
Cuando a la policía no le divierten los chistes
No es buena idea en Marruecos o en Rusia, pero ningún ciudadano español debería tener miedo por salir en la tele y hacer un par de chistes como en ‘La revuelta’

Es autor de los ensayos La España vacía y Contra la España vacía. Ha ganado los premios Ojo Crítico y Tigre Juan por La hora violeta (2013) y el Espasa por Lugares fuera de sitio (2018). Entre sus novelas destacan Un tal González (2022), La piel (2020) o Lo que a nadie le importa (2014). Su último libro es Los alemanes (Premio Alfaguara 2024).

No es buena idea en Marruecos o en Rusia, pero ningún ciudadano español debería tener miedo por salir en la tele y hacer un par de chistes como en ‘La revuelta’

No hay un alma ni una voz detrás, y eso hace que desbarranque desde la primera secuencia y no haya forma de que vuelva a enderezarse. Después de verla, lo mejor es volver al libro de García Márquez

También en los años del plomo fueron aplaudidos muchachos de la élite universitaria que se liaron a tiros

Era cuestión de tiempo que a un protagonista le saliera un antagonista en una España que todo lo hace a pares. Quizá lo anómalo sea la estrechez política casi guerracivilista con que se analiza la pelea

Paola Ramos analiza por qué tantos latinos se sienten atraídos por el trumpismo, un movimiento que los desprecia

La política es más ridícula que su sátira y más cutre que su puesta en escena solemne. No hay ficción capaz de seguirle el ritmo a la realidad

Si la última obra de Applebaum no viniera cargada de datos, lógica y sentido común, su premisa sería digna de terraplanistas y conspiranoicos tuiteros

La educación anticonsumista que recibí me forjó, como es lógico, un carácter manirroto. No me gusta que se burlen de las masas que compran en exceso

‘True Love’ va de morir entre amigos. De no dejarse vencer por la agonía, el ensañamiento de los médicos y la mojigatería de los religiosos que prefieren prolongar el dolor

Me pregunto por qué la gente que tiene muchos hijos quiere que los demás también los tengan

La nueva serie de Diego San José es un prodigio de contención, elipsis y crudeza

El Estado español no es fallido, pero ha fallado, y la única manera de recuperar la sensación de que los gobernantes nos representan es que asuman el fallo

‘Horizonte’ da voz ante una audiencia millonaria a gente de catacumba, personajes con un enorme historial de manipulación, delirios, mentiras y disparates

No se trata de acallar las críticas a una gestión increíblemente catastrófica, tan solo de mantener la calma que requiere una sociedad para no degenerar en pintura negra de Goya

No sé si esta inclinación mía se parecerá a la de los abuelos que miran las obras, pero siento un gran placer al asomarme al trabajo concentrado de alguien

Al margen del recorrido penal que pueda tener el caso, el derrumbamiento es moral, porque moral fue siempre su bandera

La tele española es demasiado cobarde para tratar con distancia y temple las catástrofes que alimentan los programas de chismorreo. Yo me esperaría a la serie para entender lo de Íñigo Errejón

Los que han conocido la abundancia, como Francisco de Asís, y pueden permitirse el lujo de ser pobres una tarde a la semana

Deberíamos celebrar con entusiasmo la serie de Alauda Ruiz de Azúa y preservarla de desprecios facilones

A un inmigrante no se le puede exigir nada que no se le exija a cualquier otro ciudadano: someterse al imperio de la ley

Podríamos ponernos sociológicamente estupendos y decir que la serie es la crónica de la caída del imperio romano del oficinismo

‘Tardes de soledad’, la película de Albert Serra ganadora en San Sebastián, ofrece la oportunidad de abrir un debate largamente postergado

No ha pasado tanto tiempo desde que ambas despertaban la animadversión altanera de la intelectualidad oficial, pero vivimos una época vertiginosa en que las beatificaciones se hacen por vía exprés

Tan ridículo es pretender que Felipe de Borbón tuvo algo que ver con la matanza de Tóxcatl de 1520 y debe pedir disculpas por ello, como presumir de que el imperio español fue una comuna multicultural y humanista

Nunca creí que leer los datos fuera una diversión tan popular y apasionada. Creía, por los amigos que trabajan en la tele, que eran tediosos y que daban angustia

Gane o pierda la actual vicepresidenta de EE UU, los demócratas de todo el mundo hemos visto que la democracia aún puede movilizar entusiasmos transversales
No quiero dar ni un dato de ‘Douglas Is Cancelled’ que estropee el aluvión de sorpresas que contiene
Domique Pélicot desafía a los jueces y al mundo, y al hablar y pedir disculpas, consigue que aparten la vista por asco y vergüenza. Asco de él y vergüenza de nosotros mismos
Qué felicidad daba zapear como gesto de pereza genuina, sin miedo a caer en el canal equivocado y acabar siendo demasiado progre o demasiado facha

La localidad turolense muestra a una Europa histérica que puede acogerse a los refugiados sin épica ni melodrama

El reproche a la serie es que sea un alegato tan malo, que provoque tanta vergüenza ajena y que dé ganas de rescatar a algunos miembros del reparto

Por fin podemos leer por leer, escuchar por escuchar y ver por ver, por el mero gusto de hacerlo, el verdadero arte por el arte

La serie nació en el corsé de la parodia, que puede deslumbrar, pero siempre tiene mecha corta: las burlas se agotan enseguida y, si no se transforman en otra cosa, se estancan y hieden

De manera tan informal como mecánica, en las plataformas se ahogan voces, se intimida a opinadores, se amenaza al disidente y se inhibe cualquier expresión que moleste a los troles

La exposición de la creadora india en el Centro Botín de Santander consigue que los visitantes que entran como turistas distraídos salgan con el alma apaleada

Estos presentadores representan un mismo modelo de tele. Que compitan entre sí es un síntoma de la falta de imaginación y alternativas en los canales en abierto

La canción del verano, ‘Potra salvaje’, es una afirmación de cretinismo, un autorretrato de la narradora que se autoaplaude sin rubor

Mientras nos reíamos de Homer no nos dimos cuenta de lo cabreado que estaba y del poder político que acumulaba con su gorrita roja para hacer América grande de nuevo

No solo es perfectamente razonable que un chaval de 16 años pueda participar en política, también es necesario para contrarrestar el peso de los tramos altos de la pirámide poblacional

Un paraje venezolano lleva al autor a descubrir que vivir no tiene propósito ni sentido, tan solo es una constatación del ser