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Una mujer sufre un derrame cerebral tras nueve meses en lista de espera quirúrgica

La Consejería de Sanidad de Murcia ha abierto una investigación

La intervención que esperaba la paciente había sido suspendida hasta en tres ocasiones

Fue operada de urgencia el jueves pasado después de que se rompiera el aneurisma que sufría

La enferma está grave en la UCI del hospital Virgen de la Arrixaca

En julio de 2012, el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia incluyó a Juana Vidal en lista de espera para operarla del aneurisma cerebral que padecía. La operación se fijó con una prioridad de grado dos, que equivale a dar un plazo máximo de 90 días (hasta octubre), dado el riesgo que existía de que la arteria que tenía lesionada se rompiera y provocara un derrame. La amenaza de que esto sucediera se hizo realidad el jueves pasado. Juana fue operada de urgencia el 4 de abril después de que el vaso sanguíneo que tenía afectado no aguantara más, estallara y provocara una grave hemorragia cerebral de la que trata de recuperarse en la unidad de cuidados intensivos del centro. Su situación es grave pero estable.

El accidente vascular se produjo nueve meses después de que los especialistas del hospital decidieran que debía pasar por el quirófano y tras haber sufrido hasta tres aplazamientos de la intervención que requería, según informa a este diario la Consejería de Sanidad de Murcia. El último retraso fue la semana pasada. Las mismas fuentes admiten el incremento de la lista de espera en el servicio de neurocirugía del centro hospitalario a lo largo del año pasado. Ante “la complejidad del caso”, la consejería ha anunciado la apertura de una investigación “para conocer con detalle la asistencia que recibió la paciente”.

La primera vez que se le suspendió la operación fue en septiembre de 2012; la última, la semana pasada

A Juana Vidal se le detectó la lesión vascular en febrero de 2012, según testimonios cercanos a la paciente. En un primer momento, se le derivó al servicio de radiología intervencionista para resolver el problema a través de un cateterismo. Esta técnica consiste en introducir un catéter (un finísimo tubo) a través de la red arterial (frecuentemente en la femoral, por la ingle) para alcanzar la zona que hay que tratar. Sin embargo, en julio los médicos del hospital Virgen de la Arrixaca cambiaron de criterio y optaron por una operación de cirugía abierta. Es entonces cuando Vidal entra en lista de espera en el servicio de neurocirugía.

A los 90 días, el tiempo máximo de espera recomendado por los especialistas, la paciente denunció públicamente su situación. “Tengo pánico” declaró al diario La Verdad de Murcia. Era el mes de octubre del año pasado. El anuncio en la prensa no le sirvió de nada. El tiempo siguió transcurriendo sin que llegara el momento de cruzar la puerta del quirófano. La Consejería de Sanidad de Murcia señala a este diario que se le comunicaron hasta tres fechas para operarle que se anularon al considerar que existían otros casos más urgentes que el suyo. Las mismas fuentes sostienen que su caso era asintomático. “En ocasiones, otros pacientes con aneurisma sufren un empeoramiento de su situación y se priorizan estas intervenciones a las programadas”.

Los médicos incluyeron a la paciente en lista de espera con una prioridad de grado dos: 90 días

Fuentes del entorno de la paciente han trasladado a este diario que la primera fecha que se le dio a Juana Vidal para operarse fue septiembre de 2012. La última, el viernes pasado. El martes la llamaron para trasladarle que, una vez más, se iba a posponer la intervención. El miércoles, Vidal trató de que le mantuvieran la cita y que no volvieran a suspender el tratamiento. No quería esperar más. Pero no lo consiguió. El jueves, en casa, sufrió una hemorragia cerebral -el desenlace fatal que debía evitar la intervención- y entró finalmente en los quirófanos del hospital Virgen de la Arrixaca, pero por las puertas de urgencia. Estas mismas fuentes apuntan que los familiares están muy agradecidos a los médicos ya que consideran, que han salvado la vida a su madre. Y achacan su estado a los sucesivos retrasos de la operación.

Un aneurisma es una degradación de las paredes vasculares, lo que provoca que se debiliten y, fruto de la presión del flujo sanguíneo, pierdan firmeza, formándose una especie de bolsas. El mayor riesgo de esta lesión es que el abombamiento ceda al empuje de la sangre, estalle y se produzca una hemorragia. Su evolución es variable, y no es sencillo determinar el tiempo que puede transcurrir hasta que la pared ceda y se rompa. Por ello, se debe actuar cuanto antes.

El tiempo de espera en neurocirugía del hospital Virgen de la Arrixaca pasó de 83 días en 2011 a 153 en 2012

Pese al pronóstico incierto de buena parte de los aneurismas, y a pesar de desconocer las variables concretas de la lesión que padecía Juana Vidal, (la situación exacta, su tamaño), nueve meses de espera quirúrgica “es mucho tiempo”, relata el jefe de neurología del hospital Clínico de Valencia, José Manuel Laínez. “No es frecuente que una vez que los pacientes se encuentran en lista de espera se rompa la arteria”, añade.

El jefe de neurología del hospital Virgen de la Arrixaca, Juan Martínez Lage, ha preferido no trasladar su versión de los hechos a este diario y remite a los portavoces sanitarios oficiales. Fuentes de la consejería admiten que el servicio ha sufrido un incremento de la espera quirúrgica en los últimos tiempos. De diciembre de 2011 al mismo mes de 2012 el tiempo a las puertas de una intervención pasó de 83 a 153 días de media. Las mismas fuentes reconocen que a finales de 2011 había solo 20 personas que llevaban aguardando más de 180 días la operación, mientras que un año después eran 78. “Para paliar esta situación, el último trimestre de 2012 se habilitó un quirófano más a la semana destinado a estos pacientes y otro algunas tardes”, apuntan desde la consejería.

¿Es un acto negligente no haber tratado antes a Juana Vidal? “Es lo que estamos investigando, aunque respetamos mucho el criterio médico del servicio de neurología del hospital”, apuntan desde la consejería, que reconocen que “en general, no se debería haber tardado más de 90 días en atenderla”.

La consejera de Sanidad, María Ángeles Palacios, ha señalado este lunes que la investigación abierta por su departamento analizará la asistencia que se ha prestado a Vidal “desde su diagnóstico y su entrada en lista de espera hasta la intervención de urgencia”. “En ningún caso se trata de culpar o apuntar a los profesionales”, ha añadido, “es un caso muy complejo, ya que el servicio [de neurología] debe priorizar y valorar las circunstancias de la paciente y su estado para intervenir, y así se hizo”.