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Más niñas accederán a la vacuna del papiloma en las Américas

Tras su incursión en Brasil, tendrán acceso en 20 países donde vive el 80% de las adolescentes

Una médico suministra la vacuna contra el virus del papiloma humano a una adolescente.
Una médico suministra la vacuna contra el virus del papiloma humano a una adolescente.

Tras su incursión en Brasil, ocho de cada 10 niñas adolescentes tendrán acceso a la vacuna para combatir el virus del papiloma humano (VPH) en un total de 20 países de las Américas -entre los que están Argentina, Canadá, Colombia, Estados Unidos y México, entre otros-, según se explica en un comunicado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La vacuna, continúa el texto, protege contra dos tipos de VPH causantes del 70% de los casos de cáncer de cérvix uterino a nivel mundial, que son la segunda causa de muerte por tumor maligno en las mujeres de América Latina y El Caribe. Se recomienda su administración cuando la prevención es una prioridad de salud pública nacional y la vacunación, tras la valoración del coste-efecto, resulta sostenible.

Según explica el director adjunto de la OPS, Jon Andrus, la vacunación tendrá un gran impacto en las “niñas de hoy y en las mujeres de mañana”, en puntos tan importantes como la “prevención y la reducción de la mortalidad”. “Toda la información disponible afirma que la vacuna es segura y efectiva”, ha añadido; una opinión que concuerda con la valoración del Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de Vacunas (GACVS, por sus siglas en inglés), que brinda asesoramiento independiente, autorizado y científico a la OMS.

En 2012, unas 68.818 mujeres fueron diagnosticadas de cáncer cervical en América Latina y el Caribe, y 28.565 murieron por su causa. La mayoría de los casos de tumor maligno son causados por los tipos 16 y 18 de VPH.

En Brasil, último país en introducir la vacuna, se reportan 15.000 casos cada año de los que 4.800 son mortales, según informa el Instituto Nacional del Cáncer de Brasil. El país planea vacunar gratis a 5,2 millones de niñas de 11 a 13 años, equivalente al 20% de su población total. En 2015, disminuirá el rango de edad, de 9 a 11 años. Y al año siguiente, a las niñas de 9 años.

“La introducción universal de la vacuna contra el VPH demuestra el compromiso de las autoridades y del personal de salud de Brasil”, destacó Cuauhtémoc Ruiz, responsable del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la OPS/OMS.

Por su parte, en Estados Unidos, el VPH es la enfermedad de transmisión sexual más común. Representa el 72% de las nuevas infecciones anuales, unos 14 millones. En total, más de 79 millones de personas padecen este virus en el país. Existen unas 200 variantes, 30 de ellas se transmiten sexualmente, y afectan directamente a la zona genital. Para que sea efectiva, la vacuna de aplicarse antes de tener relaciones sexuales, inicios que suelen variar de país a país, según sus costumbres.

La vacuna es fundamental ya que “aunque el 90% de las infecciones por VPH desaparecen tras dos años sin causar daños graves, un pequeño porcentaje de casos puede derivar en patologías más importantes, como el cáncer de cérvix uterino”, según explica el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés),

Desde su lanzamiento en el año 2006, se han aplicado a nivel mundial más de 170 millones de dosis, según explica el mismo comunicado. El impacto de la vacuna en EE UU ha sido muy claro. La tasa de infecciones, informa el CDC, se ha reducido un 56% desde ese año. Los resultados publicados en 2013 sorprendieron a los expertos, ya que tan solo un tercio de las adolescentes estadounidenses se había vacunado. Esta vacuna se suministra en tres dosis en un periodo de seis meses.

El porcentaje es muy bajo comparado con el de otros países, como Dinamarca y Reino Unido, donde el descenso llega al 80%. La vacunación contra el VPH no reemplaza las pruebas de detección del cáncer cervicouterino, como el Papanicolaou, la prueba de VPH o la inspección visual con ácido acético.

“Los resultados son sorprendentes y deberían ser una llamada de atención para que se incrementen las tasas de vacunación del VPH”, explicó entonces Thomas Frieden, director del CDC. "Es posible proteger a la próxima generación de padecer cáncer cervical y tenemos la obligación de hacerlo", añadió. El comunicado de la OPS, organización fundada en 1902, aclara que las vacunas no pueden tratar la infección por VPH ya existente ni la enfermedad asociada al VPH, y las personas que padecen VIH pueden vacunarse.