Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Descontaminación contra reloj en el embalse de Flix

Europa condiciona su subvención de 115 millones a que la esperada limpieza de los lodos tóxicos se termine antes de 2016

Vertedero de residuos del pantano de flix.
Vertedero de residuos del pantano de flix.

Desde la semana pasada una gran draga está instalada en las aguas del embalse de Flix, en Tarragona. La mole desciende hasta las profundidades del pantano para limpiar del lecho del río Ebro 800.000 metros cúbicos de lodos tóxicos y radioactivos vertidos durante más de un siglo de actividad industrial de esta población. En la orilla del embalse se encuentra la fábrica de la empresa química Ercros, antes llamada Electroquímica y Erkimia, cuyos orígenes se remontan a 1897.

“Nunca se ha tratado esta superposición de lodos”, destaca Liana Ardiles, directora general del Agua del Gobierno. Entre los residuos hay metales pesados, como el mercurio, además de radionucleidos (contaminación radioactiva), y organoclorados, según sucesivos estudios del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “Es una bomba ecológica”, coinciden las organizaciones ambientales.

Durante décadas han permanecido en el fondo del embalse de Flix a pesar de que el agua del Ebro, a su paso por la zona, abastece a un millón de personas, riega 50.000 hectáreas de cultivos y nutre el espacio protegido del Delta del Ebro.

La draga succionará los fangos del embalse durante 12 horas al día. Después los lodos se llevarán a una planta especial, que trabajará ininterrumpidamente. Allí los sedimentos serán “clasificados y deshidratados”, explica el director del proyecto, Marc Pujols. El agua se trasladará a una depuradora, mientras que los elementos sólidos serán tratados en tres procesos según sus características, en uno de los casos introduciéndose en un horno a una temperatura de 1.000 grados.

Los trabajos costarán 165 millones y deben terminar antes de diciembre 2015. El 70% está financiado por el Fondo de Cohesión de la Unión Europea y si no se cumplen los plazos se pueden perder las ayudas.

Greenpeace critica que Ercros “solo” esté obligada a pagar 10 millones de euros del coste total de la limpieza. “Los lodos contaminados no han caído del cielo y quien lo originó se quiere marchar”, denunció el alcalde de Flix, Marc Mur, durante la presentación del proyecto. La empresa aspira a despedir a una parte de la plantilla local.

Los trabajos de descontaminación llegan más de 20 años después que saltaran las alarmas. Un informe de Greenpeace hablaba de “la bomba de relojería” que representaba para el municipio. El CSIC comenzó a trabajar a principios de los noventa. En 2004, un estudio del CSIC y la Universidad Autónoma de Barcelona descubrió la gravedad del problema. Hallaron 350.000 toneladas de residuos contaminados. Joan Grimalt, investigador del CSIC, no ha podido encontrar otro caso de esta envergadura en Europa por el impacto que puede conllevar esta materia tóxica en el medioambiente o la salud. Según Grimalt, los elementos radiactivos han impedido que se pueda datar el momento en el que esos residuos llegaron al embalse.

Un informe de 2011 de Greenpeace alertó de la elevada concentración de sustancias tóxicas en peces de la zona, como las carpas o los siluros. “Una gran riada podía remover en cualquier momento los lodos con consecuencias imprevisibles”, critica Sara del Río, responsable de la campaña de Tóxicos de la organización.

El Gobierno comenzó a preparar el proyecto en 2006. La lentitud del proceso administrativo, las dificultades económicas y las pugnas entre las administraciones lo han retrasado hasta ahora.

El Ayuntamiento de Miravet, una de las localidades afectadas, ha anunciado un contencioso administrativo para paralizar el dragado de los fangos. El Consistorio considera que si ocurre un incidente durante la extracción de los lodos no está asegurado el suministro alternativo de agua en el municipio. En caso de producirse este escenario, el Plan de Emergencia contempla cortar el suministro en otros seis municipios y abastecerlos con cisternas durante unas horas.

Después de tanto desencuentro, Gobierno, entidades medioambientales y expertos coinciden en algo: que la mejora en el río será inmediata.