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Diez menús para nueve días de cine

Más de 200 títulos inundan las pantallas del cuarto ‘grande’ de los festivales europeos junto a Cannes, Venecia y Berlín

Preparativos de la 63ª edición del Festival de San Sebastián, ante una de sus sedes, el Teatro Victoria Eugenia (detrás). En primer término, el cartel de este año.
Preparativos de la 63ª edición del Festival de San Sebastián, ante una de sus sedes, el Teatro Victoria Eugenia (detrás). En primer término, el cartel de este año. EFE

Tras varios premios en Cannes y el León de Oro en Venecia, el cine latinoamericano cierra en San Sebastián una temporada triunfal. En el festival que hoy arranca —el cuarto grande en Europa junto a Cannes, Venecia y Berlín se podrán ver todos los títulos culpables de este protagonismo del cine en español. Además, José Luis Rebordinos, director de una cita con más de 200 títulos programados, sigue apostando por un escaparate de las grandes tendencias del cine español.

Horizontes latinos

Una de las secciones pequeñas que en esta edición se ha convertido en el pulmón del Festival. El listado de sus títulos asusta por la cantidad de premios logrados. Allí están, por ejemplo, la colombiana La tierra y la sombra, de César Augusto Acevedo —Cámara de Oro en Cannes, que premia la mejor primera película del festival de los festivales—; la ganadora del Art Cinema de la Quincena de los Realizadores de Cannes, la también colombiana El abrazo de la serpiente, de Ciro Guerra; la argentina Paulina (La patota), de Santiago Mitre, ganadora de la Semana de la Crítica del certamen francés; la mexicana Chronic, de Michel Franco, premio al mejor guion en Cannes; la venezolana Desde allá, de Lorenzo Vigas, León de Oro hace pocos días en Venecia; la argentina El clan, de Pablo Trapero, premio a la mejor dirección en Venecia y taquillazo en su país; la chilena El botón de nácar, del veterano Patricio Guzmán, que prosigue con su uso de la naturaleza para contar la historia más triste de su país; la guatemalteca Ixcanul, de Jayro Bustamante, Premio Alfred Bauer de la Berlinale; la mexicana 600 millas, de Gabriel Ripstein, Premio Primera Película de la sección Panorama del certamen alemán; la chilena El club, de Pablo Larraín, Gran Premio del Jurado en Berlín… Y no están mencionadas todas. “Esta sección viene este año potente porque ha sido un magnífico año latino”, explica Rebordinos. “Nos enorgullece que algunas de ellas nacieran de Cine en Construcción” (una sección del festival de San Sebastián que apoya películas en mitad de su producción).

Truman

Una de las películas españolas del año. Como ocurrió el año pasado con La isla mínima, de Alberto Rodríguez, Truman, de Cesc Gay, comienza su andadura comercial en Donostia con el marchamo de largometraje importante de la temporada. El duelo formado por Ricardo Darín —que está pidiendo a gritos un premio Donostia— y Javier Cámara refulge en pantalla con su interpretación de dos amigos que se reencuentran cuando uno de ellos encara el tramo final de su fracasada lucha contra el cáncer.

Emily Watson

A falta de estrellas de renombre (como mucho Sienna Miller y Ellen Page), el Premio Donostia será uno de los rostros más conocidos por el público. Como asegura José Luis Rebordinos, el presupuesto de San Sebastián —algo más de siete millones de euros, 200.000 de ellos dedicados a las visitas internacionales— no da para más. Hay años en que se tantea a muchas estrellas, y todas vienen en giras de promoción de sus estrenos. Y hay otros años, como este, de sequía. Pero Emily Watson tiene un puñado de trabajos fascinantes desde que empezó con Lars Von Trier en 1996 en Rompiendo las olas.

Montaje de bobinas para las proyecciones.
Montaje de bobinas para las proyecciones. AP

Hitchcock frente a Truffaut

Uno de los encuentros cinematográficos de los que más se ha hablado en la historia de este arte, y que dio lugar a un libro sensacional, sigue provocando terremotos medio siglo después. El historiador de cine y guionista Kent Jones ha preguntado a los grandes de hoy sobre Hitchcock y esas respuestas de Scorsese, Fincher, Linklater o Gray se mezclan con las conversaciones con uno de los padres de la Nouvelle Vague. Uno de los documentales más potentes del Festival.

Los clásicos asiáticos

En la sección Perlas, lo mejor del año, retornan el chino Jia Zhang-ke y el japonés Hirokazu Koreeda, dos habituales de San Sebastián. El primero sigue describiendo la cara oculta de la china actual en Mountains may depart; El segundo indaga otra vez en las relaciones familiares con Nuestra hermana pequeña. A ellos se suma el taiwanés Hou Hsiao-hsien con sus películas de artes marciales, en este caso La asesina, premio a la mejor dirección en Cannes. También se proyectará el documental que sobre Jia Zhang-ke ha dirigido el brasileño Walter Salles.

Viejos guerreros

Fernando Colomo se ha desmelenado en Isla bonita, una divertida película, con aire de cine anecdótico y cómico, protagonizada por él mismo, que encarna a un realizador publicitario que pasa unos días en Menorca para rodar un documental. Otra veterana, la estadounidense Laurie Anderson, vuelve a su cine-ensayo con Heart of a dog. Cantante, escritora, artista multimedia… esta es la primera obra de Anderson tras la muerte de su pareja, Lou Reed.

Los padres de King Kong

Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack protagonizan la retrospectiva clásica del festival. La mayor parte del público les recuerda como los directores de King Kong, pero los cinéfilos saben que dirigieron muchas más películas: Los últimos días de Pompeya, El poderoso Joe Young, Las cuatro plumas… Ambiciosos en su estética y abiertos a cualquier historia como buenos documentalistas, este ciclo es la joya oculta del Zinemaldia.

Eterno Raphael

El domingo será el día de gloria del inimitable Raphael, uno de los actores protagonistas de otra alocada comedia de Álex de la Iglesia, Mi gran noche, sobre la desastrosa grabación de un especial de Nochevieja de una gran cadena de televisión. “Quiero ver la cara del público cuando arranque esa proyección y vean a Raphael y Mario Casas juntos”, confiesa Rebordinos.

Los británicos eclécticos

Dos de los títulos a concurso proceden de dos eclécticos realizadores británicos. Ben Wheatley, realizador de las soberbias Turistas y A field in England, presenta una disección sobre sexo y poder en High-rise, con Tom Hiddleston (uno de los actores de moda), Sienna Miller y Jeremy Irons. Y el veterano Terence Davies adapta en Sunset Song una novela de Lewis Grassic Gibbon.

A comer

La sección Culinary Zinema: documentales sobre comida, desde los grandes cocineros hasta el día a día de una campesina en el Japón más inhóspito. Desde el viaje anual en búsqueda de nuevas inspiraciones de los hermanos Roca (El Celler de Can Roca) en Cooking up a tribute, hasta una reflexión sobre la filosofía de Mugaritz, el restaurante de Andoni Luis Aduriz, en Campo a través, de Pep Gatell, uno de los directores artísticos de La Fura dels Baus. Además, historias de sake, ceviche, brasas… Con las siete películas a concurso, los organizadores del Festival montaron siete cenas. Las entradas con posterior ágape se agotaron en tres horas.

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