Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Licenciados en aimara

El Gobierno de Bolivia pone en marcha tres universidades indígenas para fortalecer la identidad cultural

Compartir para aprender y saber. Este principio elemental de la cultura callawaya y de los pueblos originarios de Bolivia será incorporado en la vida de las tres universidades indígenas, creadas por decreto del presidente boliviano, Evo Morales, para fortalecer la identidad de los pueblos originarios y recuperar el valioso conocimiento de sus pobladores.

El Ministerio de Educación y Cultura ha informado de que el proyecto concluirá en septiembre con definiciones en los planes académicos, las materias y reglamentos para cada una de las facultades superiores de estudio en aymará, quechua y guaraní. Las tres universidades funcionarán desde enero del próximo año.

De momento, se han incluido carreras como agronomía altiplánica y tropical, piscicultura, industria de alimentos y de textiles, veterinaria y zootecnia, forestal e hidrocarburos. "Son carreras que tienen gran demanda y que, por consenso, solicitaron las comunidades originarias consultadas previamente", aclaró la responsable de comunicación del Ministerio de Educación y Cultura, Fabiola Rollano.

El presidente Evo Morales dispuso que la escuela histórica de Warisata, fundada en 1931 por Elizardo Pérez, acoja a la Universidad Tupak Katari para la enseñanza en aimara para una población hablante que se calcula en 1,3 millones de personas.

La desmantelada base militar de Chimoré de Cochabamba, donde la estadounidense DEA operaba para controlar el tráfico de drogas, servirá para que funcione la universidad quechua Casimiro Huanta y, finalmente, en Kuruyuki funcionará la universidad Apiaguaiki Tupa, que impartirá enseñanza en guaraní. Se calcula que 1,5 millones hablan quechua y alrededor de 100.000 procedentes de ocho pueblos tupiguaraní hablen también ese idioma.

La creación de las tres universidades ha sido cuestionada en algunos sectores de la educación boliviana, principalmente por la escasa formación de profesores universitarios, pero también por las limitaciones que pueda implicar una enseñanza exclusivamente en idiomas originarios.

La Unidad Académica Multiétnica de Concepción, Santa Cruz, ha intensificado su trabajo en la formación de profesores en guaraní, el cuarto idioma más hablado en el país, después del español, aimara y quechua.

El Gobierno boliviano está convencido de que las universidades, reclamadas por los pueblos indígenas, van a "descolonizar" ideológica, cultural, social y económicamente a Bolivia, además de que podrá recuperarse principios y formas de producción y vida de los indígenas que resistieron por siglos "las humillaciones del colonialismo".

Bolivia es una nación compuesta por una treintena de pueblos, la mayor parte de ellos amazónicos con raíces arawak, tacana, mataco, mosetén, chiquitano, entre otros, pero todos coinciden en compartir sus conocimientos para que todos aprendan de todos y se acumule el saber y la sabiduría de sus pueblos.