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El mexicano Eimbcke gana la Concha de Plata al mejor director

La película cuenta cómo cambia la relación de una madre con su hijo cuando él descubre el deseo adolescente

El director Fernando Eimbcke muestra la Concha de Plata al mejor director, tras la gala de clausura de la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
El director Fernando Eimbcke muestra la Concha de Plata al mejor director, tras la gala de clausura de la 61 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. EFE

El cine latinoamericano ha triunfado en la 61 edición del Festival de Cine de San Sebastián con el premio a la mejor película, la venezolana Pelo malo, y también con el premio al mejor director, la Concha de Plata, otorgada al mexicano Fernando Eimbcke por Club Sandwich, que cuenta cómo el descubrimiento del deseo adolescente cambia la relación entre un muchacho y su madre.

Eimbcke, de 43 años, despuntó en 2004 con su primer largometraje, Temporada de patos, que entonces obtuvo 11 galardones (entre ellos el de la mejor película) en la gala del cine mexicano, los Premios Ariel. Cuatro años más tarde, su segundo filme, Lake Tahoe, que escribió con Paula Markovitch, se llevó en la Berlinale el premio internacional de la crítica FRISPESCI y el Alfred Bauer. Lake Tahoe trataba de un chico de 16 años que recorría una ciudad buscando una pieza de recambio para un coche que acababa de chocar, y en la trama también destacaba la muerte del padre del muchacho.

El rol nuclear de la adolescencia vuelve a aparecer en esta última película de Eimbcke, Club Sandwich. Los protagonistas son Paloma y su hijo Héctor, de 15 años, que se van a pasar unas vacaciones a la playa en México. Ellos tiene una relación muy cercana, pero durante estos días él conoce a una chica con la que cruza el borde de la niñez hacia la sensualidad adolescente y la relación entre madre e hijo cambia, se vuelve más compleja por la transformación que provoca en el muchacho el shock del primer deseo. Eimbcke ha dicho que esta obra trata de “una de las relaciones más complejas que tenemos los seres humanos” y de “la separación inminente a la que obliga la naturaleza”.

El jurado de San Sebastián ha explicado que el premio al cineasta mexicano es un reconocimiento a una voz “autónoma y personal”. La película la protagonizan los actores María Renée Prudencio, la madre, Lucio Giménez Cacho, el chico, y Daner Reynaud, la chica que entra en sus vidas y trastoca la plácida relación materno-filial de la infancia.

La Concha de Plata de Fernando Eimbcke aumenta el historia del premios al cine mexicano en este festival. Antes ya Felipe Cazals había ganado la Concha de Plata con su película Los motivos de la luz (1985). Y uno de los directores más relevantes del panorama mexicano, Arturo Ripstein, ha recibido dos veces la distinción más importante del certamen, la Concha de Oro: por Principio y fin (1993) y por La perdición de los hombres (2000), aparte de conseguir el premio especial del jurado por El lugar sin límites (1978). Este último galardón, el del jurado, se lo otorgaron también a Jorge Fons en 1990 por Rojo Amanecer. Otros artistas mexicanos premiados en San Sebastián han sido los actores Damián Alcázar y Ernesto Gómez Cruz, además de Rodrigo Prieto, que ganó con la película Un embrujo el premio a la mejor fotografía.