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Las sociedades científicas reclaman una agencia de investigación, ágil y transparente

La reducción presupuestaria en I+D en 2011 significa que "la dieta de adelgazamiento de 2010 se ha convertido ya en un estado de malnutrición", dice el presidente de la Cosce

Si los recortes presupuestarios de 2010 pusieron "a dieta de adelgazamiento" a la investigación científica española, confiando en que fuera cosa de un año, la caída de la financiación pública de la I+D también este año supone ya "malnutrición, enfermedad", afirma Joan Guinovart, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce). "Se nos dijo que 2010 sería un paréntesis y que volveríamos a buen camino en la financiación de la ciencia. pero no ha sido así: 2011 significa de nuevo un paso atrás". El recorte del 7,4% (un 10%, si se tiene en cuenta la inflación) para 2011 sitúa la financiación pública en los niveles de 2007, pero además, señala José Molero, de la comisión de presupuestos de la Cosce, es muy preocupante la tendencia de los últimos años, ya que, desde 2008, ha caído el peso relativo de la I+D en los presupuestos generales porque el recorte ha sido superior al del gasto público en general, "lo que demuestra que no es una prioridad".

Los científicos contestan a la ministra Garmendia que esperan a que se reforme la deficiente y obsoleta estructura de gestión

Los especialistas de la Cosce señalan que la difícil situación económica de la ciencia se agrava, y mucho, por la deficiente y obsoleta estructura de gestión del sistema, cuya reforma drástica vienen reclamando desde hace años. "La agencia estatal de investigación debe crearse de forma inmediata", ha dicho Aurelia Modrego en nombre de la comisión de la confederación que ha estudiado la situación. La Cosce ha presentado las conclusiones de dicha comisión a la vez que el análisis de los presupuestos de I+D para 2011. La nueva agencia estaba contemplada en el programa electoral del PSOE de 2004 y su creación se contempla en la Ley de Agencias de 2005, ha recordado, pero todavía no existe.

La creación de la agencia era una prioridad para el ministerio de Ciencia e Innovación, cuando se creó en 2008, y periódicamente sus responsables insisten en que están ultimándola. La Cosce se adelanta ahora especificando cómo debería ser ese nuevo órgano de gestión de las actividades de I+D. "Debe tener una gran autonomía respecto de las contingencias políticas, financiación estable y un alto nivel de corresponsabilidad de todos los agentes relacionados con la investigación y la innovación", explica Modrego. Lo que no vale es cambiar de nombre a las instancias administrativas actuales y poner agencia en lo que ahora es la secretaría de Estado de Investigación. El modelo del Consejo Europeo de Investigación (ERC, en sus siglas en inglés), que se planteó al tiempo que la Cosce pedía la agencia española, hace siete años, es perfectamente válido, y el ERC está ya en pleno funcionamiento.

"La agencia no debe contemplarse como un organismo más de la ya complicada y confusa estructura existente, ni como un mero remiendo de la misma para que todo siga igual", afirma Modrego. "Por el contrario, su diseño y modelo de funcionamiento han de tener como objetivo proporcionar mayor estabilidad y eficacia a un sistema que se enfrenta al reto inaplazable de generar conocimiento, ideas y capacidades para lograr que la innovación se convierta en una actitud colectiva". Ante la pregunta que hacía en un reciente artículo la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, sobre el reto pendiente de la innovación y que concluía con un "¿A qué estamos esperando?", la Cosce responde: "A que se reformen las estructuras que lo permitan".

La agencia estatal de investigación, "con gran autonomía de gestión y responsabilidad", debe garantizar una financiación estable de la I+D que permita acometer planes a largo plazo; dinamizar el proceso de evaluación de proyectos de investigación así como la prospectiva, y, sobre todo, poner en marcha el de valoración de resultados, dice el informe de la Cosce. La nueva entidad se debe ocupar de todos los recursos de I+D del Estado, de la formación de científicos, tecnólogos, gestores y técnicos, y debe tener capacidad para asesorar a las instituciones estatales en política de I+D y financiación. Calidad, transparencia, eficacia y rendimiento de cuentas deben ser las reglas de la agencia, ha explicado Modrego. El informe propone una estructura de dirección para dicha entidad, con fuerte presencia de investigadores de alto nivel en sus órganos de dirección y elección interna de su director.

En cuanto al recorte de los presupuestos de I+D, Molero ha puntualizado que "no se trata ya de una coyuntura. "Nuestra preocupación viene del año pasado, cuando se decía que si solo fuera un año.... pero en 2011 hay otra vez caída, del 7,4%. En el informe de la Cosce se desglosan las reducciones presupuestarias de los organismos públicos de investigación (OPI), con un -5.4 para el CSIC; -9,7% para el Instituto de Salud Carlos III, -15,1% para el Instituto Geológico Minero de España; -4,4 en el Centro de Investigaciones Energéticas, Mediambientales y Tecnológicas (Ciemat) o -14,4% en el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). "Esto se añade al enorme recorte que sufrieron los OPI el año pasado", comenta Molero.

La Cosce parte de la realidad de la crisis económica y los planes de ajuste, pero señala que en tiempos de escasez "es más necesario que nunca analizar los detalles del presupuesto para que la comunicad vinculada a la ciencia y la innovación, y la sociedad en general, conozcan con rigor los presupuestos asignados y, por tanto, puedan emitir su juicio sobre su idoneidad y suficiencia". Dos ministerios (Industria y Ciencia e Innovación) concentran el 90% de las partidas de I+D+i del Estado español, señala el informe. Pues bien, sus asignaciones se ven reducidas en 2011 en el 16% y el 2,74% respectivamente.

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