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Un juez bloquea la prohibición de bebidas azucaradas gigantes en Nueva York

La medida tenía que entrar en vigor el 12 de marzo

El magistrado afirma que el veto es “caprichoso y arbitrario”

La norma impedía vender bebidas de más de 47 centilitros.
La norma impedía vender bebidas de más de 47 centilitros. AFP

Estaba previsto que este martes 12 de marzo entrará en vigor en Nueva York la prohibición de vender refrescos tamaño XL en restaurantes, cines y cafeterías, pero no va a suceder. Un juez estatal ha bloqueado definitivamente este lunes la medida propuesta por Michael Bloomberg, alcalde de la ciudad. Sin duda, es un fracaso para el regidor que ha hecho de las iniciativas de salud pública sus armas de Gobierno.

"No me puedo creer lo que ha sucedido hoy. Hasta dónde hemos llegado. La realidad es que hay una crisis de salud pública ocasionada por la obesidad en la ciudad", ha dicho en rueda de prensa Bloomberg. "Unas 5.000 personas van a morir en Nueva York este año a causa de esta enfermedad y, además, la ciencia dice que las bebidas azucaradas son una parte real de este problema. Voy a apelar la decisión del magistrado", ha añadido el alcalde.  

A pesar de los argumentos presentados por Bloomberg, la sentencia de 37 páginas que ha redactado el juez del Tribunal Supremo de Nueva York Milton Tingling es clara: “Se impone en la ciudad la prohibición permanente de implantar o hacer cumplir las regulaciones sobre el tamaño de las bebidas”. “Estas normas son totalmente arbitrarias y caprichosas”, indica el fallo. “La simple lectura de la norma lleva a la confusión (..) las lagunas existentes en su redacción hacen que se anule la efectividad de la misma en el sistema”, continúa el documento. La demanda judicial ha estado encabezada por los distribuidores y fabricantes de refrescos.

El pasado 13 de septiembre, el Departamento de Salud de la ciudad dio luz verde a esta regulación. Para el juez, este organismo sanitario debe preocuparse de escribir y aprobar regulaciones que prevengan y protejan de enfermedades. “Estos poderes”, ha explicado, “no incluyen la autoridad de limitar o prohibir un producto que es legal con el pretexto de paliar un trastorno crónico", como, en este caso, se pretendía hacer con la obesidad.

Además, Tingling ha sostenido que este departamento tiene también la potestad de supervisar y regular la oferta de alimentos de Nueva York cuando estos productos afectan a la salud de sus habitantes. "Y esta regulación sobre el tamaño de los refrescos solo se podría haber aprobado si hubiera existido un peligro inminente. Y esto, no se ha demostrado”, se explica en el fallo.

Para el magistrado, Bloomberg se extralimitó en sus funciones cuando llevó la decisión ante el Departamento de Salud, “donde todos los miembros están designados por él”. "Sin duda, la atribuida capacidad del Ayuntamiento para regular en función de su propio criterio con la excusa de la salud pública podía llevar a un infierno de legislaciones arbitrarias", ha añadido. El alcalde ha contestado que apelará la resolución porque "tiene la autoridad para implantar estas medidas en el ámbito de la salud".

La regulación establecía que a partir del 12 de marzo de 2013 estaría prohibida en la ciudad la venta de bebidas azucaradas en vasos de más de medio litro en restaurantes, cines y estadios, entre otros establecimientos. La iniciativa afectaba a todos los refrescos que contuvieran un valor nutricional de 25 calorías por cada ocho onzas (0,23 litros), por lo que se excluían las bebidas light y todos los productos que cuenten con al menos un 50% de contenido lácteo.

El Ayuntamiento hubiera empezado a multar a quien no cumpliera la ley a mediados de junio, lo que otorgaba a los establecimientos unos tres meses para aplicarla adecuadamente. Las amonestaciones hubieran llegado a los 200 dólares (unos 161 euros).

La propuesta del alcalde había puesto en pie de guerra a fabricantes y distribuidores en los últimos meses; pero este lunes, y tras la decisión del magistrado, éstos vuelven a respirar tranquilos."La decisión del juez da tranquilidad a los neoyorquinos y a miles de pequeños negocios que hubieran sido duramente golpeados por esta prohibición", han dicho fuentes de la Asociación Americana de Bebidas a The Washington Post. Este lunes, a menos de 24 horas de la entrada en vigor de la nueva regulación, ellos han ganado y Bloomberg ha perdido.