellas, S.L, y Decontrabando Producciones al cine Conde Duque Santa Engracia, en Madrid, respectivamente, por la proyección de El rey de la Montaña. Ambas productoras están vinculadas al también director Miguel Barden, quien está la espera junto a varios socios de un juicio tras haber reconocido el fraude y aceptado devolver (ya lo han hecho) el dinero de la subvención, casi 200.000 euros. El juicio, pues, será de conformidad, y además los productores serán condenados, así lo han aceptado, a cuatro meses de cárcel y una multa de 40.000 euros. Queda por pagar la multa y por fijar la cuota económica diaria y sustitutiva de la pena de cuatro meses de prisión, según fuentes cercanas a la Fiscalía de Madrid.

Documentación a la que han tenido acceso los auditores/investigadores designados por el Ministerio de Cultura (que este verano cambió la ley y eliminó el sistema de subvenciones en función de los espectadores por una norma que a partir de enero dará la ayuda en cuanto comience el rodaje), revela la existencia, entre otras, de una factura de 13.280 euros, de fecha 20/6/2009, pagada al cine Conde Duque Goya, de Madrid, “en la que se anticipaba sin error un ingreso futuro que en ese momento era imposible de prever”, señalan los expertos. También hay otra factura, de Goodfellas, del 3/7/2009, mediante la que abona al dueño de los citados cines antes citados otros 11.719 euros en otra factura que tiene fecha del 20 de junio de 2009 y que es un pago a esos cines por la parte que les corresponde por la proyección de la película.

Es decir, esas cantidades se pagan incluso antes del reestreno de la película aparentando que es la cuota que corresponde a la sala, pero referidas a fechas posteriores y pases sin desarrollar. Y resulta que las cifras de taquilla y espectadores que luego eleva el cine a Cultura para la subvención coincide con pagos de facturas de fechas anteriores.  Y lo mismo sucedió con otra entrega de 31.872 euros pagada por Goodfellas a la sala Conde Duque Alberto Aguilera, también anticipándole la parte de dinero que le iba a corresponder tras el reestreno de El rey de la montaña. Así como otros 23.904 euros de la coproductora Decontrabando, S. l. a los cines Conde Duque Santa Engracia, facturados el 24 de junio de 2009. Dinero que la productora, aun acuciada por los investigadores, “no ha dado ninguna explicación” ni aportado “documentación al respecto”. Tampoco ha explicado nada la firma dueña de estos tres cines, Alvi Audiovisual, se lamentan los investigadores de Cultura en su informe. Tele 5 Cinema no aparece en ninguno de estos pagos, porque, según señaló a los investigadores, no era sabedora de la segunda vida de la película, es decir, de su reposición en los cines investigados, tras acordar su liberación de la distribuidora inicial, Buena Vista Internacional, 10 meses después de su estreno.

En esta película, así como en otras que se están investigando, también queda acreditado, más allá de que el filme logró llenar salas de tres cines durante dos meses cuando ya habían pasado diez de su estreno, que hubo un solapamiento imposible de proyecciones. Los pagos anticipados, los horarios incompatibles y los solapamientos son las pruebas, confesadas por sus autores, que han destapado este fraude. En otros casos de películas investigadas, las visitas sorpresa de los inspectores han aflorado las pruebas inculpatorias. El inspector llegaba a una sala vacía, tomaba nota y a la semana siguiente leía que la sala había facilitado la presencia en esa sesión de hasta 150 espectadores.

El fraude del taquillazo afecta a decenas de películas españolas producidas en los últimos seis años. En este momento, hasta 2015, se están investigando 41 películas. Hay una docena de imputados en las pesquisas, entre ellos, el hasta febrero pasado presidente de la Academia de cine, Enrique González Macho. Aún no hay un cálculo oficial del monto total de fraude, pero ahora mismo Cultura tiene congelados ocho millones de euros y hay pleitos en juzgados contenciosos de Madrid interpuestos por productoras que rechazan haber cometido fraude y exigen a Cultura que les libere la subvención.  En cuatro de los pleitos ha ganado Cultura; en dos, las productoras, y quedan otros pendientes.

investigacion@elpais.es

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