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Reportaje:

Un prolegómeno antológico para Fina García Marruz

Madrid acoge la presentación de la obra recopilatoria de la poeta cubana, '¿De qué, silencio, eres tú, silencio?'.- En su nombre, su hijo recibirá el lunes el premio Reina Sofía

A Fina García Marruz (La Habana, 1923) los premios literarios le saben agridulces. La poeta cubana -última integrante de la generación de la mítica revista Orígenes- sufre cuando se sabe ganadora de uno: los nervios le provocan sudor en las manos y suele esconderse porque le amedrenta dar la cara. Pero el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana es un caso que se escribe aparte y hasta un grito se le ha escapado. Un grito de emoción. Como con ninguna otra de las experiencias triunfales que ha probado en su vida.

No lo ha confesado ella, pero sí uno de sus seres más cercanos: su hijo José María Vitier. El músico de profesión trajo las impresiones de su madre -que no ha podido salir de La Habana debido a su edad avanzada- sobre el reconocimiento que en pocos días recibirá en su representación de manos de la Reina Sofía con todos los honores que eso implica, y que ha comenzado con la presentación de la obra antológica ¿De qué, silencio, eres tú, silencio? en el Salón de Mayordomía del Palacio Real de Madrid.

"De mi madre me excuso de hablar porque ya otros lo han hecho con lucidez y muchísima más propiedad que yo. Mejor quiero decir lo que ustedes no saben, lo que quizás sólo sabemos en la familia. Los que conocemos a Fina sabemos que los premios la embarazan, la amedrentan y la ponen nerviosísima. Así ha sido toda su vida a pesar de que le han dado varios reconocimientos. Pero déjenme contarles que el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana lo ha recibido de manera normal, como cualquier persona que gana uno: con una alegría infinita", ha compartido Vitier.

Los que estuvieron al lado de la poeta al momento de recibir la noticia, como es el caso de su hijo, conocen a la perfección el porqué de este regocijo que no había experimentado, al menos ante su familia y allegados: García Marruz mantiene un lazo indestructible -y a prueba del transcurrir del tiempo- con el país español y sus habitantes. Incluso, a propósito de este premio, hay quien la ha definido como una escritora hispanoamericana más que latinoamericana. Y ella sólo ha atinado a asentir tal afirmación.

"Es una emoción que no le habíamos visto nunca y es porque la relación más intensa que mi madre tiene con un país, después de Cuba, es España. Eso lo explica todo. Hay una parte de su obra poética en la que responde a la incitación española. En sus ensayos, también está presente a través de Bécquer y Quevedo, por ejemplo. Fina tiene un lazo integrísimo con la intelectualidad española desde su juventud y hasta la actualidad", señala su hijo, que en muestra de orgullo ha compuesto el García-Marruz como su apellido materno.

Del trabajo literario de la poeta cubana a Vitier nunca le ha gustado opinar. Prefiere disfrutarlo e invitar a que lo disfruten. Así ha sido desde que era pequeño, cuando su madre y su padre formaron la familia -porque no le parece que haya sido como algún otro grupo literario- que tenía a su cargo la revista Orígenes. En esa publicación, secundada por poetas como José Lezama Lima, Gastón Baquero y Eliseo Diego, el matrimonio se proponía derrocar todo intento artístico de tendencia política.

"Esa generación de poetas no fue un grupo literario, sino una familia. Y es en nombre de esa familia que participaba en la revista Orígenes por lo que hoy Fina se siente muy orgullosa de sus logros, especialmente de los premios que ha ganado en España: el Reina Sofía y el Federico García Lorca. Todo esto la tiene muy contenta", afirma el pianista y compositor que ha encontrado en la música la herencia artística de sus padres.

La antología poética ¿De qué, silencio, eres tú, silencio?, editada por la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional con ocasión del vigésimo Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (dotado con 42.000 euros), le ha gustado -y mucho- a García Marruz. Si hay algo que la poeta procura en sus libros son las ediciones sencillas, sin mayor pretensión. Y eso es lo que ha hallado en esta publicación que incluye 12 poemas inéditos y diversos manuscritos seleccionados por cuenta propia.

"El libro, les puedo asegurar, le gustó muchísimo a mi madre. Ella siempre ha sufrido con los diseños porque prefiere las ediciones austeras. Su ideal es el que solo tiene el nombre del autor y un poco de relieve al tacto. En este caso, la portada es un cuadro de un gran pintor cubano, Fidelio Ponce, que la retrató de adolescente a los 15 años con una boina que él mismo le puso. El libro-objeto le ha parecido bien, así que me felicito y los felicito a todos por el hecho de poder disfrutarlo", apunta.

En la presentación de la publicación también han estado Marina Delgado Pelarda, directora de Imagen, Comunicación y Desarrollo de Patrimonio Nacional; Noemí Domínguez García, vicerrectora de Relaciones Internacionales e Institucionales de la Universidad de Salamanca, y María José Bruña, profesora de Literatura Española e Hispanoamericana de la misma institución educativa. Las tres ponentes coinciden en el valor que tienen la visión poética y la mirada crítica de la galardonada.

El 21 de noviembre le sabrá distinto a Fina García Marruz. Ese día le concederán, públicamente, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en una ceremonia que tendrá lugar en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, con la presencia de su hijo José María Vitier. Por primera vez en su vida, un reconocimiento literario no le provocará esas reacciones negativas tan desagradables. Esta vez los nervios que experimentará, a la distancia, serán de emoción.