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Reportaje:

Macondo seguirá existiendo tan sólo en el mapa de las palabras

La aldea natal de García Márquez rechaza agregar a su nombre el del escenario de la mítica novela 'Cien Años de Soledad'

Macondo seguirá siendo un lugar imaginario. Aracataca, el pueblo de calles polvorientas donde nació y creció el Nobel de literatura Gabriel García Márquez, rechazó ayer adoptar el nombre del escenario de Cien años de soledad , en una consulta organizada por el alcalde, Pedro Sánchez, un hombre de 39 años empeñado en rendir homenaje a su vecino más popular y, de paso, reactivar la economía de la zona mediante el turismo.

"Solo votaron 3.600 personas de las 22.000 convocadas a las urnas y no alcanzamos el mínimo de 7.400 votos para que el ejercicio fuera legítimo", ha explicado, algo decepcionado, el alcalde Sánchez. "Pero yo siempre he sido demócrata y respeto el resultado", ha añadido. Macondo es el pueblo donde la familia Buendía vive su siglo de drama en Cien años de soledad, una de las novelas más famosas del Nobel colombiano.

Aracataca claramente inspiró el lugar de la ficción. Es una calurosa población del departamento del Magdalena cuyos habitantes, los "cataqueros", soportan temperaturas de entre 38 y 42 grados mientras se dedican al cultivo de banano y de la palma africana. Allí nació en 1928 el colombiano García Márquez, premio Nobel de Literatura de 1982.

En su libro más aclamado, Cien años de soledad, el lugar es escenario de fenómenos inexplicables como repentinas y prolongadas lluvias, una epidemia de insomnio, el nacimiento de personas con cola de cerdo y el vuelo de Remedios La Bella, que se elevó al cielo rodeada de mariposas para nunca volver. El lugar también aparece en tres de las novelas de García Márquez y en decenas de sus cuentos.

De ahí que el director de la casa-museo de García Márquez en Aracataca, Rafael Jiménez, se haya mostrado como un firme partidario del cambio de nombre. Consideraba que podría multiplicar los 3.000 peregrinos que el año pasado llegaron por su cuenta a visitar la casa donde nació y vivió hasta cumplidos 10 años el Nobel de Literatura, la estación del ferrocarril o la de telégrafos, en donde ejerció su oficio el padre del literato.

Una curiosidad: Macondo es en realidad es un pequeño arbusto que, al contrario de lo que pudiera parecer, escasea en la zona. También, un arroyo que desciende por las laderas de la vecina Sierra Nevada de Santa Marta.