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El escultor Jorge Oteiza, ingresado por una insuficiencia respiratoria aguda

El artista vasco evoluciona favorablemente de la neumonía que obligó de madrugada a su ingreso en el Policlínico de San Sebastián

El escultor vasco Jorge Oteiza, de 94 años, fue ingresado la pasada madrugada en la Policlínica Guipúzcoa de San Sebastián debido a una insuficiencia respiratoria aguda, según ha informado a mediodía el centro hospitalario en un parte médico.

Oteiza presenta un cuadro de neumonía acompañado de una enfermedad respiratoria crónica de tipo enfisema. Los médicos le han puesto un tratamiento con antibióticos, oxígeno y broncodilatadores. Según el parte médico, la evolución de las últimas 24 horas del paciente es favorable.

El equipo médico que le atiende, encabezado por el jefe del Servicio de Neumología, Gabriel Zubillaga, ha anunciado que facilitará un nuevo parte a las 4.30 horas, ya que por el expreso deseo de la familia será siempre el centro quien informe sobre su estado. Oteiza sufrió también una neumonía el mes de febrero del pasado año por lo que tuvo que ser hospitalizado y, tres meses después, el 30 de mayo, fue operado en Pamplona de una fractura de cadera causada por una caída en el ascensor de su domicilio.

La reconciliación con Chillida

Oteiza, nacido en Orio (Guipuzcoa), cursó estudios de Medicina en Madrid, que abandonó en 1931 para dedicarse a la escultura. Se dio a conocer durante los años previos a la Guerra Civil española en el seno de la vanguardia vasca. De 1935 a 1948 desarrolló su labor docente y artística en diversos países latinoamericanos (Chile, Argentina y Colombia). Allí publicó su Carta a los artistas de América sobre el arte nuevo en la posguerra y fundó el grupo Espacio.

En el año 1949 regresó a España y recibió al año siguiente el Gran Premio Internacional de Escultura de la IV Bienal de Sco Paulo. Las influencias de Henry Moore aparecieron junto al primitivismo de su primera época, introduciendo el hueco en las figuras. Entre 1953 y 1969 colaboró con el arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza en la decoración escultórica de la Basílica de Nuestra Señora de Aránzazu, a la que pertenece su famoso Friso de los Apóstoles.

En 1963 publicó Quousque tandem...! Ensayo de interpretación del alma vasca. Tres años después, fundó el grupo GAUR y, en 1969, la Escuela de Deva. Posee la Medalla de Oro de las Bellas Artes. Poco antes de la muerte del otro gran escultor vasco, Eduardo Chillida, ambos artistas se reconciliaron tras décadas de enemistad y distanciamiento.