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Un tribunal de apelación de Nigeria absuelve a Amina Lawal de adulterio

El mismo día, otra corte islámica del norte del país condena a un hombre a morir lapidado por sodomita

Amina Lawal, la mujer nigeriana que fue condenada en marzo de 2002 a morir lapidada por haber cometido adulterio en aplicación de la ley islámica (sharía), ha sido absuelta esta mañana por el tribunal de apelación islámico del Estado de Katsina, al norte de Nigeria. Sin embargo, la batalla contra esta salvaje normativa continúa, ya que el mismo día, otra corte islámica del norte del país ha condenado a un hombre a morir lapidado por sodomita.

El caso de esta mujer analfabeta de 31 años, quien concebió y dio luz a una hija después de divorciarse, ha dado la vuelta al mundo y ha suscitado numerosas campañas por parte de organismos defensores de los derechos humanos. Su calvario comenzó en marzo de 2002, cuando un tribunal islámico del Estado de Katsina la condenó a muerte por tener un vástago fuera del matrimonio, mientras que el hombre a quien identificó como el padre fue absuelto tras negar haber mantenido relaciones sexuales con ella.

Sin embargo, la ejecución de Amina, que hubiera sido enterrada hasta el cuello y después lapidada de haberse llevado a cabo la setencia, se había postergado hasta enero para que terminara de amamantar a su hija Wasila, que el 6 de enero cumplirá dos años. Amina, que había perdido un recurso anterior, ha vivido todo este tiempo en vilo, ya que el Tribunal de Apelación ha pospuesto en dos ocasiones su veredicto en el controvertido caso. El pasado 27 de agosto, los cinco jueces que componen el tribunal, tras escuchar a las partes, decidieron hacer público hoy el veredicto. Finalmente, la corte ha rechazado la condena por "defectos técnicos", ya que consideran que Lawal no había contado con la "oportunidad suficiente para defenderse a sí misma".

Otros cinco condenados a lapidación

Ayer, el secretario del tribunal de Katsina, Dalhatu Salmanu Abubakar, anunció: "Nos reuniremos para entregar nuestro juicio. Queremos que el mundo se dé cuenta de la sensatez de la 'sharía'". En el caso de haber perdido el recurso, Lawal aún tenía la posibilidad de recurrir ante el Tribunal Federal y el Tribunal Supremo, las dos máximas instancias judiciales laicas del país. La decisión anunciada hoy supone la victoria del presidente del país, Olusegun Obasanjo, que ayer mismo reafirmó su promesa de que el Gobierno no permitiría que nadie fuera lapidado, en su pulso con los estados del norte que desde enero de 2000 comenzaron a aplicar la forma más estricta de la sharía.

A día de hoy, ya son 12 las regiones del norte, donde los musulmanes son mayoría, que han adoptado esta salvaje norma, a pesar del malestar de los cristianos, que suponen la mitad de la poblacion de este país con 130 millones de habitantes. Además de prescribir la lapidación para el adulterio, la sharía prevé la amputación de una mano para los que cometan un robo y flagelación en público para los que beben alcohol. También es un triunfo para las organizaciones defensoras de los derechos humanos de todas partes del planeta, que han "bombardeado" al Gobierno nigeriano y sus embajadas con cartas de protesta y solicitudes de una amnistía. AI ha reunido más de 9,5 millones de firmas para pedir al Gobierno que derogue la pena de muerte e impida los castigos "crueles, inhumanos y degradantes".

Sin embargo, la batalla contra la sharía continúa, ya que hay otras seis personas condenadas a lapidación en Nigeria. La última sentencia se ha producido hoy mismo, cuando un tribunal del Estado norteño de Bauchi, ha condenado a muerte mediante lapidación a un hombre por el delito de sodomía momentos después de la absolución de Amina. Se trata de Jibrin Babaji, de 20 años, que ha sido declarado culpable de haberse acostado con tres niños. Por el momento, no se ha aplicado ninguna de estas sentencias porque han sido suprimidas tras ser recurridas y en otros casos los recursos siguen en marcha.